
Decíamos ya en la primera parte de este post, “Apple y los clones”, que el tan conocido lío legal con Psystar por los clónicos no era el primero que enfrentaba Apple. Dimos un paso por la historia y hoy continuamos:
Indudablemente se pudo venir al traste todo, pero un detalle clave que se les pasó por alto a los ejecutivos fue que al autorizar a varios fabricantes a comercializar las placas Tanzania, les estaban dando la clave para fabricar mejores ordenadores y mas económicos. Hubo modelos interesantes, pero para Apple, que tenía esperanzas en que el incremento en el número de fabricantes le permitiera ampliar la base de ordenadores actual, para así poder vender o autorizar muchos más sistemas operativos, vio muertos sus ideales en el momento en que percibió que sus usuarios se fueron buscando las máquinas más potentes de terceros y por un valor irrisorio comparado con los precios de Apple, así pues, se canibalizó el mercado de ordenadores de Apple, sin que la expansión de la plataforma se diera con la rapidez necesaria para reemplazar esas pérdidas con un mercado más grande. La solución: cortar de un tajo el negocio de Apple con los clónicos, así lo pensó y así lo hizo Steve Jobs.
Pero también quedaron enseñanzas de esos ensayos de la compañía, entre ellos que los componentes de un PC servían para un Mac si su conexión era acertada. Tecnologías propietarias terminaron y se aplicaron estándares comunes con el mercado de los PC compatibles de esa entonces. Otro detalle que vio venir Apple, fue el efecto Windows, que de la misma forma que otros sistemas operativos que quieren abarcar cualquier tipo de ordenadores, la compañía debió encarar el inconveniente de dar soporte a muchos fabricantes que trabajaban con sus licencias para fabricar ordenadores que “sobrepasaban” las indicaciones y que necesitaban ajustes en el código de su sistema operativo.
De igual forma, lo normal es que dé soporte a todas las configuraciones y dejar para solucionar más tarde cualquier problema que se viniera con actualizaciones compatibles con el hardware de terceros. Apple requería tener la seguridad de un respaldo económico importante para soportar hasta ver si tenía éxito en las ventas de los power PC y viéndolo mejor, era un riesgo muy alto, así, llegó a su fín el mercado de los clones, sin embargo, estas máquinas, aún sin soporte, siguieron trabajando mientras pudieron y aún debe haber alguno por ahí, esperando para pasar a la historia.
Vía | Faq-Mac


