El hipotético iPhone Ultra plegable está pasando de ser un simple rumor a un proyecto bastante definido en las filtraciones. Después de años viendo móviles flexibles de marcas como Samsung, Huawei u Honor, todo indica que Apple ya tiene en marcha su propia apuesta, con un modelo que llegaría a la gama más alta del catálogo y que cambiaría por completo la forma en la que entendemos el iPhone.
Por ahora no hay confirmación oficial, pero distintas fuentes coinciden en que este primer iPhone plegable compartiría escenario con los futuros iPhone 18 Pro y 18 Pro Max, tendría un precio claramente por encima de los modelos tradicionales y apostaría por un formato tipo libro compacto, pensado tanto para el bolsillo como para sustituir, en parte, a una pequeña tablet.
Nombre y posicionamiento del iPhone Ultra plegable
Una de las grandes dudas sigue siendo cómo va a llamarse exactamente. Durante meses se le ha conocido de forma informal como iPhone Fold, siguiendo la nomenclatura habitual del sector (Fold para plegables tipo libro y Flip para los tipo concha). Sin embargo, varias filtraciones recientes apuntan a que Apple preferiría evitar el apellido «Fold» para no parecer una copia de la competencia.
Diferentes filtradores, entre ellos fuentes chinas y analistas especializados en Apple, señalan que la compañía se habría decantado por el nombre iPhone Ultra para este modelo. Es un apellido que la marca ha utilizado históricamente para productos especialmente premium, y encajaría con la idea de situar este plegable un escalón por encima, al menos en precio y exclusividad, del resto de iPhone.
Este posicionamiento Ultra no significa, sin embargo, que vaya a ser superior en absolutamente todo. Las características filtradas dejan entrever un dispositivo muy caro, con tecnología punta en pantalla, bisagra y procesador, pero con algunos recortes claros en fotografía y funciones frente a los iPhone 18 Pro, algo que ya está generando debate entre los usuarios más entusiastas.
Fecha de lanzamiento y estrategia de Apple
En lo que respecta al calendario, las fuentes con mejor historial insisten en que el iPhone Ultra plegable se presentaría este mismo otoño, dentro del evento habitual de iPhone. La referencia que más se repite es la de septiembre, mes tradicional para los lanzamientos de la gama.
Hay dos escenarios sobre la mesa. Por un lado, algunos analistas consideran que Apple podría seguir una estrategia parecida a la del iPhone X: presentación conjunta con los modelos Pro, pero venta unos meses más tarde para terminar de pulir la producción y medir la demanda. Por otro, voces como la de Mark Gurman han llegado a asegurar que la compañía intentaría que presentación y lanzamiento fuesen muy cercanos, sin grandes retrasos.
Entre las filtraciones más detalladas se habla incluso de un baile de fechas más agresivo: iPhone 18 Pro y 18 Pro Max a la venta en septiembre y el plegable entrando en escena algo más tarde, en diciembre, dejando para primavera del año siguiente otros modelos como el iPhone 18 estándar o un posible iPhone Air renovado.
Sea cual sea el plan, el mensaje de fondo parece claro: Apple quiere que el iPhone Ultra llegue como parte de la familia 18, no como un experimento aislado. Eso permitirá compartir plataforma de hardware y software, aprovechar campañas de marketing conjuntas y, sobre todo, darle al plegable un aire de continuidad dentro del ecosistema, algo clave para que el usuario europeo lo perciba como una opción real y no como un capricho pasajero.
Formato, tamaño y diseño físico del iPhone Ultra plegable
En cuanto al diseño, casi todas las fuentes coinciden en que este primer modelo apostará por un formato tipo libro, descartando por ahora la idea de un plegable tipo concha. La filosofía sería la de un teléfono relativamente compacto cuando está cerrado, que al abrirse se convierta en una pequeña tablet, en la línea de un iPad mini.
Las cifras que se manejan hablan de unas dimensiones aproximadas de 117 mm de alto y 84,27 mm de ancho al estar plegado, con un grosor cercano a los 11,02 mm sin contar el módulo de cámaras. Con las lentes traseras incluidas, el grosor se iría hasta alrededor de 16,5 mm, mientras que completamente abierto el cuerpo quedaría en unos 5,2 mm, lo que lo situaría como uno de los iPhone más finos hasta la fecha.
Este enfoque encaja con el concepto de formato «pasaporte» del que se ha hablado en varias filtraciones: un dispositivo más bajo y ancho que un iPhone clásico cuando está cerrado, fácil de guardar en un bolsillo y manejable con una sola mano, pero capaz de ofrecer una superficie de visualización mucho mayor al desplegarlo. La idea no es tanto tener un móvil grande que se hace todavía más grande, sino un móvil compacto que se transforma en un panel de trabajo más cómodo.
