
Cambiar los DNS del router puede ofrecer un incremento en la velocidad de resolución de nombres, mayor privacidad y funciones de seguridad adicionales frente a malware y phishing. Además, si realizas esta modificación en el propio router, todos los dispositivos conectados se beneficiarán automáticamente sin necesidad de configurarlos individualmente.
Antes de empezar, es importante tener claros dos conceptos: por un lado, el DNS no mejora tu velocidad de descarga, pero sí puede reducir la latencia en la resolución y optimizar la carga de las páginas web; por otro, no todos los routers permiten modificar los DNS (algunos operadores lo bloquean). Si tu router no lo permite, siempre puedes configurarlos en sistemas operativos como Windows, macOS, Android o iOS de manera individual.
Qué es el DNS y cómo encaja en tu red
El Sistema de Nombres de Dominio (DNS) funciona como la ‘agenda’ de Internet: traduce nombres fáciles de recordar (como google.com) a direcciones IP que entienden los dispositivos conectados. Cuando escribes una URL, tu dispositivo consulta un servidor DNS para saber a qué IP debe conectarse y, con esa respuesta, carga la página.
Piensa en la agenda de tu móvil: tú pulsas ‘Mamá’ y el teléfono marca su número. Con el DNS pasa algo similar: traducir nombres a números de forma transparente, lo que te evita tener que memorizar direcciones IP largas y cambiantes para navegar en internet.
Algunos routers y sistemas mesh actúan como proxy DNS, como Google Nest Wifi y Google Wifi. Estos dispositivos reciben las consultas de tus dispositivos, consultan un DNS público y devuelven la respuesta. En estos equipos puedes establecer el servidor DNS desde la app Google Home, eligiendo entre Automático, el DNS de tu operador o uno personalizado (IPv4 e IPv6, con primario y secundario).
Precaución con las configuraciones incorrectas: si introduces un DNS equivocado o que no funciona, tu red puede perder el acceso a Internet hasta corregirlo. Siempre prueba primero en un dispositivo y, si todo funciona correctamente, aplica los cambios en el router.
Ventajas, límites y riesgos de cambiar los DNS
Velocidad percibida: un servidor con menor latencia resolverá los nombres de dominio más rápido, haciendo que las páginas comiencen a cargarse antes. La velocidad máxima de tu línea no se altera, pero sí la agilidad en la navegación y, en algunos casos, la selección del servidor más cercano para servicios de streaming o juegos en línea.

Privacidad y seguridad: algunos DNS no registran tu actividad o mantienen retenciones mínimas, además de ofrecer filtros para sitios maliciosos, phishing o malware. También puedes optar por DNS sin censura si priorizas el acceso sin bloqueos, aunque esto puede reducir el nivel de filtrado.
Entornos empresariales: cambiar a DNS más robustos puede mejorar rendimiento, estabilidad y disponibilidad. La configuración de redundancia (varios servidores en primario y respaldo) ayuda a evitar interrupciones. Mal configurados, pueden causar fallos en el servicio o incompatibilidades, por lo que es recomendable planificar cambios y documentar la configuración previa.
Riesgos y amenazas: el DNS puede ser ‘spoofeado’ o envenenado (cache poisoning), redirigiendo a sitios falsos. Para reducir estos riesgos, usa DNSSEC donde esté disponible, cifra las consultas (con DoH/DoT en dispositivos compatibles) y evita servidores DNS de reputación dudosa.
Seguridad en routers: si un atacante logra acceder al router, puede cambiar los DNS y desviar el tráfico (ataques man-in-the-middle). Para protegerse, debes cambiar las credenciales por defecto, desactivar servicios innecesarios, mantener el firmware actualizado y considerar usar una VPN para cifrar el tráfico extremo a extremo.
Qué DNS elegir: opciones populares (con direcciones)
No hay un DNS ideal para todos: la latencia y el rendimiento dependen de tu ubicación, tu ISP y la congestión de la red. Sin embargo, estas opciones son muy usadas y fiables:

- Google Public DNS: 8.8.8.8 y 8.8.4.4. Ofrece rapidez y estabilidad, con retención limitada de IPs durante 48 horas.
- Cloudflare DNS: 1.1.1.1 y 1.0.0.1. Es uno de los más rápidos y prioriza la privacidad, eliminando logs en 24 horas.
- OpenDNS (Cisco): 208.67.222.222 y 208.67.220.220. Proporciona seguridad mediante bloqueo de sitios de phishing y control parental; ofrece opciones gratuitas y de pago.
- Quad9: 9.9.9.9 y 149.112.112.112. Se centra en seguridad y bloqueo de dominios maliciosos.
