
Vamos con la segunda parte de la review al mejor gestor de correo de código abierto, nuestro querido Thunderbird.
En esta ocasión vamos a centrarnos en su interfaz gráfica y en su uso. A modo de resumen, me gustaría destacar la sencillez para movernos por el programa (recuerda mucho a la facilidad de Mail), así como la posibilidad de configurarlo de arriba a abajo tanto para su uso como para su look.
Interfaz:
Quizás es la mayor virtud del programa, a pesar de ser dónde menos esfuerzo han necesitado los programadores. Es extremadamente sencilla pero totalmente eficaz para lo que necesitamos en un cliente de correo: rapidez. En la parte superior tenemos una barra con botones grandes que nos permitirán usar las funciones más comunes (recibir el correo, reenviarlo, borrarlo…), mientras que en la barra lateral es dónde navegaremos por todas nuestras carpetas. Por otra parte, el resto de la ventana se reserva para mostrar los mensajes de nuestro buzón.
Uso:
No creo que haya mucho que tocar en este apartado. Enviar, recibir y borrar correos está al alcance de cualquiera, pero me gustaría destacar cinco puntos clave del programa, a los que debéis prestar mucha atención:
- Etiqueta tus mensajes, sobre todo los importantes, ya que facilitará su búsqueda.
- Tanto IMAP como POP3 son totalmente configurables (yo recomiendo IMAP, pero eso es cosa tuya ya).
- Crea tus propias carpetas y organízalas a tu gusto.
- Configura la papelera para que se borre cada X tiempo sola, ya que sino puedes acumular muchos correos.
- Ten tus direcciones siempre sincronizadas, nunca sabes cuando vas a necesitar un email.
Y hasta aquí la review a Thunderbird. Ahora es tu turno decidir si te quedas con el cliente de Mozilla o usas Mail.