Las maquetas y unidades ficticias que han aparecido en vídeos de canales como Unbox Therapy muestran también detalles de ergonomía y experiencia en mano: cómo se nota el peso al abrir y cerrar, el recorrido de la bisagra, la estabilidad sobre una mesa o el acceso a los distintos botones. Aunque estos prototipos no representan el hardware final, ayudan a entender la dirección de diseño que podría estar tomando Apple.
Pantallas plegables: tamaños, tecnología y el reto del pliegue
El corazón de cualquier móvil plegable es, naturalmente, la pantalla. En el caso del iPhone Ultra, las filtraciones más consistentes apuntan a una pantalla exterior OLED LTPO de 5,49 pulgadas con refresco de 120 Hz y una pantalla interior OLED LTPO de 7,8 pulgadas, también a 120 Hz. Especificaciones que lo situarían de lleno en la gama más alta del mercado flexible.
Este tamaño de 5,49 pulgadas en la cubierta y 7,8 pulgadas en el interior refuerza la idea de un terminal más cuadrado y compacto cuando está cerrado, cercano a relaciones de aspecto tipo 4:3, algo similar a lo que se ha visto en propuestas como el OPPO Find N2 o algunos plegables de Huawei, y alejado de los formatos extremadamente alargados de algunas generaciones del Galaxy Z Fold.
El gran caballo de batalla sigue siendo la famosa arruga del pliegue. Ningún fabricante ha conseguido eliminarla por completo, y aunque se han logrado avances importantes, siempre hay una ligera marca en la zona de flexión. Informes procedentes de la cadena de suministro indican que Apple habría decidido atacar este problema «cueste lo que cueste», apostando por un conjunto de tecnologías específicas para minimizar al máximo el pliegue.
Entre esas soluciones se citan una placa metálica reforzada bajo el panel, una bisagra de metal líquido, cristal UTG (Ultra Thin Glass) y una pantalla desarrollada junto a Samsung con los sensores táctiles integrados directamente en el propio panel, sin capas adicionales. Este diseño permitiría reducir el grosor total y, sobre el papel, ayudaría a que la transición en la zona de plegado fuese más suave y menos visible.
Hasta que no veamos el producto final será difícil valorar hasta qué punto Apple habrá logrado diferenciarse en este aspecto, pero está claro que, si quiere destacar en un mercado donde los plegables ya no son novedad absoluta, la calidad del panel y el manejo del pliegue serán elementos clave frente a los modelos de Samsung, Google, Honor o Huawei que ya se venden en España y el resto de Europa.
Materiales, resistencia y reparabilidad: una apuesta clave para Europa
Otra de las áreas donde Apple parece haberse tomado muy en serio el iPhone Ultra plegable es la de la resistencia y la reparabilidad. Las filtraciones hablan de una prioridad clara por fabricar uno de los plegables más robustos del mercado, sin renunciar a un diseño relativamente ligero y delgado.
El chasis combinaría aluminio y titanio: el primero para la estructura principal y el segundo en las zonas sometidas a mayor tensión, como partes de la bisagra o los marcos más expuestos. Este enfoque encaja con la experiencia reciente de la marca en modelos como el iPhone Air, donde el titanio ha permitido reducir peso manteniendo una buena rigidez.
Lo más llamativo, sin embargo, es la cuestión de la reparabilidad. Fuentes cercanas a la cadena de suministro describen el interior del iPhone Ultra como un diseño altamente modular, pensado para facilitar el desmontaje y la sustitución de componentes. En lugar del enrutamiento complejo de cables planos que se suele ver en otros plegables, Apple habría organizado los elementos internos con una lógica estricta para reducir cruces y tirones.
Una de las decisiones más comentadas es la reubicación de los botones de volumen hacia el borde superior, combinada con una placa base situada en el lado derecho del dispositivo. De este modo, los cables pueden ir «hacia arriba» sin necesitar atravesar el área de la pantalla flexible, lo que simplifica el desmontaje y reduce el riesgo de daños durante una reparación.
Esta estrategia tiene una lectura evidente en clave europea. La Unión Europea lleva tiempo endureciendo las exigencias en materia de reparabilidad y acceso a piezas de recambio, y un producto tan caro como este plegable necesitará ofrecer garantías claras de que no será una pesadilla cada vez que haya que cambiar una pantalla o una batería. Para Apple, presentar su primer plegable como el más fácil de reparar de su clase puede ser una forma de diferenciarse frente a rivales que han recibido críticas precisamente por lo contrario.
Botones físicos, biometría y cambios respecto a otros iPhone
Las maquetas y unidades ficticias filtradas también permiten intuir una parte importante de la experiencia: la disposición de botones y sensores. Aquí el iPhone Ultra plegable se desviaría de la configuración clásica que conocemos en los modelos actuales.
