La novedad llega a los modelos DJI Neo 2, DJI Neo y DJI Flip, tres drones de tamaño reducido pensados para volar sin mando, usando gestos o el móvil. Ahora añaden una pieza más al ecosistema: el reloj de Apple, que permite ver la señal de vídeo, comprobar batería y lanzar comandos de voz durante la marcha, algo especialmente interesante para usuarios activos en España y el resto de Europa que quieran grabar deporte, viajes o selfies aéreos sin complicarse.
Qué drones DJI se pueden controlar desde el Apple Watch
La compatibilidad con Apple Watch se estrena en la versión 1.19.4 de la app DJI Fly y, por ahora, está limitada a tres modelos muy concretos: DJI Neo 2, DJI Neo y DJI Flip. No es casualidad: son precisamente los drones que ya permitían volar sin mando físico, bien con el smartphone o mediante gestos y órdenes de voz.
En estos tres modelos el Apple Watch no sustituye al iPhone, sino que actúa como extensión de la aplicación DJI Fly. El teléfono sigue siendo el que mantiene la conexión real con el dron, mientras que el reloj muestra datos clave y sirve como interfaz rápida para cambiar modos o hablarle al aparato sin tener que coger el móvil.
Para quienes vuelan en Europa, el DJI Neo 2 tiene un punto a su favor en normativa: se mantiene por debajo de los 250 gramos, lo que lo sitúa en la categoría C0, la más permisiva del marco europeo. Esto se traduce en menos restricciones para uso recreativo en comparación con drones más grandes, siempre respetando la regulación local.
DJI ha centrado buena parte de la comunicación en el Neo 2, pero el soporte se extiende a los otros dos modelos. Eso sí, la experiencia no será idéntica: Neo 2 cuenta con sensores más avanzados y un procesado más potente, lo que le permite sacar mayor partido a ese control ligero desde la muñeca.
Requisitos técnicos: Apple Watch, iPhone y firmware

Para que todo funcione hay que cumplir varios requisitos. Por el lado del reloj, DJI indica compatibilidad con Apple Watch Series 8, Series 9, Series 10, Series 11, Apple Watch Ultra 2 y Ultra 3, siempre que ejecuten watchOS 11 o superior. La compañía no incluye los Apple Watch SE entre los modelos soportados.
En el móvil, se recomienda usar un iPhone 13 o posterior con iOS 18 o superior, aunque lo importante es tener instalada la versión 1.19.4 de DJI Fly o una posterior. Además, el dron debe actualizarse al firmware correspondiente: en el Neo 2, la actualización clave es la V01.00.0500, que activa el control desde el reloj y añade otras mejoras de estabilidad.
Un punto importante que conviene tener claro: no se puede vincular el Apple Watch directamente al dron. El reloj se conecta al iPhone, y es el iPhone el que hace de puente con el Neo, Neo 2 o Flip. Si se cierra DJI Fly en el móvil o se corta esa conexión, la app del reloj deja de funcionar aunque el dron siga en el aire.
Hay además limitaciones regionales. DJI señala que la función no está disponible en zonas donde la banda de 5,8 GHz esté restringida, como Japón. En el caso de España y la UE, la disponibilidad viene determinada por las normas de espectro locales, pero la compañía apunta al mercado europeo como uno de los principales destinatarios de esta integración.
Cómo funciona el control de drones DJI desde el Apple Watch
Una vez actualizados el dron, el iPhone y el reloj, el proceso de uso es relativamente sencillo. Primero hay que abrir DJI Fly en el iPhone y conectar el dron como siempre. A partir de ahí, basta con buscar la app DJI Fly en el Apple Watch y abrirla; el reloj detecta la sesión en curso y se enlaza automáticamente.
En la pantalla del Apple Watch aparece una vista previa en directo de la cámara del dron, junto con información de batería y modos de vuelo. Apple impone sus propias reglas de ahorro de energía, de modo que cuando se baja la muñeca el reloj entra en un estado de bajo consumo y la vista en vivo puede pausarse temporalmente. Con solo levantar la muñeca o tocar la pantalla, el vídeo vuelve a fluir.
El sistema está pensado para situaciones en las que no es cómodo sacar el móvil: ir en bici, correr, hacer una ruta de montaña o grabar un selfie aéreo sin querer salir en la foto con el iPhone en la mano. Se puede preparar el vuelo desde el teléfono y, una vez en marcha, echar mano del reloj para ver qué está grabando el dron y ajustar el modo sin parar la actividad.
