Las mejores alternativas baratas al MacBook Pro: portátiles potentes y económicos

  • Hay portátiles Windows y Chromebook que igualan o superan a los MacBook en potencia, pantalla o ligereza por menos dinero.
  • El hardware de Apple destaca en eficiencia y construcción, pero muchas alternativas ofrecen mejor relación calidad‑precio.
  • Elegir bien pasa por analizar uso, procesador, RAM, almacenamiento, pantalla, batería y sistema operativo.
  • El ecosistema y macOS siguen siendo la gran baza de Apple, pero no imprescindible para la mayoría de usuarios.

portatiles alternativos al macbook pro

Si llevas tiempo dándole vueltas a renovar tu portátil pero el MacBook Pro se te va de presupuesto, no estás solo: cada vez más usuarios buscan equipos igual de solventes, pero con precios bastante más terrenales. El catálogo actual de portátiles Windows, e incluso Chromebook, ha madurado tanto que ya no hablamos de «segundas espadas», sino de auténticas alternativas de primer nivel. Si buscas opciones más económicas, también conviene revisar qué opciones ofrece un MacBook barato.

La cuestión no es solo pagar menos, sino elegir el equipo que mejor encaje con lo que haces a diario: estudiar, editar vídeo, programar, jugar de vez en cuando o simplemente trabajar con ofimática y navegación web. En este artículo vas a encontrar un repaso muy completo al hardware de los MacBook, a sus rivales más interesantes y a todo lo que deberías mirar antes de darle al botón de comprar.

Qué hace especiales a los MacBook (y dónde no son tan únicos)

Antes de hablar de alternativas baratas al MacBook Pro conviene entender qué ofrece exactamente Apple para poder comparar con criterio. La fama de estos equipos no es casualidad: diseño muy cuidado, buena pantalla, autonomía brutal y un ecosistema que engancha si ya tienes iPhone o iPad. Entender también cómo Apple fija sus precios ayuda a valorar si merece la pena esperar o ir a por una alternativa.

En construcción externa, los MacBook han marcado tendencia con su chasis de aluminio unibody, un acabado plateado muy reconocible y una sensación de solidez que muchos fabricantes han intentado copiar. Aun así, hoy encontramos ultrabooks Windows con cuerpos metálicos de calidad similar, a menudo con diseños más oscuros o con toques de color, que no tienen nada que envidiar en ajuste y robustez, como el reciente Notebook Pro de Xiaomi.

El procesador y la gráfica son otro de los rasgos diferenciales de Apple. Los chips Apple Silicon (M1, M2, M4…) están basados en arquitectura ARM y ofrecen una eficiencia impresionante: mucho rendimiento con muy poco consumo. Sin embargo, en bruto, cuando comparamos CPU y GPU con procesadores x86-64 de Intel o AMD de última hornada y gráficas dedicadas NVIDIA, muchos portátiles Windows siguen estando por delante en potencia pura, sobre todo en tareas muy paralelizables y en videojuegos. Además, Apple prepara nuevos chips que seguirán moviendo este debate entre eficiencia y potencia.

En batería y refrigeración, Apple juega fuerte gracias a esa eficiencia: los MacBook suelen ser muy silenciosos, generan poco calor y aguantan horas y horas lejos del enchufe. Algunas alternativas se acercan bastante en autonomía, pero es cierto que muchos equipos con procesadores potentes x86 y gráficas dedicadas necesitan ventiladores más agresivos, lo que implica más ruido y temperaturas algo más altas en carga.

Teclado, trackpad y altavoces son otros puntos donde los MacBook siguen estando en lo más alto. El teclado divide opiniones, pero el trackpad es de lo mejor del mercado en precisión y gestos. Los altavoces también suelen ser sobresalientes para tratarse de un portátil; si quieres mejorar el sonido, existen guías para conectar altavoces externos y sacar más partido a la reproducción.

La pantalla es otro sello de identidad: Apple suele montar paneles IPS de alta calidad, buen brillo (en torno a 500 nits), calibración de color muy cuidada y resoluciones más que suficientes para trabajar cómodo. Eso sí, las pantallas de los MacBook no son exclusivas en cuanto a tecnología: en el mundo PC ya se ven portátiles con paneles OLED 2K y 4K, tasas de refresco elevadas y una representación del color que, en algunos casos, supera a la de los portátiles de Apple.

