Apple está moviendo ficha para reforzar su catálogo más exclusivo con una nueva familia de dispositivos de gama alta bautizada internamente como “Ultra”, que pondría el foco en innovación, diseño y precios claramente orientados al segmento más premium del mercado.
Según distintas informaciones avanzadas por el periodista de Bloomberg Mark Gurman, especializado en la compañía de Cupertino, esta gama Ultra agruparía tres grandes apuestas: un iPhone plegable, un MacBook Pro con pantalla OLED táctil y unos AirPods de nueva generación equipados con cámaras para funciones de visión artificial e integración avanzada con Siri.
Una nueva gama Ultra para coronar el catálogo de Apple
De acuerdo con estas filtraciones, la compañía estaría preparando el desembarco de esta línea Ultra a partir de otoño, en un movimiento que encajaría con el calendario habitual de lanzamientos de Apple en Europa y el resto de mercados internacionales.
La idea pasaría por colocar estos productos por encima de los dispositivos que ya utilizan chips M5 Pro y M5 Max en el caso de los Mac, y por encima de los iPhone y AirPods actuales en precio y prestaciones, configurando así una especie de “escalón extra” dentro de la oferta de hardware.
Esta estrategia encajaría con el lanzamiento reciente del MacBook Neo, un portátil más económico que apunta a la gama de entrada, mientras que la familia Ultra se situaría en el extremo contrario, dirigida a usuarios que buscan lo más avanzado y están dispuestos a pagar un plus.
En el contexto europeo, y especialmente en mercados como España, este tipo de productos suelen dirigirse a perfiles profesionales, entusiastas de la tecnología y público con alto poder adquisitivo, por lo que es previsible que lleguen con disponibilidad limitada y precios claramente superiores a los modelos estándar.
iPhone plegable: el proyecto más llamativo de la gama Ultra
El dispositivo que más miradas está acaparando es el primer iPhone plegable de Apple, un proyecto en el que la compañía lleva tiempo trabajando y que, según las últimas informaciones, ya habría entrado en fase de preparación de producción junto a Foxconn, su socio habitual en el ensamblaje.
Gurman apunta a que este iPhone plegable contaría con una gran pantalla interior flexible y sensores integrados, en línea con lo que ya se ha visto en otros fabricantes, pero con el sello propio de Apple en integración de hardware y software. El precio objetivo rondaría los 2.000 dólares, unos 1.700 euros al cambio, lo que lo situaría claramente en la franja más alta del mercado de smartphones.
En cuanto al nombre comercial, sobre la mesa estarían varias opciones: la etiqueta “Ultra” para remarcar su pertenencia a la nueva gama o la denominación “Fold”, siguiendo la tendencia del sector para los terminales plegables. En cualquier caso, el enfoque sería el de un producto de nicho, pensado para quienes quieran adelantarse a la siguiente generación de móviles de la marca.
Las filtraciones señalan que Apple lleva preparando la cadena de suministro desde junio y que el teléfono no vería la luz hasta, como pronto, 2026. Esta ventana temporal daría margen a la empresa para pulir aspectos clave como la durabilidad de la bisagra, la resistencia del panel flexible y la optimización de iOS para un formato de pantalla que combina uso de móvil tradicional y experiencia tipo tableta.
Por qué Apple se suma ahora a los móviles plegables
Los smartphones plegables se han consolidado como uno de los campos de experimentación más activos en la industria móvil, con propuestas que permiten usar el dispositivo como un teléfono convencional cuando está cerrado y como una especie de pequeña tableta al desplegarlo.
Apple, más conservadora que otros fabricantes a la hora de abrazar nuevas formas de hardware, habría optado por esperar a que la tecnología de pantallas flexibles estuviera lo suficientemente madura para garantizar calidad de imagen, fiabilidad mecánica y experiencia de usuario acorde con sus estándares.