Para empezar, todo indica que Apple renunciará a Face ID en este dispositivo. Mantener un sistema de reconocimiento facial avanzado en un plegable con dos pantallas implicaría duplicar hardware, algo complejo en términos de espacio y coste. En su lugar, las filtraciones apuntan a un Touch ID integrado en un botón lateral, similar a lo que ya se ve en varios iPad.
Este lector de huellas en el marco permitiría desbloquear el móvil tanto si se está usando la pantalla externa como la interna, sin necesidad de duplicar sensores. Para muchos usuarios acostumbrados a Face ID puede parecer un paso atrás, pero en el contexto de un plegable tiene cierta lógica de ingeniería.
En cuanto a los botones, las maquetas muestran dos pulsadores en el lateral derecho, que corresponderían al botón de encendido (con Touch ID) y a un botón dedicado a la cámara, y otros dos en la parte superior para el volumen. Llama la atención la ausencia del botón de acción que Apple introdujo en el iPhone 15 Pro y extendió a otras gamas: en el Ultra plegable, al menos en esta primera generación, no aparecería.
También se habla de un dispositivo sin ranura física para tarjeta SIM, siguiendo la senda de los iPhone que ya dependen únicamente de eSIM en determinados mercados. Liberar este espacio interno permitiría incluir una batería de mayor tamaño u otros componentes críticos, algo especialmente valioso en un cuerpo tan fino. Para Europa, donde la adopción de eSIM es cada vez más amplia, esta decisión podría generar cierta fricción en usuarios muy acostumbrados a cambiar la SIM, pero es una dirección que parece imparable en la gama alta.
Procesador, memoria y batería del iPhone Ultra plegable
Por dentro, el iPhone Ultra plegable compartiría plataforma con los iPhone 18 Pro. Es decir, montaría el chip A20 Pro, fabricado con un proceso de 2 nanómetros en colaboración con TSMC y basado en la tecnología WMCM (Wafer-Level Multi-Chip Module), que integra la memoria directamente en el propio paquete del procesador. Más detalles sobre la plataforma se han ido desvelando en diversas filtraciones sobre el sistema interno.
Sobre el papel, esta transición a los 2 nm y al empaquetado avanzado debería suponer una mejora de rendimiento en torno al 10-15 % frente a la generación anterior y una ganancia de eficiencia de alrededor del 30 %. Más allá de las cifras concretas, lo importante es que permitiría ofrecer un plegable compacto capaz de mover multitarea, juegos y aplicaciones profesionales con un nivel de fluidez similar al de los iPhone no plegables.
Las filtraciones hablan de una memoria unificada de, al menos, 12 GB, en línea con lo que se espera para los iPhone 18 Pro, y de opciones de almacenamiento que irían desde los 256 GB hasta 1 TB. Se trata de configuraciones que encajan con un producto muy orientado a usuarios que consumen y crean mucho contenido, y que pueden necesitar un dispositivo que sirva tanto de móvil principal como de «mini tablet» siempre encima.
En el apartado energético, el iPhone Ultra plegable montaría la que sería la batería más grande vista en un iPhone, con capacidades estimadas entre 5.400 y 5.800 mAh, con varias fuentes convergiendo en torno a los 5.500 mAh. Esta cifra explicaría decisiones como la eliminación de la bandeja SIM física y un interior muy optimizado para ganar cada milímetro posible.
La combinación de un proceso de 2 nm más eficiente, una frecuencia de refresco adaptable gracias a los paneles LTPO y una batería tan grande debería permitir una autonomía competitiva incluso usando mucho la pantalla interior. No obstante, al tratarse de un cuerpo tan fino y con una bisagra compleja, habrá que ver cómo gestiona Apple la disipación térmica para evitar calentamientos, especialmente en Europa, donde las olas de calor de verano ya han dejado en evidencia a más de un smartphone de gama alta.
Cámaras, fotografía y recortes frente a los iPhone Pro
Si hay un apartado donde el iPhone Ultra parece que no alcanzará a los modelos Pro, ese es el de la cámara. Las filtraciones coinciden en que, al menos en esta primera versión, el plegable , que seguirá siendo exclusivo de los iPhone 18 Pro y Pro Max.
En su lugar, se espera un módulo trasero con dos sensores de 48 megapíxeles: uno gran angular y otro ultra gran angular, muy en la línea de lo que se baraja para el iPhone 18 estándar. Es un conjunto más que solvente para la mayoría de situaciones, pero supone renunciar al zoom óptico avanzado que muchos usuarios de la gama Pro valoran especialmente, sobre todo en fotografía de viaje o retrato.