En el caso del Neo 2, la integración con Apple Watch permite también acceder a los modos de vuelo inteligentes directamente desde la muñeca. En el reloj se listan opciones como Spotlight, Selfie Shot, Skiing, Follow, Boomerang o Cycling Follow, y se pueden alternar entre ellas sin tocar el teléfono.
Cambios de modo y ajustes rápidos desde la muñeca
Una de las ventajas prácticas del nuevo sistema es la posibilidad de modificar parámetros de los modos inteligentes sin detenerse. Si, por ejemplo, se está usando el modo Boomerang, es posible ajustar la distancia a través de los controles que aparecen en el Apple Watch.
Lo mismo ocurre con modos pensados para deporte, como Cycling Follow. El reloj permite cambiar la distancia a la que sigue el dron, la altura o incluso la dirección de seguimiento. Para alguien que pedalea por una pista o baja por un sendero, eso significa no tener que parar, sacar el móvil, desbloquearlo y navegar por menús.
El Apple Watch se convierte así en una especie de panel rápido de ajustes sobre la marcha. Es una solución que encaja bien con el tipo de usuario al que apuntan Neo, Neo 2 y Flip: gente que quiere grabar contenido de forma espontánea y con el menor equipo posible.
Conviene recordar, eso sí, que todavía hay tareas que requieren el iPhone o el mando. Lanzar el dron desde la muñeca no siempre es posible en todas las configuraciones, y para funciones más avanzadas o vuelos más delicados sigue siendo recomendable usar la interfaz completa del móvil o un controlador físico.
Comandos de voz y uso del reloj como micrófono
El otro gran pilar de esta integración es el control por voz a través del Apple Watch. Igual que en el teléfono, los drones compatibles pueden reaccionar a órdenes habladas que se envían desde la muñeca, usando el reloj como micrófono principal.
Para activarlo, hay que conceder permiso de uso del micrófono a DJI Fly en el iPhone y luego habilitar la opción de Voice Control en los ajustes. A partir de ahí, basta con pronunciar el comando configurado (por ejemplo, “Hey, Fly”) y esperar a que el reloj muestre en pantalla que está escuchando. Después se indica el modo deseado, como “Spotlight”, y el dron ejecuta la orden tras una breve cuenta atrás.
La respuesta del sistema, según las pruebas que se han descrito, es bastante ágil: el reconocimiento de voz resulta rápido y las órdenes se aplican igual que si se hiciera desde el iPhone. Esto ayuda mucho a quienes van con las manos ocupadas, por ejemplo agarrando el manillar o bastones de senderismo.
Además, el Apple Watch puede utilizarse como micrófono remoto para grabar audio mientras el dron filma desde el aire. Si se activa la opción de grabación de la app, el reloj captura comentarios o sonido ambiente que luego se sincroniza con el vídeo, una función interesante para creadores que quieran narrar mientras se mueven sin sujetar el móvil.
Neo 2: el dron que mejor aprovecha el Apple Watch
Aunque la compatibilidad se extiende a Neo y Flip, el que más partido saca a esta integración es el DJI Neo 2, el modelo más reciente y avanzado de la gama compacta. Su combinación de sensores, almacenamiento interno y peso contenido lo hace especialmente adecuado para vuelos semiautónomos controlados desde el reloj.
El Neo 2 incorpora sensores de obstáculos en todas las direcciones, apoyados en LiDAR y visión, lo que le permite “leer” el entorno en 360 grados. Esto reduce de forma notable el riesgo de choque cuando se le dan órdenes desde la muñeca o con la voz, ya que el dron se encarga de gestionar la seguridad y esquivar obstáculos sin que el usuario tenga que estar pendientes de cada movimiento.
En el terreno de la imagen, el Neo 2 graba vídeo 4K con buena estabilización y fotos de 12 megapíxeles, con modos creativos como ActiveTrack, Dolly Zoom o SelfieShot que siguen funcionando aunque el control principal sea el Apple Watch. La idea es poder obtener clips casi “de cine” sin necesidad de usar un mando de doble joystick.
Otra mejora que ayuda a acompañar esta filosofía es el aumento de almacenamiento interno de 22 a 49 GB en el Neo 2. Según cifras de DJI, eso permite guardar alrededor de 105 minutos de vídeo en 4K a 60 fps o unos 175 minutos en 4K a 30 fps antes de tener que vaciar la memoria en el iPhone o el Mac mediante Wi‑Fi.
Firmware y novedades específicas de la última actualización
La actualización de firmware V01.00.0500 del Neo 2 no se limita a sumar compatibilidad con Apple Watch. También incluye pequeños retoques pensados para quienes vuelan sin tener siempre el móvil a la vista.
