Evolución del Mac y macOS: del Macintosh al chip M

  • Desde el Mac original de 1984 hasta los actuales modelos con chips M, la gama Mac ha vivido varias revoluciones de hardware y diseƱo.
  • El sistema operativo ha pasado del Mac OS Ā«clĆ”sicoĀ» a macOS Tahoe, con un cambio total de arquitectura hacia Unix y varias transiciones de procesador.
  • Los nombres de las versiones han evolucionado de los felinos a los lugares de California, culminando en macOS 26 Tahoe y su diseƱo Liquid Glass.
  • La combinación de macOS maduro y Apple Silicon sitĆŗa al Mac en una etapa de mĆ”xima potencia, eficiencia y cohesión con el resto del ecosistema Apple.

Evolución del Mac y macOS

Si hay un producto que explica como pocos la historia de Apple, ese es el Mac. Desde aquel Macintosh original de 1984 hasta los actuales modelos con chips M, la evolución del Mac ha cambiado la informÔtica personal varias veces y ha marcado el ritmo de todo el sector.

Al mismo tiempo, la parte de software ha seguido su propio camino: del Mac OS «clÔsico» al actual macOS Tahoe, cada versión del sistema operativo de Apple ha introducido ideas nuevas, rediseños y cambios profundos de arquitectura, pasando por la transición a Intel, el salto a Apple Silicon y la integración con el resto de dispositivos de la marca.

QuƩ es macOS y quƩ significa realmente su nombre

Cuando hablamos de macOS nos referimos al sistema operativo que hace funcionar todos los ordenadores Mac actuales, el equivalente a lo que Windows es en un PC tradicional. El tƩrmino viene del inglƩs Macintosh Operating System, es decir, Sistema Operativo de Macintosh.

Cada versión de macOS combina dos elementos: un número principal de versión y un nombre propio. Durante años ese número fue 10.x (de ahí el famoso Mac OS X), luego se pasó a 11, 12, 13, 14 y 15, y en la generación actual Apple ha dado el salto a macOS 26 Tahoe para alinear la numeración con el resto de plataformas.

En cuanto al nombre comercial, Apple ha seguido varias etapas claras: primero se habló de Mac OS X, mÔs tarde se acortó a OS X y, desde 2016, la marca consolidada es macOS. Este cambio buscaba unificar la nomenclatura con otros sistemas de la casa como iOS, watchOS o tvOS.

macOS es el sistema que viene preinstalado en todos los Mac, sin coste extra, y Apple permite actualizaciones gratuitas a las versiones mƔs recientes compatibles con cada modelo. Eso ha ayudado a que mucha gente mantenga sus equipos al dƭa durante aƱos.

Historia de macOS y sus versiones

Evolución de los nombres de macOS: de los felinos a California y Tahoe

Si repasamos la cronología del sistema, se ve muy claro cómo Apple ha ido jugando con el branding de cada versión. El primer bloque lo forman los sistemas coloquialmente conocidos como Mac OS «clÔsico», aparecidos a partir de 1984 y con su último gran lanzamiento en Mac OS 9 (1999). A partir de ahí todo cambió.

Con la llegada del nuevo sistema basado en Unix, Apple estrenó Mac OS X 10.0 en 2001 y comenzó la etapa de los grandes felinos como nombre comercial: Cheetah, Puma, Jaguar, Panther, Tiger, Leopard, Snow Leopard, Lion y Mountain Lion. Era una forma muy visual de asociar cada versión a una personalidad concreta.

En 2013 se produce otro giro de guion: con OS X 10.9 Mavericks, Apple abandona los animales y empieza a usar lugares emblemÔticos de California como inspiración. De ahí nacen Mavericks, Yosemite, El Capitan, Sierra, High Sierra, Mojave, Catalina, Big Sur, Monterey, Ventura, Sonoma, Sequoia y ahora Tahoe.

Otro detalle curioso es que, durante casi dos dĆ©cadas, el nĆŗmero mayor de versión se mantuvo anclado en el 10. Desde 10.0 (Cheetah) hasta 10.15 (Catalina) el sistema evolucionó muchĆ­simo, pero sobre el papel todo seguĆ­a siendo ā€œdiez y algoā€. Con macOS 11 Big Sur, coincidiendo con la llegada de los chips Apple Silicon, se rompió por fin esa barrera simbólica.

