Linux supera a macOS como segunda plataforma de gaming en PC en Steam

  • Linux alcanza un 5,33% de cuota en la encuesta de hardware de Steam y supera a macOS como segunda plataforma de gaming en PC.
  • Steam Deck, SteamOS y Proton impulsan el crecimiento de Linux, aunque los datos muestran oscilaciones por ajustes en la muestra de Valve.
  • Windows mantiene un dominio cercano al 92%, pero pierde algo de terreno mientras parte de la comunidad explora alternativas.
  • En Europa y España aumenta el interés por PCs y consolas portátiles basadas en Linux como opción viable para jugar.

Gaming en Linux y Steam

El mundo del gaming en PC está viviendo un cambio silencioso que hasta hace poco parecía impensable: el sistema del pingüino empieza a hacerse hueco entre los jugadores. Sin grandes campañas, sin anuncios espectaculares y casi a contracorriente, Linux ha logrado superar la barrera del 5% de cuota en Steam y, por primera vez, se coloca por delante de macOS como segunda plataforma de juego en ordenadores.

Para un sistema que durante años apenas aparecía en las estadísticas de juego, este salto supone un hito. La última encuesta de hardware y software de Steam, correspondiente a marzo, sitúa a Linux con un 5,33% de participación frente a un macOS que ronda el 2,3%, mientras Windows continúa dominando con más del 90% de los usuarios. Puede parecer una cifra modesta, pero para muchos jugadores en España y en el resto de Europa es la confirmación de que, si quieren, ya pueden plantearse jugar en Linux sin renunciar al grueso del catálogo; los usuarios de macOS, por su parte, pueden aprender a instalar Steam en un Mac para jugar mejor.

Linux rompe la barrera del 5% y adelanta a macOS en Steam

Los últimos datos publicados por Valve en su Steam Hardware & Software Survey dibujan un escenario que hasta hace poco se veía lejano. En el mes de marzo, la plataforma registró un salto de Linux desde poco más del 2% hasta el 5,33% de cuota entre los usuarios encuestados, un máximo histórico desde que existen estas estadísticas públicas.

Ese 5,33% tiene especial relevancia porque sitúa a Linux por encima de macOS, que se queda en torno al 2,35%, consolidando a las distribuciones del sistema libre como la principal alternativa al dominio de Windows en el ecosistema de Steam, y existen alternativas para jugar a Steam con emulación en macOS. Durante mucho tiempo Linux apenas rozaba el 2% en la plataforma, de modo que duplicar y superar con creces esa marca ha llamado la atención tanto de jugadores como de desarrolladores.

Aun así, conviene no perder de vista el contexto: Windows sigue acaparando cerca del 92,33% de la base de jugadores de Steam. El sistema de Microsoft continúa siendo, con un margen enorme, la opción favorita para el juego en PC, mientras que Linux se mueve todavía en cifras claramente minoritarias, aunque cada vez más visibles en comunidades europeas donde el hardware y la conexión de banda ancha no suelen ser un obstáculo.

La encuesta de marzo también muestra un ligero retroceso en la cuota total de Windows, que cede unas décimas mientras Linux escala de golpe varios puntos y macOS se mantiene relativamente estable. Esa pérdida no implica en absoluto un desplome, pero sí refleja que una pequeña parte de los jugadores empieza a mirar más allá del ecosistema tradicional de Microsoft, ya sea por curiosidad técnica, por hartazgo con algunos cambios de Windows 11 o simplemente por probar algo diferente.

En Europa y en España, donde los servicios de distribución digital están ampliamente extendidos y las tiendas venden tanto PCs como consolas portátiles basadas en Linux, ese 5,33% se traduce cada vez más en situaciones cotidianas: amigos que se compran una Steam Deck, usuarios que instalan una distro para jugar en su portátil o jugadores que montan un segundo equipo con Linux para experimentar sin perder acceso a su biblioteca de Steam.

Steam Deck, SteamOS y Proton, los pilares del crecimiento de Linux

El auge reciente de Linux como plataforma de juego no se entiende sin ciertos nombres clave. En primer lugar está Steam Deck, la consola portátil de Valve que, con su sistema basado en Linux, se ha convertido en la puerta de entrada al pingüino para miles de jugadores que jamás se habrían planteado instalar una distribución por su cuenta.

