El Tribunal de apelación de EE.UU. da la razón a Epic Games frente a Apple en la batalla por las comisiones de la App Store

  • Un tribunal federal de apelación de EE.UU. confirma que Apple desobedeció una orden judicial en el caso contra Epic Games.
  • La jueza Yvonne Gonzalez Rogers deberá fijar una comisión menor al 27% para compras fuera de la App Store.
  • Apple mantiene el derecho a cobrar alguna remuneración por el uso de su propiedad intelectual en pagos externos.
  • El litigio reabre el debate sobre el modelo de comisiones de las tiendas de apps y su impacto en desarrolladores y usuarios europeos.

disputa judicial entre Epic Games y Apple

En una decisión que vuelve a poner bajo los focos el modelo de negocio de la App Store, el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito ha mantenido el reproche a Apple por haber desobedecido una orden judicial previa, pero al mismo tiempo abre la puerta a que la compañía pueda seguir cobrando alguna comisión por las transacciones que se realicen fuera de su tienda oficial, siempre que ese porcentaje sea menor al 27% que había fijado inicialmente.

Qué ha decidido exactamente el Tribunal de apelación de EE.UU.

El fallo del Noveno Circuito, de 54 páginas, confirma que Apple incumplió de forma deliberada una orden de la jueza Yvonne Gonzalez Rogers. Esa orden, dictada tras el juicio de 2021, obligaba a la compañía a permitir que los desarrolladores redirigieran a los usuarios hacia métodos de pago alternativos en la web, donde a menudo se ofrecen precios más baratos que en las compras integradas de la App Store.

No obstante, la corte de apelación considera que la respuesta del tribunal de primera instancia fue excesiva al prohibir por completo las comisiones para esos pagos externos. Según el panel de tres jueces, el juzgado se excedió en su margen de discrecionalidad al vetar toda remuneración para Apple. El mensaje del tribunal es claro: el fabricante del iPhone puede seguir cobrando algo por el uso de su propiedad intelectual, pero no al nivel que pretendía fijar.

En la práctica, esto significa que la jueza Gonzalez Rogers deberá replantear las condiciones y decidir qué tipo de comisión puede aplicar Apple a los desarrolladores cuando éstos lleven a los usuarios a completar la compra fuera de la App Store. No se trata de un cheque en blanco, sino de encontrar un término medio que reconozca el valor de la tecnología de la compañía sin ahogar la competencia.

El tribunal subraya que Apple tiene derecho a recibir compensación por el uso de sus herramientas y sistemas, especialmente cuando dichas tecnologías permiten a Epic y a otros estudios cerrar compras a través de enlaces externos. Pero ese derecho no justifica un porcentaje tan elevado como el 27%, que, según los jueces, no está alineado con el espíritu de la orden original de 2021 ni con la legislación de California aplicable al caso.

Por el momento, Apple no ha ofrecido comentarios públicos sobre este último revés judicial. La compañía ya intentó sin éxito impugnar la reprimenda anterior, y ahora se enfrenta a una nueva fase procesal en la que podrían redefinirse las reglas del juego para las compras fuera de la App Store, con posibles efectos indirectos en otros mercados, incluido el europeo.

juicio sobre App Store y Epic Games

Un conflicto que viene de lejos: Epic, Fortnite y las comisiones de la App Store

El origen del conflicto se remonta a hace más de cinco años, cuando Epic Games acusó a Apple de bloquear ilegalmente la competencia dentro de la App Store. La editora de Fortnite denunció que el sistema de comisiones —entre el 15% y el 30% en la mayoría de compras integradas— y la obligación de usar el sistema de pago de Apple limitaban la libertad de los desarrolladores y repercutían en el bolsillo de los usuarios.