Ya en la actualidad, macOS 26 Tahoe continúa la tradición de los nombres californianos y estrena ademÔs un nuevo lenguaje visual llamado Liquid Glass, claramente inspirado en la interfaz de visionOS, con transparencias, profundidad y un aspecto mÔs «flotante» que nunca.

macOS Tahoe: compatibilidad, actualización y reinstalación

La rama actual del sistema, macOS 26 Tahoe, se ha presentado como la versión que unifica la numeración de todos los sistemas operativos de Apple. Lanzada al público en septiembre de 2025, es la referencia para cualquier Mac moderno que quiera estar al día.

Para saber si tu equipo puede dar el salto, Apple ha marcado una lista de modelos compatibles bastante clara. Los MacBook Air con chip M1 o superior lanzados desde finales de 2020, todos los MacBook Pro de 2019 en adelante, los iMac a partir de 2020, el iMac Pro de 2017, los Mac mini con M1 en adelante, los Mac Pro desde 2019 y toda la familia Mac Studio pueden instalar Tahoe sin problema.

Antes de actualizar, conviene comprobar qué versión de macOS tienes actualmente. Eso se hace desde el menú Apple () en la esquina superior izquierda, entrando en Acerca de este Mac y leyendo el nombre del sistema en la parte superior de la ventana. Es cuestión de segundos y evita confusiones.

La propia actualización en sí no tiene misterio: basta con abrir Preferencias del Sistema (o Ajustes del Sistema en versiones mÔs recientes), entrar en Actualización de software y buscar la última versión disponible. Si tu Mac es compatible, aparecerÔ macOS Tahoe y podrÔs iniciar el proceso con un par de clics.

En caso de que el sistema vaya inestable o tengas errores raros, siempre queda la opción de reinstalar macOS sobre la instalación existente. El asistente vuelve a copiar todos los componentes del sistema sin borrar tus archivos ni tus apps, y suele corregir problemas de funcionamiento sin necesidad de formatear.

De Mac OS ā€œclĆ”sicoā€ a Mac OS 9: los aƱos de la interfaz pionera

Mucho antes de que existiera macOS tal y como lo entendemos hoy, Apple ya estaba marcando el camino con un sistema operativo grÔfico cuando el resto del mundo vivía en la línea de comandos. Esa etapa es la del llamado Mac OS «clÔsico».

El primer Macintosh que llegó al mercado incorporaba System 1 (1984), con escritorio, ventanas, iconos, menús desplegables y puntero de ratón. No había memoria virtual, no era posible trabajar de verdad con varias apps a la vez y la papelera se vaciaba al reiniciar, pero la base de la interfaz grÔfica moderna estaba ahí.

Con System 2 (1985) aumentó la velocidad del Finder y se añadió la posibilidad de crear carpetas, ademÔs de pequeños detalles de uso como arrastrar discos a la papelera para expulsarlos. System 3 (1986) trajo un nuevo sistema de archivos con soporte de carpetas anidadas y un icono de zoom para ajustar las ventanas, mientras que las revisiones 3.2 y 3.3 pulieron errores e introdujeron funciones de compartición de archivos.

En System 4 (1987), junto con equipos como el Macintosh SE y el Macintosh II, se añadió soporte para múltiples monitores y un panel de control mÔs flexible. Poco después, con System 6 (1988), el color entró de lleno en la interfaz y las apps podían lanzar notificaciones desde la barra de menús.

El salto gordo llegó con System 7 (1990), donde se mejoró la multitarea, se amplió de forma notable la gestión de la memoria RAM y se incluyó software como AppleTalk Networking, AppleShare o QuickTime. Se introdujo una lista de programas abiertos para cambiar entre ellos, se reforzó la papelera, se añadieron menús de ayuda y los iconos pasaron a aprovechar mejor el color y las formas en 3D. MÔs adelante, Mac OS 7.6 dio soporte a un modelo de actualizaciones periódicas, adelantÔndose a lo que luego sería habitual.

