El universo Apple está experimentando la mayor metamorfosis de su historia en torno a la App Store y todo el ecosistema digital de iOS e iPadOS, especialmente en Europa, a raíz de la aplicación estricta de la Ley de Mercados Digitales (DMA).
Los cambios no solo afectan a la tienda de aplicaciones, sino a cómo interactúan los usuarios, los desarrolladores y los propios dispositivos, abriendo la puerta a alternativas que eran impensables hace apenas un par de años. E
ste artículo recorre, con absoluta profundidad y en un lenguaje cercano y claro, absolutamente todos los cambios, implicaciones, y lo que está por llegar en este sector en constante revolución, desde las nuevas tarifas y sistemas de pago, hasta la posibilidad de eliminar la App Store, pasando por los riesgos, retos y ventajas para los usuarios y desarrolladores. Si quieres comprender el nuevo paradigma tecnológico europeo, aquí tienes la guía más completa y actualizada.
La DMA y su impacto fulminante: el antes y después de la App Store en Europa

La Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés) se ha convertido en el detonante clave para que Apple replantee desde los cimientos su política de ecosistema cerrado. Durante décadas, la compañía californiana había mantenido un férreo control sobre qué aplicaciones se podían instalar, cómo se gestionaban los pagos, y a qué funciones de hardware y software se podía acceder desde fuera de su jardín vallado. Sin embargo, el Parlamento Europeo decidió meter mano en este sistema para fomentar la competencia y evitar abusos de posición dominante.
Con la entrada en vigor de la DMA en marzo de 2024, Apple se ha visto obligada a introducir cambios de calado que afectan tanto a la experiencia del usuario final como a las posibilidades de los programadores y empresas del sector. La lista de novedades es abrumadora y abarca desde la distribución de aplicaciones a través de tiendas alternativas y la apertura del NFC, hasta nuevas opciones de pago y una transformación radical en la estructura de tarifas y comisiones.
Adiós a la exclusividad de la App Store: llega el sideloading y las tiendas de terceros

Uno de los cambios más revolucionarios es la posibilidad de instalar aplicaciones en el iPhone y iPad desde tiendas alternativas a la App Store oficial. Esta funcionalidad, que a partir de iOS 17.4 y especialmente en las versiones posteriores como iOS 18 y iOS 26, ya está operativa en toda la Unión Europea, significa un giro de 180 grados respecto a años anteriores.
Antes, solo se podían instalar apps a través de la App Store, pero ahora los usuarios pueden elegir entre diversas plataformas de descarga externas. Los desarrolladores pueden crear sus propios marketplaces e incluso gestionar las actualizaciones de apps de otros programadores, lo que amplía enormemente el mercado y la oferta disponible.
Además de esto, Apple ha introducido un sistema de APIs completamente nuevo para que los navegadores puedan utilizar motores alternativos a WebKit, y los bancos y aplicaciones de monedero accedan al chip NFC para pagos sin contacto, un terreno que hasta ahora era territorio exclusivo de Apple Pay.
Cambios radicales en las políticas de enlaces, promoción y pagos alternativos

Otra gran novedad es la eliminación de prácticamente todas las restricciones para que los desarrolladores informen y conduzcan a los usuarios a sistemas de pago externos. Hasta ahora, muchas apps solo podían mencionar de manera velada que existían otras formas de pagar fuera de la App Store, pero no se permitía enlazar directamente ni explicar el proceso.
Ahora, los desarrolladores tienen pleno derecho a:
- Insertar enlaces múltiples y procesables dentro de la aplicación o incluso a través de experiencias nativas (web views), para redirigir a los usuarios a páginas externas de pago.
- Promocionar activamente ofertas, descuentos y suscripciones mediante canales internos y externos, sin limitaciones en las URLs ni en el número de enlaces por app.
- Usar parámetros de seguimiento, redirecciones y enlaces intermedios para afinar campañas de marketing o medir la conversión.
- Mostrar ofertas dentro de la app tanto de forma nativa como integrando web views con la información relevante de las promociones.