Por último, está el binomio peso y grosor. La imagen habitual es que el MacBook Air o el MacBook Pro son los más delgados y ligeros, pero hay ultrabooks Windows y algunos modelos específicos, como la familia LG Gram, que juegan claramente en esa liga e incluso la superan, rozando o bajando del kilo de peso con pantallas de 14 o más pulgadas.

Componentes clave a la hora de elegir un portátil alternativo

thinkpad

Cuando miras alternativas baratas al MacBook Pro, lo primero es ser honesto con el uso que vas a darle. No tiene sentido pagar por una GPU potente si no vas a jugar ni a renderizar vídeo, igual que es mala idea racanear en RAM si trabajas con muchas pestañas y programas pesados a la vez.

El procesador es el corazón del portátil. A día de hoy, para Windows o Linux, merece la pena mirar como mínimo Intel Core de 12ª o 13ª generación, o AMD Ryzen 5000/7000 hacia arriba. En gamas actuales verás chips Intel Core de la familia i3, i5, i7 e i9, o los nuevos Core Ultra, y en AMD Ryzen 3, 5, 7 y 9. Las gamas de entrada (Ryzen 3, Core i3 / Core Ultra 3) sirven para ofimática y navegación; los Ryzen 5 y Core i5 ofrecen un equilibrio excelente; y si quieres altas prestaciones para edición, programación pesada o IA local, te interesan Ryzen 7/9 o Core i7/i9.

Además del nombre del procesador, fíjate en el sufijo, la letra final que indica su orientación: los modelos U y Y están pensados para eficiencia y bajo consumo, perfectos para ultrabooks finos y con buena batería; la serie P equilibra consumo y rendimiento en equipos delgados; los H y HX apuestan por la máxima potencia para juegos, edición y tareas muy exigentes, a costa de consumir y calentar más.

La memoria RAM marca la fluidez del equipo. Para un uso básico (navegar, vídeo en streaming, ofimática sencilla) podrías sobrevivir con 8 GB, aunque lo ideal hoy es tirar ya a 16 GB para ir sobrado y asegurarte varios años sin quedarte corto. Los 32 GB empiezan a tener sentido si eres gamer exigente, editor de vídeo en alta resolución, trabajas con modelos de IA o bases de datos pesadas, o gestionas proyectos complejos de desarrollo.

También cambia el tipo de RAM. Las DDR5 ofrecen mucha velocidad y están orientadas al rendimiento puro, mientras que las LPDDR5 y LPDDR5X se centran en consumir menos energía y están pensadas para portátiles delgados, tabletas y móviles de gama alta. La pega de estas últimas es que van soldadas a la placa: ganas batería y ligereza, pero pierdes la posibilidad de ampliación futura.

En almacenamiento, a estas alturas el estándar indiscutible es la unidad SSD. Un portátil moderno para trabajar con comodidad debería ofrecer al menos 512 GB, salvo que vivas completamente en la nube. Si manejas vídeos, fotos en alta resolución, juegos AAA o proyectos pesados, es muy recomendable optar por 1 TB. Muchos equipos integran unidades M.2 NVMe muy rápidas y, en algunos casos, traen una segunda ranura libre para ampliaciones baratas más adelante. Si necesitas opciones externas, conviene revisar los mejores discos duros externos compatibles.

La pantalla es probablemente el componente que más vas a «sufrir» o disfrutar a diario. Verás sobre todo paneles IPS (equilibrados en color y ángulos de visión), TN (más baratos y con peores ángulos, casi relegados a la gama baja) y OLED, que brillan por sus negros puros, contraste brutal y colores muy vivos. El tamaño estándar ronda las 15,6 pulgadas; si quieres máxima portabilidad, 13-14 pulgadas es lo más práctico, y si buscas pantalla grande para edición o juego sin mover mucho el portátil, 16 o 17 pulgadas son una gozada.

No te olvides de la resolución, la tasa de refresco y el brillo. Full HD sigue siendo el mínimo razonable; para creativos y usuarios exigentes ya abundan las pantallas 2K y 3K. Para gaming interesan paneles de 120 Hz o más, que ofrecen una sensación de fluidez muy superior. En brillo, cuanto más alto, mejor para usar el portátil en exteriores o bajo luces fuertes.