Sobre esa base se asienta SteamOS, la distribución de Valve orientada al juego. Según los desgloses de la encuesta de hardware, la variante SteamOS Holo concentra alrededor de una cuarta parte de las instalaciones de Linux detectadas en Steam. Es decir, en torno a un 25% de los usuarios de Linux en la plataforma estarían usando directamente el sistema de la Deck o variantes cercanas.

El resto del pastel se lo reparten distribuciones de escritorio más tradicionales, muchas de ellas especialmente populares entre la comunidad entusiasta: Arch Linux y sus derivadas, Ubuntu, Linux Mint, Manjaro y compañía aparecen de forma recurrente en las estadísticas. Para buena parte de estos usuarios, el juego ya no es un extra marginal, sino un uso principal del equipo.

El tercer pilar es Proton, la capa de compatibilidad desarrollada por Valve que permite ejecutar en Linux una gran cantidad de juegos pensados originalmente para Windows. La mejora continua de Proton en los últimos años ha ido ampliando el número de títulos jugables y ha pulido su rendimiento, hasta el punto de que, para muchos usuarios, la experiencia resulta lo bastante estable como para no echar de menos una instalación nativa de Windows.

Todo este ecosistema se nota también en mercados como el español, donde las tiendas especializadas y las grandes cadenas ya venden Steam Deck y equipos listos para Linux con cierta normalidad. El mensaje implícito para el jugador medio es claro: si quiere, puede dar el salto a Linux sin sentir que está renunciando a casi todo su catálogo de Steam.

Oscilaciones en la encuesta de Valve y el papel de China

A pesar de lo llamativo del nuevo récord, los expertos piden tomar los datos de la encuesta de Steam con cierta cautela. La propia Valve explica que se trata de una consulta opcional y anónima que no siempre se realiza a los mismos usuarios, por lo que las variaciones de un mes a otro pueden deberse tanto a cambios reales como a ajustes en la muestra.

En los últimos meses ya se habían detectado movimientos anómalos en algunos apartados, tanto en sistemas operativos como en hardware, que apuntaban a correcciones internas más que a una migración masiva de jugadores. El caso de Linux no parece una excepción: analistas que siguen de cerca estos informes llevan tiempo advirtiendo de que pequeños cambios en cómo se contabilizan los usuarios pueden generar saltos pronunciados en la cuota.

Uno de los factores que más ruido introduce es la presencia de jugadores chinos en Steam. Cambios en el idioma predominante de la muestra o en cómo se agrupan ciertos perfiles pueden alterar la foto de un mes a otro. El Año Nuevo chino, por ejemplo, suele provocar un pico temporal de actividad en esa región, y ya en febrero se notó un comportamiento atípico en las estadísticas globales.

En marzo se aprecia un fuerte reajuste en los idiomas declarados: el inglés gana peso mientras que el chino simplificado pierde varios puntos. Esa recomposición encaja con la teoría de que, al menos en parte, el salto del 2,13% al 5,33% en Linux responde a un cambio en la composición de la muestra y no solo a que millones de jugadores hayan cambiado de sistema en cuestión de semanas.

Por todo ello, muchos observadores esperan que en los próximos meses las cifras se estabilicen en torno al 3% o 4%, más coherentes con la progresión de los últimos años. Aun así, incluso si se produce un ligero retroceso, el mensaje de fondo sigue siendo el mismo: la línea general de Linux en Steam es claramente ascendente y el sistema ha dejado atrás el terreno puramente testimonial en el gaming de PC.

Windows mantiene el control, pero nota la presión de las alternativas

Pese a los cambios, la fotografía global muestra a Windows todavía muy por delante. Con aproximadamente un 92,33% de la base de usuarios de Steam, el sistema de Microsoft sigue siendo la elección masiva para jugar en ordenador, tanto en Europa como a nivel mundial. La inmensa mayoría del catálogo sigue desarrollándose y optimizándose pensando primero en esta plataforma.

Ahora bien, dentro del propio ecosistema hay una redistribución interna entre versiones. La encuesta de marzo refleja una caída significativa de Windows 10, que pierde peso en favor de Windows 11, impulsado por la venta de nuevos equipos y por la transición forzada de muchos usuarios ante el final de soporte de la versión anterior.

Parte de la comunidad, especialmente la más entusiasta y con un perfil técnico más alto, muestra cierta fatiga con algunas decisiones recientes de Microsoft: presencia elevada de aplicaciones preinstaladas, requisitos de cuenta en línea, integración de asistentes como Copilot o cambios en la interfaz que no terminan de convencer. Ese malestar no se traduce en una huida masiva, pero sí en un mayor interés por alternativas como Linux.