Entre ellos destacan los avisos acústicos cuando la batería está baja o se pierde el seguimiento de un sujeto. El dron emite pitidos que ayudan a reaccionar a tiempo si se está en plena actividad y no se está mirando al reloj o al teléfono en ese momento.
Además, DJI habla de mejoras generales de rendimiento y estabilidad, tanto en el dron como en el ecosistema de accesorios: se han publicado actualizaciones paralelas para mandos como los RC 2 y RC-N3, gafas FPV (Goggles 3, Goggles N3) y controladores de movimiento, en una especie de “puesta al día” del conjunto.
En el fondo, la compañía está reforzando la idea de que el Neo 2 es un dron compacto pero con aspiraciones de equipo “serio”, capaz de integrarse con distintos tipos de controladores en función de la situación: mando tradicional, teléfono, gafas o ahora también smartwatch (ver colaboraciones entre Apple y DJI).
Limitaciones y aspectos a tener en cuenta
A pesar de lo llamativo que resulta manejar un dron desde la muñeca, el sistema tiene limitaciones claras que conviene conocer. La más importante es que el Apple Watch no es un controlador independiente: DJI lo plantea como una segunda pantalla y un puente para comandos de voz, no como reemplazo total del iPhone.
En determinadas versiones y regiones, no es posible iniciar el despegue directamente desde el reloj. El usuario debe arrancar el vuelo desde el teléfono o desde el propio dron, y una vez en el aire utilizar el Apple Watch para supervisar y ajustar. La ausencia de un joystick táctil completo tampoco es casual: el tamaño reducido de la pantalla y el hecho de usar solo una mano hacen poco recomendable el pilotaje manual fino desde la muñeca.
La gestión de energía del Apple Watch añade otra capa de matices. Si se activa el modo de bajo consumo, la app DJI Fly deja de ser compatible en el reloj, por lo que es necesario desactivar esa opción para mantener la conexión. También influye el ajuste de brillo y el tiempo de pantalla encendida, aunque se puede ampliar la duración de encendido a 70 segundos desde los ajustes de pantalla para tener la vista en vivo visible durante más tiempo.
Por último, conviene tener en cuenta que si el iPhone está saturado de apps en segundo plano o con poca batería, se puede producir cierto retraso en los comandos de voz o tirones en la vista en vivo. DJI recomienda reducir procesos en segundo plano y asegurarse de que tanto móvil como reloj tengan suficiente batería antes de lanzarse a un vuelo controlado desde la muñeca.
Ventajas para usuarios activos en España y Europa
Para quienes usan el dron en actividades al aire libre, esta actualización tiene bastante sentido práctico. El perfil típico es alguien que quiere grabar rutas en bici, correr por montaña, esquiar o hacer senderismo con un equipo ligero y sin tener que estar pendiente del móvil en la mano.
En escenarios así, el Neo 2 puede despegar desde la palma de la mano, entrar en un modo de seguimiento como Cycling Follow o ActiveTrack y seguir al sujeto de forma autónoma. Mientras tanto, el usuario lleva el iPhone guardado y usa el Apple Watch para comprobar batería, cambiar el tipo de plano o ajustar la distancia sin modificar el ritmo de la actividad.
En el contexto europeo, la categoría de peso del Neo 2 por debajo de 250 g hace que sea más fácil cumplir con la normativa para vuelos recreativos, especialmente en entornos donde un dron de mayor tamaño exigiría más trámites o mayores distancias de seguridad. Esto no exime de respetar las restricciones habituales (no volar cerca de aeropuertos, respetar zonas prohibidas, etc.), pero facilita que el dron se convierta en un acompañante habitual de salidas y viajes.
El resultado es un tipo de uso algo distinto al de drones más grandes: en lugar de planificar una sesión de vuelo específica, el pequeño Neo 2 se convierte en un accesorio más en la mochila al que se recurre para capturar momentos puntuales, con el Apple Watch como aliado para hacerlo rápido y sin complicaciones.
Con estas novedades, volar un Neo, Neo 2 o Flip apoyándose en el Apple Watch deja de ser una curiosidad tecnológica y pasa a ser una opción real para quienes ya están metidos en el ecosistema de Apple. El reloj aporta comodidad y control rápido, el iPhone mantiene la conexión y el dron hace el trabajo duro con sus sensores y modos inteligentes; una combinación que, sin grandes alardes, acerca un poco más el manejo de drones al uso cotidiano de cualquier dispositivo móvil.