Tras un juicio celebrado en 2021, la jueza Yvonne Gonzalez Rogers falló mayoritariamente a favor de Apple en lo referente a la legislación antimonopolio federal. Consideró que, en términos de derecho estadounidense de competencia a nivel federal, las políticas de la App Store no alcanzaban el umbral de monopolio ilegal. Sin embargo, sí estimó que había infracción de la ley de competencia de California, un matiz clave que abrió la puerta a cambios concretos.

En virtud de esa normativa estatal, el tribunal ordenó a Apple que permitiera a los desarrolladores informar y dirigir a los consumidores hacia opciones de pago en línea más baratas, rompiendo parcialmente el cerrojo del ecosistema cerrado de la App Store. Esa decisión fue posteriormente confirmada tanto por el propio Noveno Circuito como por el Tribunal Supremo de Estados Unidos, lo que reforzó su carácter de referencia en la batalla regulatoria sobre las plataformas digitales.

La respuesta de Apple fue habilitar la posibilidad de incluir enlaces que llevaran a los usuarios a páginas externas para completar el pago, pero al mismo tiempo la compañía introdujo una nueva comisión del 27% sobre los ingresos generados fuera de la App Store. Para Epic y otros desarrolladores críticos, ese movimiento fue visto como un intento de vaciar de contenido la orden judicial: formalmente se permitían mecanismos alternativos, pero en la práctica el coste seguía siendo muy similar al de las compras realizadas dentro de la propia tienda.

Epic volvió entonces a los tribunales acusando a Apple de incumplir la sentencia de 2021. Además del porcentaje, denunciaba nuevas restricciones sobre el diseño y la ubicación de los enlaces externos, que, a su juicio, dificultaban la experiencia del usuario y desincentivaban el uso de métodos de pago alternativos. El reciente fallo del Noveno Circuito respalda en gran medida esta visión, al considerar que la reacción de Apple no se ajustaba al espíritu ni a la letra de la orden original.

La App Store, un negocio multimillonario bajo la lupa

La batalla legal con Epic se enmarca en un contexto en el que la App Store se ha convertido en una de las grandes fuentes de ingresos recurrentes para Apple. Aunque la compañía no desglosa de forma detallada cuánto factura exactamente con su tienda de aplicaciones, sí ha señalado que en 2024 facilitó más de 400.000 millones de dólares en ventas para desarrolladores a través de su ecosistema.

Datos de la firma de análisis móvil Appfigures apuntan a que, solo en Estados Unidos, Apple habría generado en torno a 10.000 millones de dólares en 2024 gracias a la App Store. Este volumen da una idea de por qué la compañía defiende con tanta firmeza su modelo de comisiones y del impacto que cualquier cambio regulatorio o judicial puede tener en sus cuentas.

En Europa, donde Apple también está sometida a un intenso escrutinio, estas cifras no pasan desapercibidas. Las autoridades comunitarias y los reguladores nacionales observan con atención cómo evolucionan los litigios en Estados Unidos, ya que muchas de las discusiones —comisiones, interoperabilidad, libertad de elección de método de pago— se solapan con las exigencias que llegan desde Bruselas en materia de mercados digitales.

Las comisiones de entre el 15% y el 30% que la compañía aplica a la mayoría de compras integradas llevan años generando fricciones con desarrolladores de todo el mundo, desde grandes estudios hasta pequeños creadores de apps. Para muchos de ellos, los márgenes se reducen hasta el límite cuando se combinan las comisiones de plataforma con otros costes (marketing, servidores, soporte al usuario), algo que termina repercutiendo en el precio final que pagan los consumidores.

En este escenario, el fallo del Noveno Circuito puede interpretarse como una señal de que las grandes plataformas deberán afinar más su política de comisiones si quieren evitar choques continuos con los reguladores y con su propio ecosistema de desarrolladores, tanto en Estados Unidos como en Europa.

Posibles efectos para desarrolladores y usuarios en España y Europa

Aunque la decisión del Tribunal de apelación de EE.UU. se basa en legislación estadounidense y de California, su impacto va más allá de esas fronteras. En la práctica, marca un precedente sobre el equilibrio entre el control de una plataforma y la libertad económica de los desarrolladores, un debate que está muy vivo en la Unión Europea con normas como la Ley de Mercados Digitales (DMA).

