
El primer iPhone plegable con pantalla sin arrugas visibles va tomando forma y empieza a dibujarse un producto bastante distinto a lo que Apple ha lanzado hasta ahora. Las filtraciones de los últimos meses apuntan a un dispositivo que no solo se pliega como un libro, sino que también intentará resolver dos de los grandes problemas de este tipo de móviles: la arruga en el centro de la pantalla y la autonomía.
Según distintas fuentes de la cadena de suministro asiática y analistas especializados en el ecosistema de Apple, este modelo se colocaría en la gama más alta de la marca y cambiaría incluso el calendario de lanzamientos tradicional. La compañía estaría ultimando los detalles de diseño y hardware para tenerlo listo en el mismo periodo en el que se presenten los próximos iPhone 18 Pro, lo que marcaría un punto de inflexión en la estrategia de móviles de Cupertino.
Una batería nunca vista en un iPhone plegable sin arrugas
Una de las pistas más llamativas tiene que ver con la autonomía. Filtraciones procedentes de China señalan que el iPhone plegable integraría una batería de unos 5.500 mAh, una cifra que superaría con margen a la del actual tope de gama de la marca. Este movimiento sería especialmente relevante porque, hasta ahora, ni los iPhone ni los móviles plegables en general han destacado precisamente por ofrecer grandes capacidades de batería.
La idea de Apple sería combinar este aumento de capacidad con la eficiencia energética de iOS y del nuevo procesador A20 Bionic, con el objetivo de mantener una autonomía competitiva incluso usando la gran pantalla interior. No obstante, el propio tamaño del panel plegable puede penalizar el consumo, de modo que habrá que ver si sobre el papel se traduce en horas de uso reales a la altura de lo prometido.
En este contexto, se espera que la gestión de energía sea especialmente agresiva, alternando de forma inteligente entre la pantalla interna y la externa. La presencia de un módem C2 de desarrollo propio también jugaría a favor, reduciendo el gasto energético en conexiones móviles y mejorando la integración entre hardware y software, algo que Apple lleva años afinando en sus teléfonos.
Para los usuarios europeos y españoles, acostumbrados a jornadas largas de trabajo y desplazamientos, este salto en batería podría ser un argumento de peso para valorar un dispositivo plegable que, hasta ahora, muchos veían como poco práctico para el día a día. Si se confirma la capacidad filtrada y la optimización habitual de la marca, este modelo podría situarse entre los plegables con mayor autonomía del mercado.
Formato tipo libro, pantalla interior de 7,8 pulgadas y panel externo compacto
En cuanto al diseño, todo apunta a que el primer iPhone plegable apostará por un formato tipo Fold, es decir, estilo libro, y no por un modelo tipo concha. La pantalla interior alcanzaría unas 7,8 pulgadas, mientras que el panel externo rondaría las 5,5 pulgadas, dimensiones pensadas para ofrecer una experiencia cercana a la de una pequeña tableta cuando está desplegado, pero sin renunciar a un uso cómodo en modo teléfono.
Las filtraciones hablan de un chasis algo más ancho que el de otros plegables similares, con la idea de aproximarse a la sensación de tener un iPad mini en las manos al abrirlo. Esto diferenciaría al dispositivo de buena parte de la competencia, que suele optar por formatos más altos y estrechos. La pantalla externa, por su parte, sería más compacta que la de los modelos de iPhone convencionales, quedándose por debajo de las 6 pulgadas.
Uno de los puntos clave de este proyecto es la pantalla plegable sin arrugas visibles en el pliegue central. Samsung, que fabricaría el panel para Apple, habría desarrollado un nuevo tipo de estructura y capa de protección para reducir al mínimo la marca que suele quedar en la bisagra. La colaboración entre ambas compañías en este apartado permitiría a Apple lanzar un plegable con un acabado más limpio al abrirlo, lo que podría convertirse en uno de sus principales reclamos.
Además, se baraja la integración de , con el objetivo de ofrecer una superficie continua, sin perforaciones ni muescas, cuando el dispositivo está desplegado. De confirmarse, esto encajaría con el empeño de Apple por ofrecer una experiencia de visualización lo más inmersiva posible en esta gran pantalla.
Cambios de diseño: botones, Touch ID y sistema de cámaras
El salto a un formato plegable también obligaría a repensar la distribución de los controles físicos. Varias filtraciones apuntan a que los botones de volumen se moverían a la parte superior derecha del dispositivo, en una posición poco habitual en los iPhone actuales pero más lógica en un terminal que puede utilizarse en varios modos y orientaciones.
Otra novedad relevante sería la vuelta de Touch ID integrado en el botón de encendido, algo que la marca ha explorado en otros productos, pero no en los iPhone más recientes. Este lector permitiría desbloquear el teléfono de forma cómoda tanto cuando está plegado como cuando está abierto, complementando o incluso sustituyendo en ciertos escenarios al reconocimiento facial en la pantalla interna.
En el apartado fotográfico, se habla de la recuperación del módulo en forma de «píldora» para la cámara, buscando mantener una línea estética coherente con el resto de la gama. El sistema de cámaras tendría que adaptarse a las particularidades del formato plegable, permitiendo, por ejemplo, hacer selfies de alta calidad usando los sensores principales con la ayuda de la pantalla externa como visor.
