
Apple estaría ultimando los detalles de un nuevo MacBook de bajo coste con carcasa de aluminio y acabado en colores vivos, una combinación poco habitual en la gama de portátiles de la compañía. La idea sería acercarse a usuarios que hasta ahora miraban a los MacBook Air como algo fuera de presupuesto, sin renunciar del todo a los materiales y al diseño característicos de la marca.
Un MacBook económico en aluminio y colores tipo iMac
La principal particularidad de este modelo sería el uso de una carcasa de aluminio en lugar de plástico, algo poco habitual cuando se habla de portátiles de entrada. Apple habría desarrollado un nuevo proceso de fabricación que permite trabajar el aluminio de forma más rápida y barata que en los MacBook Air y Pro actuales, reduciendo pasos y tiempos para abaratar costes sin cambiar el material.
Este enfoque permitiría mantener una sensación de producto relativamente premium, aunque el precio se situaría claramente por debajo de los 1.000 dólares. Las filtraciones apuntan a un rango aproximado entre 699 y 799 dólares, con 699 dólares como cifra más repetida, pensada para hacer el equipo más atractivo frente a portátiles Windows y Chromebooks de gama media.
En la parte estética, Apple habría probado varias opciones de color: amarillo claro, verde claro, azul, rosa, plata y gris oscuro. No está confirmado que todos estos tonos lleguen al modelo comercial, pero la intención sería diferenciar este portátil de los MacBook Air más clásicos y atraer a un público más joven o a quienes prefieren un dispositivo algo menos serio visualmente.
Este planteamiento encajaría con una ofensiva más amplia de Apple en la gama baja, en la que también se mencionan productos como un iPhone de la línea «e» y un iPad más asequible. En conjunto, la compañía intentaría cubrir mejor el segmento de usuarios que buscan entrar en el ecosistema Apple sin dar el salto a los precios de los modelos tradicionales.
El «iPhone 16e» de los MacBook: a por estudiantes y empresas
Internamente, este portátil se conocería con el nombre en clave J700 y se plantearía como una especie de equivalente al iPhone 16e dentro de la gama Mac. La filosofía sería clara: reducir el precio de entrada al ecosistema manteniendo una experiencia razonable, aunque con varias concesiones técnicas respecto a los MacBook Air y Pro.
El público objetivo estaría formado sobre todo por estudiantes y usuarios empresariales que miran mucho el presupuesto. En ambos casos, la combinación de precio más contenido, diseño de aluminio y un sistema como macOS podría resultar atractiva para quienes necesitan un equipo para tareas de ofimática, clases online, navegación web y aplicaciones relativamente ligeras.
La compañía se habría marcado como objetivo unas ventas anuales de entre 5 y 8 millones de unidades para este modelo, lo que supondría ampliar de forma notable la base de usuarios de Mac. Para lograr esa cifra, el dispositivo tendría que competir no solo con otros portátiles de su rango de precio, sino también con promociones puntuales de MacBook Air rebajados, especialmente en grandes superficies y tiendas online europeas.
Gurman sitúa el posible anuncio en el mes de marzo, en un evento donde también podrían presentarse nuevos MacBook Pro con chips M5 Pro y M5 Max. De confirmarse, Apple concentraría buena parte de las novedades de su gama de portátiles en un mismo periodo, abarcando desde el segmento de entrada hasta la parte más alta del catálogo.
Chip A18 Pro en lugar de procesador M: cambio de enfoque
Uno de los puntos más llamativos de este proyecto es que Apple habría optado por , en lugar de utilizar un procesador de la familia M diseñado específicamente para ordenadores. Es una decisión que rompe con la estrategia habitual en los Mac desde la llegada de Apple Silicon.
El A18 Pro se diseñó inicialmente para móviles, pero su rendimiento se acerca al del primer M1 en varios escenarios, por lo que para tareas de uso cotidiano no debería quedarse corto. Navegar, trabajar con documentos, videollamadas, consumo de contenido y aplicaciones ligeras entrarían dentro de lo que este chip puede manejar con solvencia.