Eso sí, Apple deja claro que no se responsabiliza por reembolsos o soporte técnico cuando la transacción se ejecuta fuera de su ecosistema. El usuario es avisado explícitamente de que el proceso de pago o gestión de la suscripción ya no tiene garantías de Apple, y algunas funcionalidades como ‘Compartir en Familia’, ‘Solicitar la Compra’ o la asistencia para problemas en las compras externas dejan de estar disponibles en estos casos.
Rediseño total de tarifas y comisiones: las tres nuevas vías de cobro
Si el sistema de comisiones tradicional era ya una fuente de controversia (el célebre 30% sobre transacciones digitales), ahora Apple ha desplegado una estructura mucho más compleja y diferenciada que afecta a todos los desarrolladores en la Unión Europea. El objetivo es cumplir la DMA, pero también seguir extrayendo valor por su plataforma tecnológica, aunque los pagos no se realicen en la App Store.
El nuevo sistema incluye hasta tres componentes clave:
- Comisión de adquisición inicial (2%): se aplica durante los primeros seis meses tras la descarga de la app para todos los usuarios nuevos. Los pequeños desarrolladores pueden estar exentos si están dentro del programa correspondiente.
- Tarifa de prestación de servicio de tienda (5% o 13%): dos niveles según las funcionalidades que se quieran mantener. El Nivel 1 es más limitado y barato (sin actualizaciones automáticas ni aparecer en búsquedas o listados promocionales), mientras que el Nivel 2 implica el acceso a todas las prestaciones avanzadas del App Store pero un coste superior.
- Comisión de Tecnología Central (CTC, 5%): reemplaza a la antigua «Core Technology Fee» y afecta a todas las transacciones digitales realizadas fuera del sistema de pagos de Apple cuando se utilizan enlaces externos procesables.
En números, según la combinación elegida, el coste final puede oscilar entre el 10% y el 20% de la transacción (frente al 27% tradicional). Este margen, aunque aparentemente ventajoso, está condicionado a la renuncia de muchas funcionalidades avanzadas que los desarrolladores previamente consideraban esenciales.
La letra pequeña: la complejidad para desarrolladores y las «trampas» regulatorias
Detrás de esta apertura, Apple introduce mecanismos que incentivan seguir usando su propio ecosistema, complicando la migración real a sistemas alternativos. Por ejemplo, el Nivel 1 de servicios de tienda, que es más barato, no incluye funciones tan básicas como actualizaciones automáticas, calificaciones y reseñas, búsquedas optimizadas, sugerencias de términos o incluso aparecer en listados personalizados. En la práctica, cualquier desarrollador serio estará casi obligado a acogerse al Nivel 2 para no perder visibilidad ni funcionalidad ante los usuarios.
Además, a partir de 2026 Apple planea unificar su modelo de negocio y reemplazar el CTF (Comisión de Tecnología Básica) completamente por el CTC, obligando a todos los desarrolladores, aunque solo hagan referencia a compras externas, a acogerse a este sistema más caro y global para todos los bienes y servicios digitales.
Todo esto ha sido criticado por figuras destacadas del sector como Tim Sweeney (Epic Games), que denuncian una nueva barrera a la competencia real. La Comisión Europea estudia si la complejidad añadida y la segmentación funcional podrían ser vistas como tácticas de evasión para seguir dificultando la competencia abierta en el ecosistema iOS.
Notarización, seguridad y riesgos: controlando la apertura

Con la apertura de la plataforma, Apple ha desplegado nuevas barreras de seguridad para minimizar riesgos como el malware, el fraude o la instalación de software malicioso a través de tiendas alternativas o apps descargadas fuera del App Store.
Los mecanismos más relevantes son:
- Notarización de apps de iOS: todas las aplicaciones (sin importar la tienda de origen) deben pasar una revisión automatizada y humana centrada en la integridad de la plataforma y la detección de software dañino.
- Autorización para tiendas de apps alternativas: solo podrán operar aquellas plataformas que cumplan los estándares mínimos de seguridad y transparencia exigidos por Apple, sometiéndose a revisiones periódicas.
- Fichas de instalación y advertencias en el sistema: antes de instalar una app, el usuario verá una ficha detallada con información del desarrollador, capturas de pantalla y detalles básicos, así como advertencias explícitas si se sale del entorno seguro de Apple.