En la recta final de esta etapa encontramos Mac OS 8 (1997), que renovó por completo el Finder con un aspecto mÔs actualizable y soporte para Web Sharing, permitiendo hospedar pÔginas web directamente en el Mac. Mac OS 8.5 incorporó Sherlock, un motor de búsqueda avanzada tanto local como en red que muchos usuarios recuerdan con cariño.

Por último, Mac OS 9 (1999) añadió la posibilidad de crear varias cuentas de usuario con sus propios ficheros y preferencias, y consolidó el sistema de actualizaciones de software a través de Software Update. Con él se cerraba una era y se preparaba el aterrizaje de algo mucho mÔs ambicioso: Mac OS X.

Mac OS X y el salto definitivo a Unix

DetrÔs de Mac OS X no solo había un rediseño visual, sino un cambio de arquitectura completo basado en las tecnologías desarrolladas en NeXT, la empresa que Steve Jobs fundó tras ser expulsado de Apple en los 80. El nuevo sistema combinaba el núcleo Mach de la Universidad Carnegie Mellon con componentes de BSD (FreeBSD, NetBSD) y un entorno grÔfico completamente nuevo.

Ese nĆŗcleo hĆ­brido, llamado XNU, apuntalado por la base abierta Darwin, le daba a Mac OS X una compatibilidad POSIX real y una estabilidad muy superior a la del Mac OS ā€œclĆ”sicoā€. A partir de ahĆ­ se fueron aƱadiendo frameworks como Cocoa (heredado de OpenStep), Carbon para facilitar la transición desde las apps antiguas, y tecnologĆ­as multimedia y de interfaz que definieron el sistema durante aƱos.

Uno de los elementos que mĆ”s llamaron la atención en 2001 fue Aqua, la interfaz grĆ”fica con botones brillantes, bordes suaves, efectos translĆŗcidos y barras con ā€œrayasā€ horizontales. Algunos expertos en usabilidad criticaron ciertos excesos visuales, pero para el gran pĆŗblico fue un golpe de efecto brutal frente a los sistemas de la Ć©poca y dio pie a toda una oleada de temas y skins que intentaban imitar ese aspecto en otros sistemas.

Mac OS X fue ademÔs el responsable de varias transiciones de hardware complejas pero muy bien resueltas. Primero, soportó solamente procesadores PowerPC, hasta que Apple decidió migrar a Intel en 2006 y introdujo Rosetta, un traductor binario que permitía ejecutar aplicaciones PowerPC en Macs con CPU Intel. MÔs tarde, ya en 2020, se repite la jugada con Apple Silicon y Rosetta 2 para traducir software x86 a ARM, permitiendo que la mayoría de apps existentes funcionen en los nuevos chips M.

En el plano de la certificación, la versión Intel de Mac OS X 10.5 Leopard consiguió el sello UNIX 03, algo que se ha mantenido a lo largo de diversas versiones posteriores. Y, poco a poco, el sistema fue reforzando su seguridad con memoria protegida, multitarea preventiva, sandboxing, Gatekeeper, FileVault mejorado, xProtect o el servicio de apps en cuarentena que alerta al ejecutar software descargado de Internet.

Mac y macOS a lo largo de los aƱos

Versiones clave de Mac OS X y macOS: de Cheetah a Tahoe

La línea temporal de Mac OS X y macOS es larga, pero merece la pena tener una idea clara de las versiones que marcaron hitos. Puedes ver la evolución de macOS en vídeo.

En 2002 apareció Mac OS X 10.2 Jaguar, que introdujo un rediseño importante, mejoró notablemente el rendimiento y trajo aplicaciones como iChat, ademÔs de integrar un buscador tipo Finder en cada ventana y filtros antispam en el correo. Un año después, 10.3 Panther siguió exprimiendo la potencia del sistema con Exposé, cambio rÔpido de usuario, interoperabilidad avanzada con Windows y FileVault para cifrado de disco.

El siguiente gran salto fue 10.4 Tiger (2005), con mÔs de 150 novedades, entre ellas Spotlight como buscador de sistema completo, Dashboard con widgets flotantes, un Safari mejorado, QuickTime 7 y soporte de 64 bits para los entonces nuevos PowerPC G5. Ya en 2007 llegó 10.5 Leopard, con Time Machine, Spaces, Boot Camp integrado, soporte pleno de 64 bits, certificación UNIX y un nuevo diseño unificado de ventanas, a la vez que se abandonaba definitivamente el entorno Classic para apps antiguas.

