iPhone Fold: así funcionará su desbloqueo con Touch ID y todas las claves del primer plegable de Apple

  • El primer iPhone plegable apostaría por Touch ID en el botón lateral en lugar de Face ID, para adaptarse mejor al formato flexible.
  • Diseño tipo libro con pantalla interior de 7,8" y externa de 5,3", sin pliegue visible y con cámara bajo el panel interno.
  • Hardware de gama alta con chip A20 Pro de 2 nm, 12 GB de RAM LPDDR5 y enfoque en IA local compatible con normativas europeas de privacidad.
  • Lanzamiento previsto para septiembre de 2026 en Europa y España, con precio cercano o superior a los 2.000 euros y fuerte enfoque en el segmento ultra premium.

iPhone plegable con Touch ID

En los próximos meses, Apple podría dar uno de los pasos más llamativos de su historia reciente: el lanzamiento de su primer iPhone con pantalla plegable. Los informes de analistas y filtraciones de la cadena de suministro pintan ya un retrato bastante detallado de este dispositivo, al que muchos se refieren como iPhone Fold, y en el que el desbloqueo mediante Touch ID apunta a ser la gran ruptura con los iPhone actuales.

Este nuevo modelo no solo destacaría por doblarse como un libro, sino también por abandonar el reconocimiento facial clásico de Apple en favor de un lector de huellas integrado en el lateral. La idea es adaptar la seguridad biométrica al formato plegable manteniendo una pantalla interna completamente limpia, sin notch ni perforaciones, algo que encaja con la obsesión de la marca por los diseños minimalistas. Todo ello, además, con especial impacto en mercados como España y el resto de Europa, donde los móviles plegables van ganando terreno poco a poco.

Touch ID se convierte en protagonista en el iPhone Fold

iPhone plegable
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Desde el iPhone X, el desbloqueo mediante Face ID se ha convertido en una seña de identidad de los teléfonos de Apple. Sin embargo, los informes coinciden en que el iPhone Fold rompería esta tradición al renunciar al sistema de reconocimiento facial en favor de un sensor de huellas Touch ID integrado en el botón de encendido lateral.

La decisión tiene que ver, sobre todo, con el espacio interno. Un móvil plegable tan fino, con dos pantallas y una bisagra compleja, dificulta encajar el conjunto de sensores necesarios para Face ID, especialmente si se quisiera ofrecer reconocimiento facial tanto en la pantalla externa como en la interna. Duplicar el sistema implicaría más grosor, menos sitio para la batería y un incremento notable de costes.

La solución más lógica pasa por colocar Touch ID en el botón de bloqueo en uno de los laterales del dispositivo. De este modo, el usuario podría desbloquear el iPhone Fold tanto cerrado como abierto, sujetándolo con una o dos manos, sin depender de ángulos de cámara ni de la iluminación del entorno, algo que en un plegable puede resultar más crítico.

Este planteamiento recuerda a lo que Apple ya hace con varios iPad recientes, donde el lector de huellas integrado en el botón superior ha demostrado ser rápido, discreto y fiable. En el caso del iPhone Fold, el retorno de Touch ID no sería un paso atrás, sino una adaptación técnica para permitir una pantalla interior totalmente despejada y maximizar el espacio para otros componentes.

Mientras tanto, Apple seguiría avanzando con Face ID bajo la pantalla en los iPhone 18 Pro, reduciendo todavía más el tamaño de la Dynamic Island. Es decir, la compañía no abandona el reconocimiento facial, pero lo reserva para los modelos convencionales, dejando que el plegable marque perfil propio con el sensor de huellas.

Pantalla del iPhone plegable

Diseño tipo libro y doble pantalla: 7,8 pulgadas por dentro, 5,3 por fuera

En cuanto al formato, las filtraciones apuntan a un diseño plegable tipo libro, muy en la línea de lo que ya hemos visto en la familia Galaxy Z Fold de Samsung, pero con varios detalles propios. El iPhone Fold ofrecería una pantalla interior de unas 7,8 pulgadas, pensada para trabajar con varias aplicaciones a la vez, ver contenido multimedia o incluso sustituir en parte al iPad mini.

Cuando está cerrado, el protagonista sería un panel externo de 5,3 pulgadas. Esta pantalla más contenida permitiría usar el móvil como un iPhone convencional para tareas rápidas: responder mensajes, consultar notificaciones, hacer llamadas o revisar el correo sin necesidad de abrir el dispositivo. Esta dualidad de uso —móvil compacto por fuera, «mini tablet» por dentro— es uno de los ejes de la propuesta.

Uno de los puntos más comentados es el objetivo de lograr una pantalla interior sin pliegue visible. Diversas fuentes de la industria apuntan a que Apple estaría trabajando codo con codo con Samsung Display en un panel OLED flexible de nueva generación, cuya estructura de capas y bisagra permitiría minimizar al máximo la arruga central típica de los plegables.

