Lucid ha confirmado que su SUV eléctrico Gravity incorporará compatibilidad con Apple CarPlay, reforzando así la integración del ecosistema del iPhone en su gama de vehículos. La marca estadounidense sigue los pasos de otros fabricantes premium al ofrecer una conectividad más completa, en un contexto donde los sistemas de infoentretenimiento propios aún generan debate entre los conductores.
Con esta decisión, la compañía da respuesta a una de las peticiones más insistentes de los propietarios del Gravity, especialmente en mercados como Norteamérica y Europa, donde CarPlay y Android Auto se han convertido prácticamente en un estándar. La llegada de esta actualización pretende corregir un vacío importante en un modelo posicionado en la parte alta del segmento de los SUV eléctricos.
CarPlay y Android Auto, ya de serie en el Lucid Gravity
Lucid ha explicado que la compatibilidad con Apple CarPlay será ahora un equipamiento estándar en todos los nuevos Gravity que salgan de fábrica. Esto significa que cualquier unidad producida a partir de ahora incluirá de serie estas funciones de integración con el smartphone, sin necesidad de paquetes opcionales ni sobrecostes adicionales.
Al mismo tiempo, la compañía habilitará una actualización de software inalámbrica y gratuita para los actuales propietarios del SUV. A través de esta descarga remota, los usuarios podrán activar tanto Apple CarPlay como Android Auto, sin necesidad de pasar por el taller ni realizar instalaciones físicas, aprovechando mejoras clave para CarPlay.
Esta actualización de conectividad llega después de que el sedán de lujo de la marca, el Lucid Air ya incorporase Apple CarPlay desde hace aproximadamente tres años. Con el movimiento actual, Lucid equipara por fin las capacidades de infoentretenimiento de su berlina con las de su SUV tope de gama.
Además, la marca ha confirmado que la compatibilidad con CarPlay funcionará tanto mediante cable como de forma inalámbrica, aunque conviene conocer problemas como fallos de Wi‑Fi y CarPlay. Esta doble opción permite a los conductores elegir entre una conexión física tradicional, que suele garantizar más estabilidad, o una vinculación sin cables, más cómoda para el día a día.

Calendario de despliegue: Norteamérica, Europa y Oriente Medio
Según ha detallado la propia compañía, los usuarios de Lucid Gravity en Norteamérica serán los primeros en recibir la actualización. La descarga comenzará a estar disponible a partir del 12 de marzo, fecha a partir de la cual los vehículos comenzarán a mostrar la notificación para instalar el nuevo software Lucid UX 3.5.
En el caso de los conductores del SUV en Europa y en Oriente Medio, el despliegue será ligeramente posterior y se extenderá hacia finales de mes. La estrategia de lanzamiento escalonado permitirá a Lucid monitorizar con más detalle el comportamiento del sistema, corregir posibles fallos iniciales y asegurar una experiencia más pulida cuando la actualización llegue a otros mercados.
La firma subraya que se trata de una actualización OTA (over-the-air), es decir, se enviará directamente al vehículo aprovechando su conexión de datos, sin pasar por el concesionario. Este modelo de actualización se ha ido imponiendo en el sector de los coches eléctricos y es especialmente relevante para corregir errores de software y añadir nuevas características de forma continua.
De esta manera, los propietarios europeos del Gravity podrán integrar sus iPhone y dispositivos Android con el sistema del vehículo de forma muy similar a como lo hacen en otros modelos premium, algo que hasta ahora echaban de menos en un coche de este nivel de precio. Además podrán aprovechar mejor los controles integrados del vehículo con su iPhone.
La respuesta de Lucid tras meses de críticas por el software del Gravity
La llegada de Apple CarPlay y Android Auto al Gravity no se produce en el vacío: encaja en un contexto marcado por varios problemas de software durante los primeros meses de vida del SUV. Diferentes fallos en el sistema de infoentretenimiento y en otras funciones del vehículo empañaron el lanzamiento comercial, generando frustración entre algunos de los primeros compradores, incluyendo cortes de CarPlay.
La situación terminó obligando a la marca a hacer autocrítica pública. El director ejecutivo interino de Lucid Motors llegó a disculparse ante los usuarios afectados, reconociendo que el sistema operativo del Gravity no había estado a la altura de las expectativas de un vehículo de alta gama. Estas declaraciones buscaban rebajar la tensión y mostrar un compromiso claro con la mejora del producto.
En este escenario, la ausencia inicial de CarPlay y Android Auto se convirtió en uno de los símbolos de las carencias de software de la primera hornada del SUV. Muchos compradores consideraban estas funciones casi obligatorias en un coche con un posicionamiento tan ambicioso, por lo que su retraso se interpretó como un paso atrás respecto a la competencia.
La nueva actualización pretende precisamente cerrar esa brecha y alinear el Gravity con los estándares de conectividad que se dan por hecho en el segmento premium. A la vez, Lucid busca transmitir la idea de que es capaz de reaccionar con rapidez y corregir el rumbo cuando el software no cumple con lo prometido.