En 2009, 10.6 Snow Leopard se centró menos en características nuevas y mÔs en rendimiento, estabilidad y optimización del espacio en disco, reescribiendo el Finder en Cocoa y añadiendo Grand Central Dispatch y OpenCL para exprimir mejor CPU y GPU. Lion (10.7) y Mountain Lion (10.8) fueron acercando el Mac al mundo iOS con Launchpad, apps de pantalla completa, Mission Control, Mensajes, Notas, Recordatorios y Game Center.

A partir de 10.9 Mavericks comienza la etapa de los nombres californianos y de la actualización gratuita para los usuarios. Mejor gestión de energía, soporte de múltiples pantallas con mÔs flexibilidad y aplicaciones como iBooks o Mapas se integran en el Mac. Yosemite (10.10) trajo el primer gran rediseño plano del sistema, un nuevo Centro de Notificaciones y el programa público de betas.

OS X El Capitan (10.11) afinó rendimiento e introdujo Split View, mientras que macOS Sierra (10.12) supuso el cambio de nombre definitivo de OS X a macOS y la llegada de Siri al escritorio, junto a Continuity mejorada, desbloqueo con Apple Watch y portapapeles universal. High Sierra (10.13) abrió paso al nuevo sistema de archivos APFS y a Metal 2, y Mojave (10.14) sentó las bases del modo oscuro moderno y el rediseño de la Mac App Store.

Con macOS 10.15 Catalina se abandona el soporte de apps de 32 bits, se divide iTunes en nuevas apps de Música, TV y Podcasts, y se refuerza la seguridad de forma notable. Big Sur (11) es la primera versión universal para Intel y Apple Silicon, con una interfaz completamente rediseñada y mucha influencia visual de iOS.

Monterey (12), Ventura (13), Sonoma (14) y Sequoia (15) han ido puliendo la experiencia con mejoras en productividad, colaboración, modo Juego, integración con iPhone y nuevas herramientas de continuidad, hasta llegar a macOS 26 Tahoe, que se posiciona como el punto de encuentro entre diseño y rendimiento y alineación de numeración en todo el ecosistema Apple.

Historia del Mac: del Macintosh original a los chips M

Si nos centramos en el hardware, la película es igual de fascinante. El 24 de enero de 1984, en una keynote mítica, Steve Jobs presentó el primer Macintosh ante un auditorio entregado. Un pequeño ordenador personal con interfaz grÔfica, ratón y tipografías de calidad que dejó a la competencia en la edad de piedra.

Aquel Mac montaba un procesador Motorola 68000 a 8 MHz y 128 KB de RAM, y se podía trasladar de una mesa a otra sin demasiadas complicaciones. Antes habían existido mÔquinas como Apple I, Apple II, Apple III o Lisa, pero no lograron el impacto masivo del Macintosh, que encendió de verdad la mecha de la revolución informÔtica doméstica.

Tras ese arranque espectacular, Apple atravesó años complicados a nivel interno, con Steve Jobs fuera de la compañía y una creciente burocracia que frenó la innovación. De 1984 a 1997 se lanzaron numerosos modelos, pero no hubo ningún Mac tan icónico como para cambiar de nuevo las reglas del juego.

El gran giro llega en 1997, cuando Jobs regresa y decide simplificar la línea de productos y volver a centrarse en el diseño y la experiencia de usuario. En 1998 aparece el iMac G3, un todo en uno translúcido y de colores llamativos que devolvió al Mac a la portada de las revistas, acompañado de software clave como Microsoft Office para Mac o Final Cut para edición de vídeo.

La siguiente gran etapa se abre con el iMac G5 (2004), cuyo aspecto ya recuerda claramente a los iMac actuales, y con el aterrizaje del Mac mini (2005) y el primer MacBook Pro (2006) ya con procesadores Intel. En 2007 llega el MacBook Pro de aluminio unibody y en 2008 el primer MacBook Air, un portÔtil tan fino y ligero que se presentó sacÔndolo de un sobre de oficina, dejando boquiabierto a medio planeta.