La prioridad, según estas filtraciones, sería mantener una experiencia de cámara lo más similar posible a la de los modelos Pro, pese a las limitaciones de espacio y diseño que introduce la bisagra. Esto incluiría modos avanzados de fotografía y vídeo, así como un procesado apoyado en el nuevo chip A20 Bionic para sacar partido al factor de forma en funciones como la multitarea o la edición sobre la gran pantalla interior.
Chip A20 Bionic, módem propio y enfoque en rendimiento
En el corazón del dispositivo encontraríamos el chip A20 Bionic, acompañado de un módem C2 de desarrollo interno. Esta combinación estaría pensada para hacer frente al mayor número de píxeles que debe mover el sistema y a las exigencias de tener dos pantallas con distintos modos de uso.
El rendimiento sería clave para que el usuario no note diferencias negativas frente a un iPhone tradicional de gama alta. La multitarea en la pantalla de 7,8 pulgadas, el cambio fluido entre panel interno y externo y el uso intensivo de apps en paralelo exigirían una potencia sostenida y una buena gestión térmica, aspectos en los que Apple suele poner especial cuidado.
Además, la compañía aprovecharía este nuevo hardware para seguir profundizando en la integración entre chips propios y software, una estrategia que ya ha dado resultados en otros productos de la marca. La presencia de un módem diseñado a medida podría mejorar la estabilidad de la conexión, sobre todo en redes 5G, y reducir el consumo frente a soluciones de terceros.
Para los mercados europeos, donde las redes y bandas de frecuencia tienen sus particularidades, esta personalización del hardware permitiría adaptar mejor el dispositivo a las condiciones de cada país. En España, donde la adopción de 5G sigue creciendo, un módem optimizado podría marcar diferencias en velocidad y latencia respecto a otros plegables disponibles.
Calendario de lanzamiento y cambios en la gama iPhone 18
Uno de los aspectos que más interés está generando es cuándo verá la luz este iPhone plegable. Los rumores más consistentes apuntan a que su presentación tendría lugar alrededor de septiembre de 2026, acompañando a los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max. Apple reorganizaría así su catálogo para que el plegable comparta protagonismo con los modelos más avanzados de la gama.
A raíz de esto, se comenta que el iPhone 18 «estándar» podría retrasar su lanzamiento hasta la primavera de 2027. De confirmarse, sería un cambio importante en el calendario habitual de la marca, que históricamente ha concentrado casi todas las novedades de iPhone en el tramo final del año.
Esta estrategia permitiría a Apple dar más visibilidad a su primer plegable y evitar que quede diluido entre demasiados anuncios. Además, podría ayudar a segmentar mejor la oferta: por un lado, los modelos Pro y el plegable como punta de lanza tecnológica; por otro, la gama más generalista en un segundo momento del ciclo.
Para el usuario europeo, acostumbrado a ver llegar los nuevos iPhone prácticamente al mismo tiempo que en Estados Unidos, estos cambios podrían traducirse en un calendario de lanzamientos algo distinto, pero sin grandes retrasos regionales. La intención de la compañía sería mantener la disponibilidad en mercados clave como España dentro de las primeras oleadas.
Un posible iPhone tipo Flip, pero aún lejano
Mientras el foco está puesto en el modelo tipo libro, algunas informaciones señalan que Apple también estudia un futuro plegable tipo Flip o de concha. Esta segunda variante llegaría, en todo caso, después de comprobar la acogida del primer iPhone plegable y solo si la demanda lo justifica.
Analistas bien conectados con el entorno de Apple apuntan a que, si el primer modelo Fold funciona bien en el mercado, la compañía podría ampliar la familia plegable con un dispositivo más compacto, pensando en quienes prefieren un móvil pequeño que se despliega hasta alcanzar el tamaño de un smartphone convencional.
Aun así, estas mismas fuentes insisten en que no hay garantías firmes de que el iPhone tipo Flip llegue a producirse. Por ahora se trataría más de un proyecto en estudio que de un producto con fecha prevista, y su desarrollo dependería tanto de la respuesta del público como de la evolución de la tecnología de pantallas sin arrugas.
En cualquier caso, el hecho de que Apple contemple varios formatos plegables refuerza la idea de que no se trata de un experimento aislado, sino de una línea de producto en la que podrían profundizar durante los próximos años. Esto podría incrementar la competencia en el segmento y empujar a otros fabricantes a mejorar sus propios diseños y precios en Europa.
Con toda la información disponible hasta ahora, el primer iPhone plegable se perfila como un dispositivo que apuesta fuerte por una pantalla interior amplia sin arrugas visibles, una batería muy por encima de lo habitual en la marca y un rediseño orientado al uso híbrido entre móvil y pequeña tableta. A falta de que Apple confirme detalles oficiales, las filtraciones dibujan un lanzamiento pensado para competir en la parte más alta del mercado, con especial atención a la experiencia de uso diaria y a un calendario adaptado para darle el máximo protagonismo dentro de la familia iPhone.