En la parte gráfica, la decisión depende clarísimamente de si vas a jugar o a trabajar con 3D. Para ofimática, programación, navegación, tareas de oficina y multimedia, la gráfica integrada en los procesadores modernos de Intel, AMD o las iGPU de Apple Silicon sobran. Si tu idea es jugar con cierta alegría, editar vídeo 4K, usar aplicaciones 3D o trabajar con IA acelerada por GPU, entonces sí conviene una gráfica dedicada de gama baja o media (RTX 3050/3050 Ti, RTX 4060, etc.) en un portátil gaming o creativo asequible.

Modelos destacados como alternativas al MacBook Pro y MacBook Air

lenovo yoga 7

Una vez claras las bases de hardware, toca bajar al terreno de los modelos concretos. Hay una buena colección de portátiles que plantan cara a los MacBook en distintos frentes: algunos son más potentes, otros más ligeros, otros priorizan precio o pantalla.

Dentro del universo Apple, muchos usuarios se fijan en el MacBook Air con chip M1, M2 o M4 como opción más razonable en precio. El Air M1 sigue siendo una bestia para ofimática, estudio y multimedia, con un consumo mínimo y una batería sobresaliente. El Air M2 añade un diseño más moderno, pantalla algo mejor y un extra de rendimiento. El nuevo Air M4 sube la apuesta en fluidez incluso en tareas exigentes, con opciones de 16, 24 o 32 GB de RAM y una autonomía que, según Apple, puede acercarse a las 18 horas. Eso sí, siguen sin ser precisamente baratos.

En el mundo Windows, uno de los favoritos para sustituir a un MacBook sin renunciar a calidad es el Lenovo Yoga 7 2‑in‑1 Gen 9. Se trata de un convertible con pantalla táctil que puedes usar como portátil clásico o como tablet grande, ideal para productividad, tomar notas a mano o dibujar con stylus. Está disponible en diversas configuraciones de procesador, RAM y SSD, con chasis de aluminio y un tamaño perfecto para llevar a diario en la mochila.

Otra familia muy bien posicionada como alternativa es la LG Gram, tanto en 14 como en 17 pulgadas. Lo más llamativo es el peso ridículo (cerca de 1 kg en algunos modelos), unido a una autonomía que puede rozar las 30 horas en tareas ligeras según el fabricante. Ofrecen buenas pantallas IPS, procesadores modernos, chasis de magnesio-aluminio y, en muchos casos, la posibilidad de ampliar almacenamiento mediante una segunda ranura M.2, aunque la RAM suele ir soldada.

Si el presupuesto es muy ajustado y buscas un portátil de batalla para estudiar, navegar y hacer ofimática, el Acer Aspire Go 15 es uno de los ejemplos de equipo económico pero muy digno. Monta procesadores como Intel Core i3 de 13ª generación, 16 GB de RAM y SSD de 512 GB, más que suficientes para el día a día, e incluso destaca por integrar un panel IPS, algo que todavía no es tan habitual en la gama más barata; si quieres alternativas financieras, también puedes informarte sobre cómo solicitar un MacBook gratis con el Kit Digital.

Para quienes buscan mucha más potencia sin llegar a los precios de los MacBook Pro tope de gama, aparecen modelos como el ASUS Zenbook S 16 OLED. Hablamos de un portátil ultrafino con procesador AMD Ryzen AI 9 HX 370, 32 GB de RAM y una pantalla OLED 3K de 16 pulgadas absolutamente espectacular. Su gráfica integrada en el propio chip es capaz incluso de mover muchos juegos con soltura moderada, y es un equipo claramente orientado a profesionales creativos y a quienes quieran exprimir la IA local.

ASUS Zenbook S 16 OLED

En esa misma línea de convertibles premium, el HP Omnibook X Flip destaca por su diseño muy cuidado, su pantalla OLED 3K y la posibilidad de montar procesadores Intel Core Ultra 7 o AMD Ryzen AI, acompañados habitualmente de 32 GB de RAM y SSD de 1 TB. La única sombra la pone una autonomía algo justa para lo que cabría esperar en un equipo de este nivel.