En ferias tecnológicas se habrían visto prototipos de paneles que encajarían con esta descripción, pensados específicamente para Apple, donde al desplegar la pantalla apenas se aprecia el pliegue a simple vista. Si esta tecnología llega al producto final, podría convertirse en uno de los grandes argumentos de venta en Europa, donde muchos usuarios siguen viendo el «surco» de los plegables como un punto débil.

También se menciona que la pantalla interior tendría un formato ligeramente apaisado, cómodo para vídeos, documentos y multitarea, mientras que la externa estaría pensada para un uso vertical clásico. Por dentro, además, la cámara frontal quedaría oculta bajo el panel, evitando recortes, notches o islas que rompan el efecto de pantalla completa.

Materiales, grosor y sensación de producto maduro

El chasis del iPhone Fold combinaría titanio y aluminio, con el objetivo de equilibrar resistencia y peso. El titanio proporcionaría rigidez y mayor tolerancia a torsiones y golpes, algo clave en un dispositivo con bisagra, mientras que el aluminio ayudaría a mantener el conjunto lo más ligero posible y a contener los costes.

Las cifras filtradas apuntan a un grosor de alrededor de 9,0-9,5 mm cuando está plegado y unos 4,5 mm desplegado. De confirmarse, estaríamos ante uno de los plegables más delgados del mercado, lo que facilitaría el salto desde un iPhone tradicional sin dar la sensación de llevar un “ladrillo” en el bolsillo.

Apple habría retrasado su entrada en el segmento plegable precisamente para asegurarse de llegar con un producto más refinado y duradero que las primeras generaciones de la competencia. Entre los objetivos estarían la reducción de la fatiga del panel en la zona de la bisagra, la mejora del mecanismo de plegado y la resistencia a aperturas y cierres continuos a lo largo de los años.

Este enfoque es especialmente relevante para el mercado europeo, donde los usuarios valoran mucho la sensación de solidez y la vida útil del dispositivo, sobre todo en gamas de precio tan altas. La combinación de materiales premium y un trabajo de ingeniería centrado en la bisagra busca precisamente transmitir que no estamos ante un experimento de primera hornada.

En cualquier caso, todo indica que el iPhone Fold se colocaría en la parte más alta del catálogo, por encima incluso de los iPhone 18 Pro, tanto por diseño como por coste de fabricación, reforzando la idea de un producto ultra exclusivo dentro del ecosistema.

Cámaras: doble módulo de 48 MP y dos sensores frontales de 18 MP

En fotografía, las filtraciones sitúan al iPhone Fold muy cerca de los modelos Pro, aunque con una configuración algo distinta. En la parte trasera se habla de dos cámaras de 48 megapíxeles, con un sensor principal acompañado de una lente de siete elementos (7P) y un segundo módulo con óptica de seis elementos (6P), orientado a ofrecer más versatilidad en zoom o ultra gran angular.

Esta combinación permitiría ofrecer un nivel de detalle, rango dinámico y rendimiento en poca luz competitivo frente a otros plegables de gama alta que ya se venden en España y Europa. Aunque los iPhone 18 Pro irían un paso más allá con un sistema de tres sensores de 48 MP y teleobjetivo periscópico, el plegable se mantendría claramente en territorio premium.

El frontal tendrá también su peculiaridad: se espera que el iPhone Fold incluya dos cámaras de 18 megapíxeles, una destinada al uso con la pantalla externa y otra para la pantalla interna. Así, el usuario podría hacer videollamadas o selfies de buena calidad tanto con el terminal cerrado como desplegado, sin sacrificar la experiencia en ninguno de los dos modos.

En el caso de la cámara interior, varios informes mencionan la posibilidad de integrarla bajo la pantalla, de forma que no haya perforaciones visibles. Es un enfoque que ya se ha visto en algunos fabricantes, pero donde Apple intentaría mejorar especialmente la nitidez y el tratamiento de la imagen, dos puntos donde las soluciones actuales suelen flojear.

En conjunto, el objetivo es que el iPhone Fold no se perciba como un móvil “de compromisos” en fotografía, sino como un iPhone plenamente capaz que simplemente adopta otro formato. Esto es clave para convencer a quienes hoy no contemplan renunciar a una buena cámara a cambio de un diseño plegable.

Chip A20 Pro de 2 nm, 12 GB de RAM y foco en la IA local

Bajo el capó, el iPhone Fold compartiría corazón con los iPhone 18 Pro: el nuevo chip A20 Pro, fabricado por TSMC con un proceso de 2 nanómetros (N2). Este salto de nodo debería traducirse en más rendimiento con menos consumo, algo especialmente importante en un dispositivo que tiene que mover dos pantallas OLED y funciones de inteligencia artificial cada vez más exigentes.

Uno de los aspectos técnicos más comentados es el uso de un empaquetado WMCM (Wafer-Level Multi-Chip Module), una técnica que permite integrar varios componentes —como la propia memoria— muy cerca del procesador, reduciendo la distancia física y mejorando el intercambio de datos.

