
En los últimos meses, la presencia (o ausencia) del sensor de oxígeno en sangre en los Apple Watch ha vuelto a ser noticia debido a un litigio entre Apple y la empresa tecnológica Masimo. La disputa ha alcanzado a los usuarios en Estados Unidos, que se han visto sorprendidos por la retirada de la función en las versiones más recientes de los relojes inteligentes de la marca. A raíz de esta situación, las dudas sobre el futuro de esta característica y las implicaciones para quienes ya han adquirido un dispositivo están a la orden del día.
El conflicto surge de la reclamación de Masimo por supuesta infracción de patentes relacionadas con la tecnología utilizada para medir la oxigenación sanguínea. Aunque esta característica debutó en el Apple Watch Series 6 (2020), la batalla legal no comenzó hasta el año siguiente, cuando Masimo presentó su demanda. Resulta curioso que, en aquel momento, la compañía demandante aún no tenía a la venta su propio reloj inteligente con medición de oxígeno, ya que este no vio la luz hasta 2022.
Una prohibición de importación que sacude al mercado
Según los argumentos de Apple, la prohibición de importar los modelos afectados (Series 9 y Ultra 2) no está justificada, puesto que la denuncia original se basaba en una competencia aún inexistente. La Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (ITC), sin embargo, dio la razón a Masimo y dictaminó, en octubre de 2023, que Apple violaba determinadas patentes. Esto derivó en la retirada de estos modelos del mercado estadounidense a finales de 2023 y, tras un breve regreso, la restricción volvió a entrar en vigor a comienzos de este año.
Para no perder cuota de mercado, Apple ha optado por desactivar la función de oxígeno en sangre en las unidades vendidas en Estados Unidos, mientras que la mantiene operativa en el resto de mercados internacionales. Esta decisión no solo afecta a nuevos compradores; incluso usuarios que sustituyen su dispositivo por otro, por ejemplo a través del servicio de reemplazo, pueden encontrarse con que la función deja de estar disponible en el reloj recibido.
Argumentos enfrentados y una batalla legal sin resolver

Mientras Apple considera que los usuarios norteamericanos están perdiendo acceso a herramientas clave para el seguimiento de la salud debido a una interpretación discutible de la ley, Masimo sostiene que la infracción de sus patentes es clara y que la ley no exige que el demandante tenga un producto en el mercado para reclamar sus derechos.
El caso ha despertado la atención de expertos legales, ya que los jueces deberán decidir si la ausencia de un producto comercializado por Masimo en 2021 justifica o no la decisión de prohibir la importación del Apple Watch con sensor de oxígeno. Mientras tanto, Apple mantiene activas dos vías: proseguir con la defensa de su postura en los tribunales o esperar la expiración de las patentes, prevista para 2028, cuando podría reactivarse esta característica en Estados Unidos.
Implicaciones prácticas para los usuarios y el futuro de la función

En el plano práctico, la principal consecuencia es que los Apple Watch Series 9, Series 10 y Ultra 2 vendidos en Estados Unidos no pueden medir el oxígeno en sangre, una función que hasta hace poco era estándar en la gama desde 2020. Esto supone una diferencia relevante frente a los mismos modelos adquiridos fuera del país, donde la característica sigue disponible desde el primer momento y sin restricciones.
Quienes ya poseían un reloj con la función activa previamente a la prohibición, pueden conservarla mientras no actualicen o cambien de modelo, pero los nuevos compradores no podrán acceder a la medición de SpO2 hasta que el proceso judicial se resuelva. Esta situación ha generado cierta incertidumbre, ya que el calendario de la sentencia definitiva aún no está claro, aunque se espera que el fallo llegue a finales de año.
Apple insiste en que continuará defendiendo su posición para recuperar la disponibilidad de la función en el mercado estadounidense. En paralelo, la empresa sigue lanzando actualizaciones y nuevas versiones del Apple Watch en el resto del mundo, donde la medición de oxígeno en sangre sigue siendo uno de los reclamos destacados para los usuarios preocupados por la salud y el rendimiento deportivo.
La batalla por el sensor de oxígeno en sangre deja a los usuarios estadounidenses en una situación singular: mientras la función permanece bloqueada a la espera del desenlace judicial, quienes compren un Apple Watch fuera de Estados Unidos o ya lo posean de antes pueden seguir disfrutando de la medición de SpO2. La incertidumbre sobre el futuro de esta tecnología en el mercado americano sigue presente, pendiente del veredicto del tribunal y del resultado de la disputa legal.