Mención aparte merece el Framework Laptop 13, un portátil modular y reparable pensado para quienes están hartos de la obsolescencia programada. Permite cambiar y actualizar casi cualquier componente: placa base, puertos, almacenamiento, memoria, incluso el marco de la pantalla. Ofrece un rendimiento más que suficiente para productividad y uso avanzado y, sobre todo, la tranquilidad de saber que podrás ir actualizándolo sin tener que tirarlo entero a los pocos años.

Alternativas pensadas específicamente para plantar cara al MacBook

Si bajamos al detalle, hay modelos muy concretos que se han ganado fama precisamente por competir de tú a tú con el MacBook Pro, ya sea en rendimiento, precio o formato.

El ASUS ROG Flow X13 es un híbrido muy interesante entre ultrabook y portátil gaming. En versiones con procesador AMD Ryzen 9 5900HS y gráfica dedicada NVIDIA RTX 3050 Ti, ofrece mucha más potencia gráfica que la iGPU de un Apple M2, con una pantalla IPS de 13,4 pulgadas Full HD a 120 Hz, 16 GB de RAM y peso contenido (1,3 kg). Su gran punto débil frente a un MacBook es la autonomía: esos 62 Wh de batería dan para unas 10 horas de vídeo, pero jugando o forzando la GPU el tiempo se reduce bastante.

El ASUS ZenBook 13 OLED es otra joya si quieres un portátil muy ligero y con pantalla espectacular sin gastar lo que vale un MacBook. Suele situarse por debajo de los 1.000 euros y combina chasis fino, peso alrededor de 1,1 kg, buena autonomía y un panel OLED con negros puros y colores vibrantes, del estilo de los mejores móviles premium. En rendimiento quizá no llegue a los tope de gama de Apple, pero para muchos usuarios es una combinación precio‑pantalla difícil de superar.

Huawei se ha ganado su espacio con la gama MateBook 14, D15 y D16. Son portátiles Windows con un diseño muy parecido al de los MacBook, cuerpo metálico, paneles IPS decentes y precios que a menudo se mueven entre 500 y 800 euros. Suelen montar procesadores Intel o AMD de gama media recientes, 16 GB de RAM y SSD de 512 GB, con una calidad general notable para el coste. Si buscas «un MacBook barato» y te da igual el logo, los MateBook son candidatos muy serios.

MateBook 14

En el terreno de la gama alta Windows, la Dell XPS 17 (y su hermana XPS 13) son probablemente las rivales más directas en diseño y acabado. La XPS 17 puede equiparse con procesadores Intel Core i7/i9 de última generación, gráficas RTX 3050, hasta 64 GB de RAM y pantallas de 17 pulgadas con resolución muy alta, todo en un chasis relativamente delgado. Rinde de maravilla en edición de foto y vídeo, aunque su autonomía no llega al nivel de los MacBook y, en carga intensa, los ventiladores se hacen notar.

La serie Asus VivoBook S15 representa una opción equilibrada y más económica: pantallas IPS de 15,6 pulgadas, buenos teclados, un grosor contenido y procesadores Intel Core de 10ª generación en adelante, acompañados de SSD rápidos. No presume de lujo extremo, pero es una prueba clara de que no hace falta ir a la gama más cara de Apple para tener un equipo agradable y competente.

Para creadores que necesitan lo mejor de una pantalla OLED y mucha potencia, el Asus ProArt Studiobook 16 OLED es de los portátiles Windows que más se acercan a un MacBook Pro tope de gama. Con procesadores como el AMD Ryzen 7 5800H, gráficas RTX de la familia profesional, 16 GB de RAM y panel 4K de 16 pulgadas con cobertura casi total de AdobeRGB, está pensado para diseño, fotografía y vídeo profesional. No es especialmente barato, pero ofrece una experiencia de gama alta.

Microsoft también juega su baza con la Surface Laptop 5, un equipo muy estilizado, con pantalla táctil de 13,5 o 15 pulgadas, procesadores Intel Core de 12ª generación, hasta 32 GB de RAM y diseño muy cercano al minimalismo de Apple. Su pantalla táctil es un plus frente a los MacBook, aunque para exprimirlo bien conviene irse a las configuraciones más potentes.

Si buscas algo muy cercano a un MacBook Air pero en Windows, la Dell XPS 13 (9310 y sucesoras) es de las mejores interpretaciones: ligera, pantalla de 13,4 pulgadas con marcos ultrafinos, procesadores Intel de 11ª/12ª generación, hasta 32 GB de RAM y SSD de hasta 2 TB. Es extremadamente portátil y, con las configuraciones adecuadas, capaz de procesar vídeo 4K y fotografía sin despeinarse.

