
Al parecer la compañía Apple ha despedido a más de 600 personas y también por elevar el número de horas de trabajo, lo que lleva a trabajos forzados a los empleados ya que deben cumplir con importantes entregas en poco tiempo, además se suman las malas condiciones laborales y sin seguro. El centro del problema está en Wintek, una compañía taiwanesa que es la fabricante de los paneles LCD con que viene el iPod, sus empleados, que también trabajan indirectamente para Apple, deben cumplir con pedidos extraordinarios a contratiempo y aunque la compañía de la manzana no es responsable del todo, sí debería preguntar cómo es posible la entrega de 10.000 paneles en tan poco tiempo.
Los protestantes han acudido a Apple con la esperanza de que ella logre que Wintek mejore las instalaciones y las condiciones de trabajo de sus empleados y automáticamanete ellos seguirían trabajando. Han corrido imágenes que transcurren frente a la oficina principal de Apple en Taiwán, en ellas se ve a un empleado llevando en su cabeza un Macbook, arrodillado y sosteniendo el ordenador con las dos manos, simulando el trato inhumano que reciben en la compañía fabricantes de los paneles.
Sin duda éste no es un problema sencillo, buena parte de culpa tienen las políticas laborales de los gobiernos, los que permiten que sigan ocurriendo estos abusos por parte de los empresarios. Ojalá que Apple marque un precedente y ponga su granito de arena para colaborarles a estas personas que sólo piden las condiciones mínimas para trabajar como personas y además, gran parte de los éxitos de una compañía cualquiera radica en su fuerza laboral, o sea, sus empleados.
Vía | TengoUnMac