La razón principal parece ser, de nuevo, el espacio. Integrar un teleobjetivo de calidad en un cuerpo tan delgado y plegable no es trivial, y por ahora Apple habría decidido priorizar el grosor y la batería antes que ofrecer un bloque de cámaras tan ambicioso como el de sus modelos no plegables.
Se habla también de un total de cuatro cámaras repartidas en el dispositivo: dos traseras, una frontal en la pantalla exterior y otra en la interior. Esta configuración permitiría videollamadas y selfies cómodos tanto con el móvil cerrado como abierto, aunque sin llegar al nivel de versatilidad en zoom de los Pro.
En el día a día, la experiencia fotográfica del iPhone Ultra plegable probablemente se situará entre la de un iPhone 18 y la de un 18 Pro, con un procesado de imagen muy similar y las mismas funciones de software, pero con ese límite claro en el zoom óptico. Para muchos usuarios que prioricen el formato plegable y la pantalla grande, puede no ser un problema; para quienes tienen la cámara como factor número uno, el iPhone 18 Pro seguirá siendo una apuesta más segura.
Software, iOS 27 y adaptación al formato plegable
A nivel de software, casi nadie duda de que el iPhone Ultra plegable llegará con iOS 27 preinstalado. La parte interesante será cómo adapte Apple el sistema operativo a las particularidades de un dispositivo con dos pantallas y un formato que cambia en tiempo real al abrirse o cerrarse.
Las expectativas son altas porque otros fabricantes, especialmente Samsung, han invertido años en perfeccionar sus capas de software para plegables, con modos de pantalla partida, ventanas flotantes y funciones específicas al usar el móvil semiabierto sobre una superficie. Apple tendrá que ofrecer algo al menos a la altura para que el formato flexible tenga sentido práctico más allá del efecto sorpresa inicial.
Es de esperar que veamos una interfaz ajustable que cambie con suavidad al pasar de la pantalla exterior a la interior, un sistema de multitarea optimizado para el panel de 7,8 pulgadas y gestos propios para, por ejemplo, arrastrar contenido entre apps o usar el dispositivo como pequeño monitor plegable.
En Europa, donde el usuario medio suele estirar bastante la vida útil de su móvil y valora las actualizaciones de software a largo plazo, la promesa de un soporte extenso para este primer plegable será otro punto a tener en cuenta. Si el iPhone Ultra aspira a costar más de 2.000 euros, el cliente esperará que iOS 27 y futuras versiones sigan cuidando este formato durante muchos años.
Precio previsto y comparación con otros plegables en España
El precio es, probablemente, el punto más delicado del iPhone Ultra plegable. Todas las filtraciones coinciden en que se situará en la franja más alta del mercado, con un coste de partida que superaría con claridad los 2.000 euros, al menos en su configuración básica de almacenamiento.
Se habla de cifras que rondarían los 2.000-2.250 euros, con algunas fuentes mencionando específicamente los 2.259 euros como referencia potencial para España u otros países de la eurozona. Esto lo colocaría por encima de buena parte de sus competidores directos.
Para ponerlo en contexto, el Samsung Galaxy Z Fold7, uno de los plegables más conocidos en el mercado español, se sitúa en torno a los 2.109-2.219 euros en su variante base, mientras que propuestas como el Huawei Mate X7 o el Honor Magic V5 se mueven también en el entorno de los 2.000-2.100 euros. El historial de Apple con los precios hace pensar que no tratará de competir a la baja, sino de justificar un coste ligeramente superior con diseño, ecosistema y promesas de durabilidad.
En Europa, el impacto de un producto tan caro estará condicionado por factores como la financiación sin intereses que ofrecen muchas operadoras, los programas de renovación y los planes de recompra. Si Apple consigue que el salto al plegable se acerque en coste mensual al de un iPhone Pro tradicional, el iPhone Ultra podría encontrar un nicho sólido entre quienes ya están dispuestos a pagar la gama más alta y quieren probar un formato diferente.
En cualquier caso, hasta que la compañía no haga oficial la cifra, todo son estimaciones. Y, como suele ocurrir con Apple, es bastante probable que el precio exacto sea uno de los datos que mejor se guarden hasta el último momento.
Con todo lo filtrado, el iPhone Ultra plegable empieza a perfilarse como un dispositivo muy particular: un iPhone de formato pasaporte que se abre como un libro, con pantallas OLED LTPO de alta tasa de refresco, chip A20 Pro de 2 nm, mucha batería y un interior modular pensado para hacerle la vida más fácil a los servicios técnicos, pero que a la vez renuncia a Face ID, al teleobjetivo y a detalles como el botón de acción o la bandeja SIM física. En un mercado europeo donde los móviles plegables aún están consolidando su sitio, este modelo puede convertirse tanto en la gran validación del formato para el gran público como en un experimento caro reservado a quienes quieran estar a la última y estén dispuestos a asumir los compromisos que trae esta primera generación.