
Esta vulnerabilidad ha sido descubierta en una conferencia de seguridad, y la verdad es que sorprende bastante que los teclados se puedan hackear y desde ellos se pueda tomar control del ordenador al que está conectado.
Suponemos que Apple está trabajando en parchear este agujero de seguridad, porque no se puede negar que es cuanto menos algo preocupante para los usuarios de ordenadores como iMac o Mac Pro.
Por cierto, y a modo de curiosidad, hay que decir que el código introducido no ocupa mucho, únicamente 100 Kb.
Fuente | Appleismo