Reestructuración interna y recortes en pleno desafío tecnológico
La corrección del rumbo en materia de software se ha producido en paralelo a una profunda reestructuración dentro de Lucid Motors. Diversos informes especializados apuntan a que la empresa ha prescindido recientemente de varios de sus principales responsables de software, algunos de ellos implicados directamente en el desarrollo de los sistemas del Gravity.
Estos cambios en la cúpula técnica han llegado acompañados de recortes de plantilla que afectarían aproximadamente al 12 % de la fuerza laboral. Se trata de una reducción considerable que la compañía enmarca dentro de una estrategia más amplia para ajustar costes y ganar eficiencia en un entorno complejo para los fabricantes de vehículos eléctricos.
La industria vive un momento delicado, con presión para alcanzar la rentabilidad y una competencia cada vez más intensa, sobre todo en el segmento de los SUV eléctricos. En este contexto, la mejora del software y de la experiencia digital del usuario se perciben como aspectos clave para diferenciarse y justificar precios elevados.
Para Lucid, la actualización que habilita CarPlay y Android Auto en el Gravity actúa también como una señal hacia el mercado y hacia los propios empleados de que la empresa mantiene su apuesta por un producto tecnológicamente avanzado, pese a los ajustes internos y a las turbulencias recientes.
Un movimiento clave de cara a los inversionistas y al mercado europeo
El momento elegido para anunciar la actualización no es casual. Lucid ha programado la comunicación de estas novedades coincidiendo con su jornada anual de inversionistas, un evento celebrado en Nueva York en el que la compañía desgrana sus planes de futuro y su hoja de ruta hacia la rentabilidad.
Durante este encuentro, la empresa tiene previsto ofrecer detalles sobre una nueva plataforma de vehículos eléctricos de tamaño medio, orientada a segmentos de mercado más accesibles que el Gravity y el Air. La idea es ampliar su base de clientes y competir con propuestas más asequibles, sin renunciar a una tecnología avanzada.
También está sobre la mesa la presentación de avances en proyectos como un servicio de robotaxis de lujo desarrollado en colaboración con socios como Uber y Nuro. Este tipo de iniciativas buscan diversificar las fuentes de ingresos de la compañía y reforzar su imagen como actor relevante en la movilidad eléctrica y autónoma.
En Europa, donde la demanda de vehículos eléctricos premium convive con una fuerte regulación ambiental, la capacidad de ofrecer una experiencia de conectividad completa es un factor cada vez más determinante. La llegada de CarPlay y Android Auto al Gravity puede ayudar a Lucid a posicionar mejor su SUV frente a opciones consolidadas de fabricantes alemanes, suecos o incluso marcas chinas que empiezan a ganar terreno.
CarPlay y Android Auto, ya imprescindibles en los coches de gama alta
La integración de Apple CarPlay y Android Auto se ha consolidado como una característica casi obligatoria en los vehículos de gama alta. Estas plataformas permiten replicar aplicaciones clave del smartphone en la pantalla central del coche, gestionando música, navegación, llamadas o mensajería de manera más segura y adaptada a la conducción; además, existen guías con las mejores apps para CarPlay que conviene conocer.
En el caso del Gravity, la activación de estas funciones significa que los conductores podrán usar sus apps habituales de mapas, servicios de música en streaming o asistentes de voz de Apple y Google sin depender exclusivamente del software nativo de Lucid. Esto reduce la curva de aprendizaje y ofrece una experiencia más familiar desde el primer día; por ejemplo, muchos usuarios consultan cómo reproducir podcasts con CarPlay.
La decisión de implementar CarPlay y Android Auto llega en un contexto en el que otros fabricantes de vehículos eléctricos exploran estrategias distintas. Tesla, por ejemplo, sigue sin ofrecer oficialmente soporte para CarPlay, aunque los rumores sobre un posible cambio de postura se mantienen vivos; el retraso de CarPlay en Tesla es uno de los grandes temas del sector.
Por su parte, marcas como Rivian han optado por centrarse en integraciones específicas como Apple Car Key o compatibilidad con Apple Watch, sin comprometerse de momento con la incorporación completa de CarPlay. Esta diversidad de enfoques evidencia el debate interno en muchos fabricantes sobre hasta qué punto ceder protagonismo a las plataformas móviles de Apple y Google.
Con el movimiento actual, Lucid se coloca claramente en el grupo de marcas que apuestan por abrazar la conectividad de los principales sistemas operativos móviles como un complemento a sus propias soluciones de software, una vía que muchos usuarios perciben como más flexible y práctica.
El despliegue de esta actualización en el Lucid Gravity pretende, en definitiva, reforzar la propuesta tecnológica del SUV eléctrico tras unos meses complicados, mejorar la percepción de los propietarios actuales —especialmente en Europa y otros mercados clave— y lanzar un mensaje claro a clientes e inversionistas: el software seguirá siendo una prioridad para una marca que aspira a consolidarse en la primera línea del vehículo eléctrico premium.