- Otros DNS populares: como Comodo Secure DNS, DNS.Watch, Verisign, FreeDNS y Yandex DNS, cada uno con diferentes énfasis en filtrado, neutralidad, fiabilidad o privacidad.
Cómo elegir el mejor a tu situación: prueba herramientas como Namebench, que analiza latencia y respuesta, DNS Benchmark (GRC), que realiza tests exhaustivos, o DNS Jumper, que busca y aplica el servidor más rápido. Repite las pruebas en diferentes momentos para comprobar la estabilidad de los resultados.
Cómo cambiar los DNS en el router (paso a paso)
- Accede al router: conéctate vía Wi-Fi o cable y entra en la puerta de enlace. Las más comunes son 192.168.1.1 y 192.168.0.1. En Windows, abre ‘cmd’ y ejecuta ipconfig para ver ‘Puerta de enlace predeterminada’. Usuarios Lowi: también puedes acceder por ‘wifilowi.es’.
- Credenciales: muchos routers usan usuario y contraseña predeterminados (por ejemplo, ‘admin’). Cámbialas cuanto antes por una contraseña segura y única. Esto reduce significativamente el riesgo de secuestro del DNS.
- Localiza la sección de DNS: suele estar en ‘Configuración avanzada’, ‘Internet’, ‘WAN’ o ‘LAN’, con nombres como ‘DNS’, ‘Servidor DNS’ o ‘DNS Server’. Busca los campos primario y secundario (IPv4 e IPv6) para introducir las nuevas direcciones.
- Guarda la configuración y reinicia si fuera necesario: tras guardar los cambios, reinicia el router si te lo pide. Si pierdes conexión, revisa errores en las direcciones y vuelve a las originales o prueba otros servidores confiables.
Casos reales por marca y operadora
- D-LINK: ingresa en la IP del router, inicia sesión, ve a ‘Configuración avanzada’ y luego a ‘Internet’. Cambia a DNS manual y completa los campos primario/secundario. Guarda.
- ZTE (Digi): accede con usuario y clave, entra en ‘Local Network’ > ‘LAN’ > ‘DHCP Server’. Desmarca ‘Automático’ y especifica DNS primario y secundario. Pulsa ‘Apply’ para aplicar.
- Vodafone: algunos modelos activan ‘DNS Seguro’, que bloquea DNS externos. En modo experto, entra en ‘Internet’ > ‘DNS & DDNS’ y desactiva ‘DNS Seguro’. Cuando está ‘secuestrado’, deberás configurarlo por dispositivo en los sistemas operativos.
- FRITZ!Box:‘Internet’ > ‘Datos de acceso’ > pestaña ‘Servidor DNS’. Desmarca ‘Usar servidor DNS del proveedor’ y selecciona ‘Usar otro servidor’. Rellena los campos y pulsa ‘Aplicar’.
- Modelos Asus: en muchos, ve a ‘Configuración avanzada’ > ‘LAN’ y modifica ‘Configuración del servidor DNS y WINS’. En otros, en ‘WAN’ > ‘Conexión a Internet’, cambia a ‘No’ en ‘Conectarse a DNS automáticamente’ y especifica los nuevos servidores. Guarda los cambios.
- Synology Router: ‘Red local’ > ‘General’ > sección ‘DHCP Server’. Habilita DNS manual e ingresa los servidores primario y secundario.
- Linksys: entra en 192.168.1.1, en ‘Setup’ > ‘Basic Setup’, define ‘Static DNS 1/2/3’ y guarda los cambios.
- Netgear: con la IP de la puerta de enlace, accede al router, navega a ‘Basic’ > ‘Internet’ y en ‘Domain Name Server’, marca ‘Use These DNS Servers’ y añade los primarios y secundarios. Guarda y reinicia si es necesario.
- Google Nest Wifi y Google Wifi (app Google Home): ‘Favoritos’ > ‘Wi-Fi’ > ‘Configuración de red’ > ‘Ajustes avanzados’ > ‘DNS’ y selecciona Automático, DNS del proveedor o Personalizado. En esta última opción, indica los valores IPv4/IPv6 y guarda. Es importante recordar que estos dispositivos actúan como proxy DNS para toda la red.
Cambiar los DNS en tus dispositivos (si el router no deja)
Importante: si modificas los DNS en un dispositivo individual, sólo afectará a ese equipo. Es útil si la configuración del router no permite cambios o si quieres perfiles distintos en cada dispositivo.