Dentro del segmento gaming elegante, la Asus ROG Zephyrus M16 ofrece un equilibrio muy atractivo entre potencia, diseño sobrio y buen teclado. Con procesadores Intel Core de 12ª generación y gráficas RTX 3060/3070, pantalla de 16 pulgadas a alta tasa de refresco y una autonomía sorprendentemente decente para un equipo de juego, es buena opción tanto para gamers como para creadores 3D que quieran algo menos aparatoso que un portátil gaming clásico.

Si lo tuyo son los convertibles 2 en 1, el HP Spectre x360 es otro candidato premium que rivaliza directamente en sensaciones con un MacBook Pro. Pantalla táctil OLED 4K en muchos modelos, procesadores Intel potentes, chasis metálico muy cuidado y la ventaja de poder usarlo como tablet, apoyado en la mesa o en formato tienda para ver contenido o dibujar.

Para presupuestos especialmente ajustados y usuarios que viven casi por completo en la nube, un Chromebook como el Google Pixelbook Go puede ser suficiente. Es un portátil muy ligero, con teclado excelente, buena pantalla y batería brutal, mucho más asequible que un MacBook. ChromeOS no es tan completo como macOS o Windows para software profesional pesado, pero para navegación, trabajo en la nube y apps Android puede encajar perfectamente.

Configuraciones, extras y detalles que marcan la diferencia

Más allá de CPU, RAM y pantalla, hay una serie de detalles que marcan mucho la experiencia de uso y que deberías revisar antes de decidirte por un modelo u otro, sea MacBook o una alternativa con Windows o Linux.

Xiaomi Mi Laptop

El teclado es clave porque es el punto de contacto principal con el equipo. Asegúrate de que el modelo que elijas tenga distribución española (con la ñ), un recorrido de tecla cómodo y, si sueles trabajar de noche o en ambientes poco iluminados, retroiluminación. Fíjate también si incluye teclas de función útiles (volumen, brillo, bloqueo de micrófono, etc.).

La batería y el sistema de carga son vitales si vas a moverte mucho con el portátil. Hoy es habitual ver equipos capaces de superar las 10 horas de uso mixto, con algunos modelos como los LG Gram o muchos MacBook que llegan muy holgados al día completo de trabajo. Los procesadores de series eficientes (Intel U, plataformas como Intel Lunar Lake, AMD Ryzen U o incluso Qualcomm Snapdragon ARM) suelen ser los más adecuados si priorizas duración de batería y poco ruido.

Cada vez más portátiles cargan exclusivamente por USB‑C, algo muy cómodo porque puedes usar cargadores compatibles e incluso hubs con alimentación. Eso sí, no esperes las velocidades de carga ultrarrápidas de algunos móviles: la mayoría de portátiles se mueven en cargadores de 65 a 100 W y tiempos de carga algo más largos. Para quien necesite un buen complemento, existen docks y hubs muy recomendables como el dock definitivo.

En cuanto a puertos, la tendencia es a reducirlos al mínimo, sobre todo en ultrabooks y MacBook. Valora si necesitas todavía puertos USB‑A clásicos para periféricos antiguos, salida HDMI dedicada para conectar monitores o proyectores, o incluso lector de tarjetas SD/microSD si manejas cámaras o grabadoras. Siempre puedes tirar de adaptadores y docks, pero es más cómodo que el propio portátil ya traiga lo que usas a diario.

En conectividad inalámbrica, lo razonable hoy es pedir como mínimo Wi‑Fi 6, que ofrece velocidades y estabilidad muy buenas. Wi‑Fi 6E añade la banda de 6 GHz, útil si vives en una zona con muchas redes saturadas, y Wi‑Fi 7 se orienta a escenarios muy exigentes (realidad virtual, streaming 8K, latencias ultrabajas). En Bluetooth, mejor 5.2 o superior para asegurar buena compatibilidad con auriculares y accesorios modernos.