Para el usuario, esto se traduciría en una respuesta más ágil del sistema al gestionar grandes volúmenes de información, ya sea al editar vídeo, al procesar fotos o al ejecutar modelos de IA en el propio teléfono. Apple quiere que buena parte de las funciones avanzadas de Apple Intelligence y la nueva Siri mejorada se realicen en local, sin depender constantemente de la nube.

La memoria también da un salto importante: todas las filtraciones apuntan a que el iPhone Fold llegará con 12 GB de RAM LPDDR5, en línea con los iPhone 18 Pro. Esta cifra, superior a la de muchas generaciones anteriores de iPhone, responde precisamente a la necesidad de manejar tareas de IA, multitarea avanzada y gráficos complejos sin cuello de botella.

En Europa y España, donde la regulación de privacidad y protección de datos es especialmente estricta, este enfoque de procesar más información en el propio dispositivo encaja bien con las exigencias legales. Ofrecer IA más potente sin enviar tantos datos a servidores externos puede convertirse en un argumento de peso para usuarios preocupados por su información personal.

Touch ID en iPhone plegable

Relación con los iPhone 18 Pro y estrategia de lanzamiento en Europa

El iPhone Fold no llegaría solo. Los informes de analistas como Jeff Pu señalan que Apple presentaría en otoño tres modelos de gama alta: iPhone 18 Pro, iPhone 18 Pro Max y el nuevo iPhone plegable. Todos ellos compartirían chip A20 Pro y 12 GB de RAM, situándose juntos en lo más alto del catálogo.

En el caso de los iPhone 18 Pro, se espera que mantengan pantallas de aproximadamente 6,3 pulgadas para el Pro y 6,9 pulgadas para el Pro Max, con un diseño más continuista y un Face ID oculto bajo el panel que permitiría reducir aún más la Dynamic Island. Es decir, apostarían por seguir refinando el formato clásico, mientras que el plegable exploraría un territorio nuevo.

La gran diferencia entre ellos estaría en la biometría: los modelos Pro mantendrían Face ID como firma distintiva, mientras que el iPhone Fold apostaría por Touch ID lateral por pura practicidad y aprovechamiento del espacio. Esto permitiría a Apple ofrecer dos propuestas de gama alta muy diferenciadas, pero sin renunciar a prestaciones clave en ninguno de los casos.

En cuanto al calendario, las previsiones sitúan la presentación del iPhone Fold en septiembre de 2026, coincidiendo con el evento tradicional de otoño. Los modelos más asequibles de la familia iPhone 18 se desplazarían a la primavera siguiente, creando así un lanzamiento escalonado: primero los dispositivos de mayor margen y después los más económicos.

Para los usuarios de España y el resto de Europa, lo más probable es que el despliegue comercial del iPhone Fold siga el patrón habitual de Apple, con venta casi simultánea en los principales mercados europeos, presencia en operadores y en la Apple Store online desde los primeros días y un fuerte protagonismo en la campaña de final de año.

Precio, posicionamiento y papel del iPhone Fold en el mercado europeo

Si se cumplen las estimaciones de los analistas, el iPhone Fold se movería en torno a los 2.000 euros o incluso por encima en Europa. Esto lo situaría directamente en la misma liga que otros plegables de referencia, como los Galaxy Z Fold más recientes, que rondan los 2.200 euros en el mercado español.

Este rango de precios deja claro que la apuesta de Apple se dirige al segmento ultra premium, donde el público busca lo último en tecnología y diseño y asume que el coste es alto. No se trataría, al menos en esta primera generación, de un dispositivo pensado para popularizar el formato plegable masivamente, sino de un modelo destinado a marcar tendencia y testar el interés real de los usuarios.

En España, donde los móviles de gama alta tienen una presencia importante gracias a las financiaciones de operadoras y bancos, cabe esperar que las campañas de marketing y las ofertas a plazos jueguen un papel clave para facilitar el acceso al iPhone Fold. Las telecos y distribuidores podrían espaciar sus promociones entre otoño (modelos Pro y plegable) y primavera (modelos base), aprovechando el nuevo calendario escalonado.

En mercados europeos donde los plegables ya han ganado más cuota, como Alemania o Francia, Apple llegaría algo más tarde que algunos rivales, pero con una propuesta centrada en la pantalla sin pliegue visible, el diseño ultradelgado y el uso de Touch ID como solución biométrica adaptada al formato. Ese enfoque podría convencer a quienes no han dado el salto precisamente por las dudas sobre acabados y durabilidad.

El iPhone Fold se perfila como un plegable de corte muy premium que apuesta por un desbloqueo cómodo con Touch ID lateral, un diseño tipo libro con doble pantalla, hardware de nueva generación y un fuerte foco en IA local. Si se materializan las filtraciones sobre su llegada en septiembre de 2026 junto a los iPhone 18 Pro, Apple no solo se sumará al mercado de los plegables en Europa y España, sino que intentará reordenarlo a su manera, poniendo el acento en la experiencia de uso diaria más que en los fuegos artificiales de la primera impresión.