Windows 11
Paso a paso: busca ‘Ver conexiones de red’ > clic derecho en la conexión > ‘Propiedades’ > ‘Protocolo de Internet versión 4 (TCP/IPv4)’ > ‘Propiedades’ > marca ‘Usar las siguientes direcciones de servidor DNS’ e ingresa los valores. Acepta y cierra.
Windows 10
Muy parecido a Windows 11: ‘Configuración’ > ‘Red e Internet’ > ‘Centro de redes y recursos compartidos’ > ‘Cambiar configuración del adaptador’ > clic derecho en la conexión > ‘Propiedades’ > ‘TCP/IPv4’ > ‘Propiedades’ > activa ‘Usar las siguientes direcciones’ y añade los DNS.
Windows 8
Ruta clásica: desde Inicio, abre la ‘Lupa’, busca ‘Panel de control’ > ‘Redes e Internet’ > ‘Centro de redes y recursos compartidos’ > ‘Cambiar configuración del adaptador’ > clic derecho en la red > ‘Propiedades’ > ‘Protocolo de Internet versión 4’ > ‘Propiedades’ > marca ‘Usar las siguientes direcciones’ e ingresa las nuevas direcciones.
macOS
En tu Mac: ‘Preferencias del sistema’ > ‘Red’ > selecciona tu conexión > ‘Avanzado’ > pestaña ‘DNS’ > clic en ‘+’ y añade las direcciones deseadas. Acepta y aplica.
Android
En Android: en ‘Ajustes’ > ‘Wi-Fi’ > mantén pulsada tu red > ‘Opciones avanzadas’ o ‘i’ > en ‘IP’ selecciona ‘Estática’ y en los campos ‘DNS 1’ y ‘DNS 2’ ingresa los valores. Guarda.
iOS

En iPhone: ‘Ajustes’ > ‘Wi-Fi’ > toca en el icono ‘i’ de tu red > ‘Configurar DNS’ > cambia a ‘Manual’ > ‘Añadir servidor’ y escribe los DNS. Guarda.
Truco avanzado en Windows (línea de comandos)
Desde CMD como administrador: para listar las interfaces, usa netsh interface show interface. Para definir el DNS primario (sustituye NOMBRE e IP):
netsh interface ipv4 set dnsservers NOMBRE static x.x.x.x primary
Para el secundario:
netsh interface ipv4 add dnsservers NOMBRE x.x.x.x index=2
Limpiar caché DNS después del cambio:
ipconfig /flushdns
Preguntas y escenarios habituales
¿Qué hacer si pierde Internet tras cambiar el DNS? Verifica que las direcciones sean correctas y provengan de servicios confiables. Asegúrate de guardar los cambios; si continúa sin conexión, vuelve a los DNS originales o prueba otros públicos. Un reinicio del router puede solucionar problemas.
¿Cómo saber cuál es el mejor DNS para mi ubicación? Utiliza herramientas como Namebench, DNS Benchmark o DNS Jumper. Estas analizan la latencia y los tiempos de respuesta reales con tu proveedor y permiten escoger el que mejor rendimiento ofrezca de manera constante.
¿Cómo detectar un DNS inseguro? Investiga su reputación y origen. No uses DNS desconocidos compartidos en foros o sitios sospechosos. Señales de alerta incluyen redirecciones inesperadas o una gran lentitud tras el cambio.

¿Mejoran el streaming y el gaming? Un DNS más rápido reduce la latencia en la resolución y puede mejorar la experiencia en juegos o plataformas de vídeo. Sin embargo, si el servidor está alejado o saturado, la experiencia puede empeorar. Es recomendable hacer pruebas y mediciones.
Notas importantes sobre configuraciones y operadoras
Algunas operadoras bloquean cambios en el router o tienen ‘DNS Seguro’. En estos casos, es recomendable configurar el DNS en los dispositivos. Si tu router permite cambios, prueba primero en un equipo y, una vez validado, aplica en toda la red.
IPv4 e IPv6: muchos routers permiten configurar listas separadas para ambos tipos. Si tu red usa IPv6, rellena también esas configuraciones para evitar inconsistencias en resoluciones mixtas.
Redundancia y estabilidad: usar servidores múltiples en primario y respaldo ayuda a mantener la conexión en caso de fallo. En entornos críticos, planifica cuidadosamente los cambios y documenta tu configuración previa.
Con toda esta información, ya sabes qué es el DNS, los beneficios y riesgos de cambiarlo, cómo elegir el mejor servidor para ti, y cómo implementarlo en el router y en dispositivos. Mediante pruebas, proveedores confiables y buenas prácticas de seguridad, podrás navegar de forma más rápida y segura, minimizando problemas y aprovechando al máximo tus conexiones.