- Bloqueo de apps con malware descubierto tras la instalación: si durante el ciclo de vida de una aplicación se identifica que contiene código malicioso o infracciones graves, Apple podrá bloquear su ejecución remotamente para proteger al usuario.
Apple advierte que todavía existen riesgos en la descarga de apps desde tiendas externas, como fraudes, engaños o contenido ilícito, por lo que recomienda a los usuarios mantener precaución y confiar en las fuentes oficiales siempre que sea posible.
Nuevas condiciones comerciales: elección para desarrolladores y modelos de negocio
Apple ha optado por ofrecer a los desarrolladores de la Unión Europea la posibilidad de elegir entre el sistema clásico de comisiones y el nuevo modelo, dependiendo de las funcionalidades que deseen implementar. Si quieren distribuir apps fuera de la App Store o usar sistemas de pago alternativos, tendrán que aceptar las nuevas condiciones contractuales, que implican la estructura de tarifas antes descrita y la obligación de informar puntualmente a Apple sobre todas las transacciones externas para el cálculo de comisiones.
- Para las apps distribuidas desde la App Store, las comisiones se reducen hasta un 10% o 17% según el tipo de desarrollador o la antigüedad de la suscripción.
- Si los desarrolladores usan el sistema de pagos de Apple, deben abonar un 3% adicional.
- Y para las apps distribuidas desde cualquier tienda alternativa (o a través de la App Store con pagos externos), se aplica la tasa tecnológica básica a partir del millón de instalaciones anuales (0,50 € por usuario nuevo cada año).
La decisión de adoptar uno u otro sistema dependerá de la estrategia y tamaño de cada desarrollador, y del análisis de rentabilidad que hagan en cada caso.
Más personalización y control para el usuario: apps predeterminadas y eliminación del sistema
Entre los cambios más llamativos para el usuario final está la posibilidad de personalizar qué apps se usan por defecto para tareas básicas y, por primera vez, desinstalar aplicaciones consideradas «de sistema», incluyendo la propia App Store, Mensajes, Cámara, Fotos o incluso Safari. Desde versiones recientes del sistema operativo, los usuarios pueden elegir apps predeterminadas para llamadas de teléfono, mensajería, traducción, navegación, gestión de contraseñas, teclados o filtros antispam.
Igualmente, cuando se abra Safari por primera vez tras la actualización a iOS 17.4 (o posteriores), el sistema mostrará una pantalla especial para elegir navegador por defecto, entre una lista para evitar la preferencia automática por Safari.
Riesgos y limitaciones: lo que se pierde y lo que se gana
La apertura del ecosistema iOS en la UE trae beneficios evidentes, pero también pérdidas de servicios y protección que el usuario debe valorar. Se incrementa la oferta de aplicaciones, mejores precios por mayor competencia y acceso a funciones antes exclusivas, como instalar catálogos de juegos por streaming (Xbox Game Pass, GeForce Now, etc.) en una sola app.
Por otro lado, la gestión de reembolsos, atención al cliente, el historial de compras y la funcionalidad de Compartir en Familia dejan de funcionar fuera de la App Store, y los usuarios deberán confiar en la seguridad y buen hacer de los desarrolladores o marketplaces de terceros.
Además, la fragmentación de la experiencia y el riesgo de malware, estafas, o pérdida de privacidad, aunque mitigados, existen y Apple lo recuerda en todos los comunicados oficiales. Algunas funciones, como la Solicitud de Compra, notificaciones de problemas, integración con el historial del sistema o los procesos de revisión más estrictos y automáticos, tampoco estarán disponibles para apps instaladas por vías externas.
Navegadores y pagos sin contacto: apertura del NFC y motores alternativos
Antes de los cambios de la DMA, el chip NFC de los iPhones era territorio exclusivo de Apple Pay, y todos los navegadores externos se veían obligados a utilizar WebKit (el motor de Safari) bajo el capó. Esto ya no es así en la UE, lo que permite a apps bancarias y monederos ofrecer pagos sin contacto directamente desde el iPhone y a navegadores rivales como Chrome o Firefox usar su propia tecnología para ofrecer toda su experiencia propia y diferenciada, como ocurre en Android.
El usuario puede escoger cuál es su app de pagos sin contacto predeterminada y su navegador predilecto, igual que ya podía hacerlo con mandos de correo o música desde hace años.