A lo largo de los aƱos 2000 y 2010, Apple va refinando su gama: el iMac adopta un diseƱo que prĆ”cticamente se mantiene hasta 2021, las pantallas Retina llegan al MacBook Pro en 2012 con un salto enorme en nitidez y color, el Mac Pro experimenta con un formato cilĆ­ndrico en 2013 y el MacBook Pro de 2016 apuesta por el teclado mariposa, la Touch Bar y la desaparición de la mayorĆ­a de puertos clĆ”sicos en favor de USB‑C.

En 2018 se actualiza a fondo el MacBook Air con pantalla Retina y Touch ID, preparando el terreno para algo mucho mayor: la transición a los chips Apple Silicon. Desde 2020, con el lanzamiento del M1, el Mac deja atrÔs los procesadores Intel después de mÔs de 15 años para abrazar CPUs y GPUs diseñadas por la propia Apple (y hay rumores sobre modelos M5 y M6).

Los primeros Mac con M1 —MacBook Air, MacBook Pro de 13 pulgadas, Mac mini e iMac de 24 pulgadas— marcaron un antes y un despuĆ©s en eficiencia, rendimiento y autonomĆ­a. Las generaciones posteriores M2, M3 y M4 han ido escalando la potencia con variantes Pro y Max, hasta el punto de que hoy un portĆ”til Mac puede mover cargas profesionales de vĆ­deo, 3D o incluso modelos de inteligencia artificial sin despeinarse.

Modelos como el iMac con chip M4 y chasis de colores, el MacBook Pro M4 con pantalla de alta tasa de refresco y la reintroducción de puertos como HDMI, o el Mac Studio como sobremesa compacto ultra potente, demuestran que la gama actual de Mac vive su momento dorado tanto en diseño como en músculo interno, y si dudas qué Mac deberías elegir según el uso.

Pasar de Windows a macOS: claves para no perderse

Para quien lleva toda la vida con Windows, sentarse delante de un Mac puede resultar chocante al principio, aunque en realidad la curva de adaptación es mucho mÔs suave de lo que parece, sobre todo si ya se tiene un iPhone o un iPad.

El equivalente al Explorador de archivos de Windows es Finder, la app que te permite navegar por documentos, descargas, aplicaciones y unidades externas. Para hacer búsquedas rÔpidas, el rey es Spotlight: basta con pulsar Comando (⌘) + barra espaciadora o tocar la lupa de la barra de menús para localizar archivos, aplicaciones, emails o incluso hacer operaciones y conversiones.

Las preferencias generales del sistema se concentran en Preferencias del Sistema o Ajustes del Sistema, donde puedes cambiar desde la apariencia hasta los atajos de teclado, la red o el comportamiento del trackpad. A nivel de interacción, arrastrar y soltar es la norma: mover archivos, abrir documentos con una app concreta o pasar fotos a otra aplicación se hace de forma muy intuitiva.

En cuanto a software, la puerta principal es la Mac App Store, donde encuentras apps verificadas por Apple y actualizaciones centralizadas. Para salvaguardar tus datos, Time Machine se encarga de las copias de seguridad automƔticas en un disco externo, permitiendo recuperar archivos concretos o restaurar el sistema a un punto anterior si algo se tuerce.

Por último, cuando se viene de versiones antiguas de macOS y se quiere llegar hasta Tahoe, a veces hay que ir actualizando de forma escalonada. La clave es instalar siempre la última versión que tu Mac permita en cada momento; a partir de ahí, el propio sistema te irÔ ofreciendo saltos a ediciones posteriores si tu hardware lo soporta, hasta alcanzar la mÔs reciente compatible.

Mirando hacia atrÔs, desde el System 1 que inauguró la interfaz grÔfica masiva hasta macOS Tahoe y los chips M4, lo que hoy tenemos delante cuando encendemos un Mac es el resultado de décadas de experimentación, cambios de rumbo, apuestas arriesgadas y una obsesión constante por pulir tanto el hardware como el software, algo que sitúa al Mac en un punto muy particular dentro de la historia de la informÔtica personal.

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