Donde podrían aparecer más dudas es en escenarios de multitarea exigente o edición de vídeo y foto de cierto nivel. Aunque el A18 Pro es potente, no está pensado de base para cargas tan prolongadas como las que se pueden dar en un portátil de trabajo intensivo, y ahí los chips M conservan ventaja, sobre todo en eficiencia a largo plazo y en el manejo de varias aplicaciones pesadas a la vez.
Apple ya ha demostrado en los iPad Pro que sus chips de iPhone pueden moverse con soltura en dispositivos de mayor tamaño, pero el salto a macOS implica otro tipo de usos y de expectativas por parte del usuario. En cualquier caso, este MacBook de bajo coste no parece orientado al profesional que edita vídeo 4K a diario, sino más bien a quien prioriza el precio y un rendimiento razonable para el día a día.
Pantalla de 12,9 pulgadas, 8 GB de RAM y recortes en puertos
En lo que respecta a la pantalla, las filtraciones apuntan a un panel de alrededor de 12,9 pulgadas, muy cerca de las 13 pulgadas tradicionales. Con ello se mantendría un tamaño relativamente compacto, pero con suficiente espacio para trabajar cómodamente con documentos o varias ventanas en pantalla, especialmente en entornos como universidades, oficinas o teletrabajo.
A nivel de memoria, el equipo partiría de 8 GB de RAM, por debajo de los 12 GB que se barajaron al principio. Esta cifra es hoy el mínimo razonable para un uso general, pero puede quedarse algo justa para quienes tienden a acumular muchas pestañas de navegador, aplicaciones abiertas y procesos en segundo plano. Frente a los MacBook Air que parten de configuraciones con más memoria, aquí el usuario podría notar antes las limitaciones.
En cuanto a conectividad física, el portátil integraría un controlador USB 3.2 Gen 2 con velocidades de hasta 10 Gb/s, una cifra correcta para un equipo de entrada. Sin embargo, se quedaría fuera el soporte para puertos Thunderbolt, que seguirían siendo una característica reservada para modelos más caros, especialmente pensados para quien usa monitores externos de alta resolución, eGPU (en Intel) o soluciones de almacenamiento muy rápidas.
También se habla de la ausencia de teclado retroiluminado, otro de los recortes previstos. Aun así, Apple mantendría el trackpad háptico, presente en el resto de su gama de portátiles, lo que ayudaría a conservar parte de la experiencia de uso que la marca ha ido afinando durante los últimos años.
Más cerca del iPad en filosofía que de los Mac tradicionales
Con todos estos elementos sobre la mesa, este nuevo portátil se perfila como el Mac más próximo a la filosofía del iPad que hemos visto hasta ahora. La combinación de chip de iPhone, precio ajustado, tamaño contenido y recortes en puertos y extras lo sitúa en un terreno intermedio entre un iPad con teclado y un MacBook Air de entrada.
La diferencia clave respecto a un iPad con Magic Keyboard estaría en que el teclado y el trackpad forman parte del propio producto y no suponen un coste añadido. Eso podría hacerlo especialmente interesante para estudiantes en España y otros países europeos, donde el presupuesto para equipamiento informático suele ser limitado, tanto a nivel individual como en centros educativos.
El rango de precio previsto, en torno a 699-799 dólares, lo colocaría sensiblemente por debajo de los MacBook Air. No obstante, conviene tener en cuenta que en mercados como el español el precio final en euros suele incluir impuestos y puede variar en función de promociones, acuerdos con distribuidores y campañas puntuales, algo habitual en la gama de portátiles de Apple.
La gran incógnita es si la compañía ha sabido recortar sin comprometer demasiado la experiencia de uso. Un equipo con 8 GB de RAM, almacenamiento de partida limitado y menos puertos puede funcionar bien si el usuario tiene claro que está comprando un portátil para tareas básicas. Si las expectativas se acercan a las de un MacBook Air o Pro, es probable que las diferencias se noten más de la cuenta.
Con todo, si Apple consigue que este MacBook barato mantenga una buena fluidez con el chip A18 Pro, una construcción en aluminio sólida y una autonomía aceptable, podría convertirse en una puerta de entrada interesante al mundo Mac para muchos usuarios europeos que hasta ahora veían estos equipos como algo fuera de su presupuesto.