El sistema operativo es otro punto en el que los MacBook juegan en casa, ya que macOS viene de serie y está muy optimizado para el hardware de Apple. En el resto de equipos deberás decidir entre Windows (la opción más universal, con mejor soporte para juegos y muchos programas profesionales) o alguna distribución de Linux si prefieres software libre o trabajas en entornos de desarrollo específicos. Si optas por Windows, en la mayoría de los casos con la edición Home será suficiente; la versión Pro tiene extras más pensados para empresas.

No olvides la webcam y el audio para videollamadas y reuniones. Idealmente, busca cámaras Full HD (1080p) a 30 fps, con enfoque automático y micrófonos integrados que capten tu voz con claridad. Muchos portátiles creativos y de gama alta ya presumen de sistemas de audio con altavoces estéreo o incluso cuádruples, mientras que en equipos básicos quizá te convenga usar cascos externos para mejorar la experiencia.

Actualizaciones, baterías y otras dudas frecuentes

Una de las preguntas clásicas al comparar MacBook con alternativas Windows es qué se puede actualizar con el tiempo. En los MacBook modernos, tanto el almacenamiento como la RAM suelen ir soldados, así que lo que compres es lo que tendrás siempre. En muchos portátiles Windows, en cambio, se sigue pudiendo ampliar al menos el SSD y, en no pocos casos, también la memoria RAM, sustituyendo o añadiendo módulos.

Los procesadores y las tarjetas gráficas dedicadas, tanto en MacBook como en la mayoría de portátiles, van soldados y no son actualizables, con la gran excepción de diseños modulares como el Framework Laptop 13, que sí permiten cambiar prácticamente cualquier componente, incluida la placa base completa.

Framework Laptop 13

Respecto a si es malo usar el portátil siempre enchufado, la respuesta corta es que no. Las baterías de litio modernas dejan de cargarse una vez alcanzan el 100 %, y la electrónica del equipo gestiona la alimentación para evitar sobrecargas. Si te obsesiona alargar al máximo la vida útil de la batería, puedes usar herramientas de gestión que limiten la carga al 80 % o 90 %, pero no es imprescindible para un uso normal.

Cambiar la batería sigue siendo posible en la mayoría de portátiles, aunque en muchos casos ya no se trata de una pieza extraíble por el usuario. Tendrás que abrir el chasis y, en algunos modelos, asumir que la operación requiere algo de maña o incluso servicio técnico profesional. Es uno de los motivos por los que conceptos como el Framework tienen tanto tirón entre usuarios preocupados por la reparabilidad.

Otra duda recurrente es cuánto dura «de verdad» la batería. Las cifras que dan los fabricantes suelen basarse en escenarios muy concretos (reproducción de vídeo con brillo moderado, poco uso de la CPU, etc.). En el día a día, la autonomía real dependerá de lo que hagas: un ultrabook puede pasar de 15 horas leyendo PDFs a 4 o 5 horas si le metes caña con edición de vídeo o juegos, y un portátil gaming con GPU potente puede vaciar su batería en poco más de 2 horas de juego intenso.

Por último, es frecuente preguntarse qué tamaño de pantalla es mejor para trabajar, estudiar y viajar. Para moverte constantemente, los formatos de 13 a 14 pulgadas son los más agradecidos; para estudiar o trabajar en un único sitio, 15,6 pulgadas ofrecen un espacio muy cómodo; y si te dedicas a edición de vídeo/foto, diseño o gaming y apenas sacas el portátil de casa, puede merecer la pena subir a 16, 17 o incluso 18 pulgadas.

En cuanto a la relación de aspecto, las más habituales son 16:9, 16:10 y 3:2. El formato 16:9 es el más panorámico y va perfecto para cine y videojuegos; 16:10 es ligeramente más alto y muy popular en portátiles de productividad porque permite ver más líneas de texto; 3:2 es todavía más «cuadrado» y se agradece mucho para tareas que requieren mucho espacio vertical, como fotografía o navegación intensiva.

Todo este panorama deja claro que, más allá del brillo del logo de la manzana, hay un abanico enorme de portátiles capaces de cubrir prácticamente cualquier perfil de usuario: desde estudiantes con presupuestos muy ajustados que pueden tirar de modelos económicos o reacondicionados, hasta profesionales creativos que necesitan pantallas OLED 4K, gráficas potentes y procesadores de última generación, pasando por quienes solo quieren un equipo ligero, silencioso y con mucha batería para escribir, navegar y trabajar sin complicaciones.

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