
Cuando salieron los últimos MacBook Pro hubo una sorpresa negativa, y es que la velocidad de los modelos de 13 y 15 pulgadas en el ámbito de la transferencia SATA había sido reducida a 1.5 Gbps, contra los 3 Gbps del modelo anterior. Esto fue sin duda extraño y curioso al mismo tiempo.
Apple ha decidido solventarlo ahora mediante una actualización del firmware EFI de los nuevos MacBook Pro, pero a pesar de ello habrá que esperar para comprobar si el rendimiento se corresponde con la actualización, ya que no está claro que el hardware SATA sea igual de potente.
En cualquier caso, siempre está bien que se esfuercen en actualizar las partes más flojas de sus ordenadores, pero no cabe duda de que fue un paso atrás.
Fuente | 9to5Mac