Para los desarrolladores españoles y europeos, movimientos como este refuerzan la percepción de que el modelo de comisiones y restricciones en las tiendas de apps ya no se considera intocable. Aunque el fallo no tiene efecto directo en la UE, sí aporta argumentos y ejemplos que pueden ser tenidos en cuenta por reguladores y tribunales europeos a la hora de valorar casos similares.

Los usuarios también pueden verse beneficiados a medio plazo si estas decisiones derivan en mayor competencia en métodos de pago y en estructuras de precios más flexibles. La posibilidad de comprar contenido digital a través de la web, con ofertas o descuentos frente a la compra in-app tradicional, es uno de los puntos que más interés genera, especialmente en mercados muy sensibles al precio como el español.

Al mismo tiempo, el hecho de que el tribunal estadounidense reconozca el derecho de Apple a cobrar alguna comisión por el uso de su propiedad intelectual abre un debate matizado sobre cuánto vale realmente la infraestructura que ofrecen las grandes plataformas. No se trata solo de una tienda, sino de sistemas de seguridad, distribución, actualización y visibilidad que, en muchos casos, resultan imprescindibles para que una app llegue al usuario final.

Para las autoridades europeas, el caso Epic-Apple es una referencia más a la hora de definir cuáles son los límites razonables entre remunerar la inversión tecnológica y evitar situaciones de abuso de posición dominante. Esa línea es precisamente la que la UE intenta trazar con sus nuevas normas para los llamados «guardianes de acceso», un grupo en el que figura la propia Apple.

Un pulso que seguirá dando que hablar

La decisión del Noveno Circuito no pone fin al conflicto, pero sí redefine el terreno de juego. Ahora la pelota vuelve al juzgado de distrito de la jueza Gonzalez Rogers, que deberá determinar qué nivel de comisión resulta aceptable para las compras realizadas fuera de la App Store. Ese porcentaje final será clave para valorar hasta qué punto la victoria de Epic es simbólica o también económica.

Para Apple, el reto pasa por ajustar sus políticas sin dar la impresión de que cede demasiado terreno, manteniendo a la vez la confianza de los desarrolladores y de los inversores. El caso se suma a otras presiones que la compañía afronta en mercados como el europeo, donde se le exige permitir tiendas alternativas y sistemas de pago diferentes dentro de sus plataformas.

Epic, por su parte, obtiene un espaldarazo importante a su estrategia de confrontación, al lograr que un tribunal de apelación confirme el desacato de Apple y obligue a revisar la comisión del 27%. Esta victoria encaja con su discurso a favor de un ecosistema de aplicaciones más abierto, aunque la compañía también tendrá que adaptarse a un escenario en el que la plataforma mantendrá cierto control y capacidad de cobro.

Más allá de los protagonistas directos, el caso vuelve a poner en primer plano las tensiones que surgen cuando una infraestructura digital esencial está controlada por un único actor. La línea que separa un ecosistema cerrado y seguro de un entorno excesivamente restrictivo es cada vez más delgada, y los tribunales, tanto en Estados Unidos como en Europa, se ven empujados a intervenir con mayor frecuencia.

Lo que ocurra en los próximos meses en este litigio será seguido de cerca en España y en el resto de Europa, no solo por los gigantes tecnológicos, sino también por estudios de desarrollo, pequeños creadores de apps y usuarios que, al final, son quienes pagan las suscripciones y las compras dentro de las aplicaciones. Al hilo de esta nueva decisión del Tribunal de apelación de EE.UU., todo apunta a que el modelo de comisiones de las grandes tiendas de apps seguirá evolucionando, forzado por los tribunales y los reguladores, hacia fórmulas algo más flexibles y, potencialmente, más favorables para la competencia.

Apple vs Epic Games
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