Si finalmente se lanza el iPhone plegable Ultra, el objetivo sería entrar en este segmento con un producto de alta gama orientado a un público muy concreto, más que a un volumen masivo de ventas en mercados como el español. Aun así, el movimiento marcaría el primer gran cambio de formato del iPhone desde su aparición.
MacBook Pro con pantalla OLED táctil: salto tecnológico en los portátiles
El segundo gran pilar de la gama Ultra sería un MacBook Pro equipado con pantalla OLED táctil, un cambio importante en la filosofía de Apple, que durante años se resistió a incorporar pantallas táctiles en sus ordenadores portátiles.
Además, el uso de OLED permitiría diseñar ordenadores más finos y ligeros sin sacrificar calidad de imagen, algo especialmente relevante en un segmento profesional que valora tanto la potencia como la portabilidad, también en mercados como el europeo donde el teletrabajo y la movilidad han ganado peso.
La novedad no se quedaría solo en el tipo de panel: la pantalla sería también táctil, lo que abriría la puerta a nuevas formas de interacción con macOS. Aunque Apple siempre ha defendido que el uso táctil se reserva para el iPad, la presión de la competencia y la evolución de los hábitos de uso habrían llevado a la compañía a replantear esta posición.
Según los reportes, este MacBook Pro OLED táctil se situaría por encima de los actuales modelos con procesadores M5 Pro y M5 Max, tanto en precio como en prestaciones, creando una subcategoría todavía más exclusiva dentro de la gama Pro.
Un escalón extra para los usuarios profesionales
El posicionamiento del MacBook Pro Ultra apuntaría directamente a profesionales que necesitan un rendimiento muy elevado en tareas como edición de vídeo, diseño 3D, programación avanzada o producción musical, y que además valoran una pantalla de máxima calidad para trabajar muchas horas al día.
En este contexto, la combinación de una pantalla OLED táctil con un hardware de última generación y un precio superior encajaría con un perfil de usuario dispuesto a invertir más para ganar comodidad, precisión y flexibilidad en su flujo de trabajo.
En países como España, este tipo de producto suele tener una presencia visible en sectores creativos, estudios de diseño, productoras audiovisuales y entornos educativos avanzados, donde el ecosistema de Apple ya está bien asentado y existe interés por las novedades de gama alta.
AirPods con cámaras y visión artificial: los auriculares dan un paso más
La tercera pata de esta nueva familia de productos sería una nueva generación de AirPods equipada con cámaras, una apuesta que va más allá del audio y que pone el foco en la visión artificial y la integración con la inteligencia artificial de la compañía.
Las informaciones disponibles apuntan a que estas cámaras no estarían pensadas para hacer fotos al uso, sino para captar información del entorno y enviarla a sistemas de procesamiento que trabajarían de la mano con Siri. Esto permitiría ofrecer funciones como reconocimiento de objetos, señales o lugares, así como sugerencias contextuales al usuario.
Este tipo de capacidades encajaría con la apuesta de Apple por la realidad aumentada y los servicios basados en IA, y podría complementarse con otros dispositivos del ecosistema, desde el iPhone hasta futuros accesorios o gafas inteligentes.
Todo apunta a que estos AirPods Ultra se situarían por encima de los actuales AirPods Pro en precio, al incorporar componentes adicionales y funciones que los posicionarían como un producto más experimental y avanzado dentro del catálogo de audio de la marca.
Con esta línea Ultra en el horizonte, Apple se prepara para reforzar el extremo más ambicioso de su oferta de hardware con un iPhone plegable de precio muy elevado, un MacBook Pro con pantalla OLED táctil situado por encima de los modelos M5 Pro y M5 Max y unos AirPods con cámaras y visión artificial. Aunque todavía faltan detalles oficiales y fechas cerradas, todo indica que la compañía quiere marcar distancias en la gama alta y reservar a esta familia Ultra las innovaciones más arriesgadas, empezando a desplegarlas a partir de los próximos ciclos de lanzamiento en Europa y el resto de mercados clave.