Para quienes juegan en España o en otros países europeos, esto se traduce en un abanico de opciones más amplio que hace unos años. Hoy resulta razonable mantener Windows como sistema principal para ciertos juegos y, al mismo tiempo, probar una distribución Linux en otro equipo, en una partición secundaria o en una consola portátil, sin sentir que se renuncia a la experiencia de juego que ofrece Steam.

Microsoft, por su parte, parece haber tomado nota de este contexto. En los últimos tiempos se han intensificado los mensajes sobre la necesidad de pulir el rendimiento, reducir problemas de estabilidad y mejorar la experiencia básica, dejando en segundo plano algunas funciones accesorias. Queda por ver si esos ajustes serán suficientes para retener a los jugadores más inconformistas o si una parte de ellos seguirá probando suerte con Linux y otras plataformas.

Distribuciones, hardware y hábitos de los jugadores de Linux

Si se desciende al detalle de qué utilizan exactamente los jugadores que han apostado por el pingüino, la encuesta de Steam ofrece una imagen bastante clara. Por un lado, SteamOS se queda con alrededor de una cuarta parte de las instalaciones de Linux, lo que confirma el peso de la Steam Deck y de las instalaciones derivadas de su sistema en la consolidación de Linux como plataforma jugable.

El resto se reparte entre distribuciones que ya llevan tiempo asentadas en el escritorio. Arch Linux y sus derivadas, Ubuntu, Linux Mint o Manjaro están entre las más frecuentes en los equipos de los jugadores, muchas veces acompañadas de entornos gráficos ligeros y configuraciones ajustadas al rendimiento. Para este tipo de usuario, montar un PC a medida y exprimir cada componente forma parte de la afición tanto como jugar.

En el terreno del hardware, la misma encuesta de marzo refleja una vuelta a la normalidad después de un inicio de año atípico. Tras un febrero marcado por cifras difíciles de creer en algunos modelos de tarjeta gráfica, el informe vuelve a situar a la NVIDIA RTX 3060 como la GPU más utilizada por la comunidad de Steam, un puesto que ya había ocupado en otros momentos.

La RTX 5070, que había experimentado un incremento desproporcionado en la encuesta anterior, se corrige a niveles más lógicos para una tarjeta relativamente reciente. Esa subida puntual se interpreta ya como una anomalía estadística o un efecto de cómo se agruparon los datos durante las festividades en Asia. Mientras tanto, AMD sigue luchando por ganar presencia en el ranking de modelos concretos, aunque si se suman las entradas genéricas de «AMD Radeon(TM) Graphics» su peso real es mayor, especialmente en equipos compactos y portátiles.

Curiosamente, en el universo Linux la situación es algo distinta: los procesadores y gráficas de AMD gozan de muy buena reputación por su compatibilidad con el sistema libre y por el rendimiento que ofrecen con los controladores adecuados, hasta el punto de que algunos informes sitúan su cuota bastante por encima de la que reflejan las estadísticas generales de Steam.

Otro aspecto interesante tiene que ver con la memoria de los equipos. Los datos apuntan a que, tras un periodo en el que 32 GB de RAM parecían convertirse en el nuevo estándar, muchos jugadores han vuelto a configuraciones más modestas. La combinación de 16 GB de RAM se consolida como la más frecuente, en parte por el encarecimiento de algunos componentes y porque, para la mayoría de juegos actuales, sigue siendo suficiente.

En cambio, la tendencia es diferente en la memoria de vídeo (VRAM) de las tarjetas gráficas. Las configuraciones con 16 GB de VRAM ganan terreno, lo que sugiere una estrategia clara: invertir en una gráfica con más memoria para alargar la vida útil del equipo, aunque se recorte en otros elementos más fáciles y baratos de ampliar en el futuro, como la RAM del sistema.

Sumando todas estas piezas, la fotografía que se dibuja es la de un mercado de PC en el que Windows sigue siendo el protagonista indiscutible, pero en el que Linux ha dejado de ser una rareza y empieza a consolidarse como una opción real para jugar. El salto al 5,33% de cuota en Steam, por encima de macOS, no convierte al pingüino en el nuevo rey del gaming, pero sí envía una señal clara: cada vez más jugadores europeos, incluidos muchos en España, están dispuestos a darle una oportunidad a un sistema libre que, gracias a Steam Deck, SteamOS, Proton y a un hardware cada vez más preparado, ya no obliga a renunciar a casi nada a la hora de encender el PC y ponerse a jugar.

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