Notificaciones y fichas de información: transparencia y divulgación al usuario
Apple ha integrado mecanismos nuevos de información para avisar al usuario cuando está a punto de salirse del circuito oficial de Apple. Entre estos, se encuentran etiquetas especiales en la ficha de producto del App Store que indican si la app utiliza pagos externos, notificaciones dentro de la aplicación, y fichas de instalación antes de descargar o abrir una app desde un marketplace alternativo, con un resumen del desarrollador, funcionalidades principales y advertencias claras sobre la falta de soporte y menor protección.
Interoperabilidad, más APIs y transparencia en el seguimiento
Para cumplir con la DMA y la presión regulatoria, Apple ha puesto en marcha un formulario especial para desarrolladores que quieran solicitar interoperabilidad con funciones del hardware o software del iPhone, por ejemplo el acceso al NFC, sensores, o cualquier prestación hasta ahora reservada para apps propias.
También han reforzado la transparencia en el rastreo de datos en apps externas; incluso fuera de la App Store, los desarrolladores deben pedir permiso explícito para acceder a la información personal del usuario.
Aportaciones de iOS 18, iOS 26 y otras actualizaciones recientes
El aluvión de novedades regulatorias ha coincidido con la llegada de nuevas versiones del sistema operativo, que además de implementar estos cambios obligados, añaden multitud de mejoras como:
- Apple Intelligence: integración de inteligencia artificial para tareas cotidianas, traducción en tiempo real (Mensajes, Teléfono, FaceTime), búsquedas automáticas de información relacionada con el contenido de la pantalla, generación de fondos, encuestas inteligentes en Mensajes, sumarios automáticos de pedidos, y mucho más, siempre con la privacidad como base.
- Nuevo diseño visual: la introducción del material Liquid Glass para fondos, iconos y widgets, adaptación dinámica de la pantalla de bloqueo, simplificación de la interfaz en apps clave (Cámara, Safari, Fotos, Apple Music…), y opciones avanzadas de personalización.
- Nuevos controles parentales y accesibilidad: gestión aún más fácil de cuentas infantiles, mejoras en Seguridad en las Comunicaciones, difuminado automático de imágenes inapropiadas, herramientas para personas con necesidades especiales y nuevas experiencias con VoiceOver y Acceso Braille.
- Mejoras en CarPlay, AirPods y funcionalidades multimedia: cambios en CarPlay Ultra, traducción de letras de canciones en Apple Music, nuevas notificaciones en Cartera de Apple para viajes y tarjetas de embarque, grabación de audio de alta calidad con AirPods, entre otras.
Las actualizaciones recientes han reforzado la seguridad, introducido nuevos emojis y mejoras en apps del sistema, y están disponibles para pruebas desde el Apple Developer Program, con lanzamiento oficial para todos los usuarios en otoño.
Desafíos y preguntas abiertas en el horizonte Apple-UE
A pesar del aparente cumplimiento de los requisitos de la DMA, la batalla entre la Unión Europea y Apple está lejos de haber acabado. La propia Comisión Europea se reserva el derecho de seguir inspeccionando y solicitar nuevos cambios si considera que las medidas de Apple siguen siendo demasiado restrictivas o dificultan la competencia real.
Las multas por incumplimiento pueden alcanzar hasta el 5% de los ingresos diarios globales de Apple, unos 55 millones de dólares al día, forzando a la compañía a moverse rápido y pulir cualquier resquicio que la ley detecte como problemático.
El usuario europeo en el centro: ¿gana o pierde con los cambios?
Si bien los usuarios europeos ganan en libertad de elección y acceso a más servicios y mejores precios por la competencia, la experiencia de uso puede complicarse o volverse menos intuitiva. La fuerte preocupación de Apple por recalcar los riesgos de seguridad y privacidad, junto con la fragmentación de algunos servicios o la pérdida de integración total, puede llevar a muchos usuarios a continuar usando la App Store tradicional por comodidad y tranquilidad.
En las próximas fases, tanto desarrolladores como usuarios deberán adaptarse a este nuevo entorno, que busca equilibrar innovación, regulación y protección del usuario en un mercado cada vez más competitivo y abierto.