
Unos seis años más tarde, Steve Jobs anunció que la empresa sacaría al mercado un nuevo teléfono móvil, que según él demostraba que Apple había reinventado el teléfono celular y cualquier concepción que se tuviera de este gadget…pero aunque ello parecía más una buena estrategia de mercado a la voz del CEO de Apple, Jobs probablemente no tenía idea de lo acertadas que eran sus palabras; tan pronto salió al mercado, el iPhone se convirtió en el móvil más deseado del mundo. Probablemente impulsado también por toda la fiebre de los teléfonos inteligentes y la necesidad de gadgets para ‘mantenerse en onda’ que vivían los jóvenes (el mayor público objetivo de Apple), además de la inclusión de funcionalidades como una pantalla multitáctil, facilidades de navegación por internet, funciones multimedia y aplicaciones de todo tipo, el iPhone fue definitivamente la revolución de los teléfonos móviles.
Y como si fuera poco (imposible de dejar a un lado), otra de las maravillas de Apple salió para trabajar de la mano del teléfono inteligente más codiciado; la App Store, el mayor conjunto de aplicaciones descargables (de pago o gratuitas) que le suman al iPhone un (casi) sinfín de funciones; ya en varias ocasiones hemos citado aplicaciones, desde las más prácticas a las más extrañas, desde aquella que te permite firmar tus documentos, hasta aquella que te sirve para encontrar estacionamiento a tu bicicleta, o incluso, la que te ayuda a soplar las velas en tu cumpleaños, probando que el iPhone no es sólo un celular bonito, sino una máquina que ofrece muchas más posibilidades…A todos nos encantan los gadgets multipropósito, y el iPhone sabe jactarse de que es, si no uno, el mejor de ellos.
¿Tú qué opinas?


