Apple ha dado un paso más en su propuesta de localizadores con la llegada de un nuevo AirTag que amplía el alcance de conectividad y mejora de forma notable la precisión a la hora de encontrar objetos. Mantiene el diseño minimalista del modelo original, pero estrena un interior completamente renovado que marca la diferencia en el uso diario.
Este pequeño dispositivo se integra en la app Buscar y está pensado para ayudar a tener siempre controladas llaves, mochilas, maletas, carteras y otros objetos personales. Con el nuevo hardware, un Bluetooth más capaz y un altavoz mucho más potente, el AirTag pretende reforzar su papel como accesorio práctico, especialmente para usuarios de iPhone, iPad y Apple Watch en España y el resto de Europa.
Un AirTag con mayor alcance y precisión mejorada
El principal cambio está en el interior: el nuevo modelo monta un chip de banda ultraancha de segunda generación, el mismo que incorporan los iPhone 17, el iPhone Air o los Apple Watch Ultra 3 y Series 11. Gracias a este componente, la función de guiado pasa a ser mucho más precisa y permite localizar objetos desde aproximadamente un 50 % más lejos que antes, combinando señales visuales, sonoras y hápticas.
Esta Búsqueda de Precisión actualizada se apoya también en un Bluetooth optimizado que amplía el rango en el que otros dispositivos pueden detectar el AirTag dentro de la red Buscar. En la práctica, no solo se gana en distancia, sino también en fiabilidad a la hora de localizar un objeto que se haya quedado olvidado en un rincón de casa o en un lugar concurrido.
Una de las novedades más prácticas para el ecosistema de Apple es que la búsqueda precisa ya no depende exclusivamente del iPhone. Ahora también se puede activar directamente desde la muñeca, siempre que se utilice un Apple Watch Series 9 o posterior, o un Apple Watch Ultra 2 o posterior con la versión de software compatible. Esto permite ir recorriendo una habitación, o incluso una terminal de aeropuerto, siguiendo las indicaciones del reloj sin tener que mirar la pantalla del móvil.
La compañía mantiene el enfoque de ofrecer un dispositivo discreto, resistente y fácil de acoplar a diferentes accesorios, pero introduce mejoras internas orientadas a que la experiencia de búsqueda sea más rápida y directa. Para quienes ya estaban acostumbrados al AirTag original, el salto se nota sobre todo cuando el objeto está algo más lejos o en exteriores.
La función de guiado combina flechas en pantalla, vibraciones y sonidos que se intensifican a medida que el usuario se acerca al localizador. Este sistema se apoya en la información ultra wideband para ofrecer una referencia de distancia y dirección más afinada que la simple señal Bluetooth clásica, como al localizar tus AirPods.
Altavoz más potente y sonido distintivo
Otro de los puntos en los que se ha puesto el foco es el audio. El nuevo AirTag estrena un diseño interno revisado que permite alcanzar hasta un 50 % más de volumen respecto al modelo anterior, algo que se traduce en que el pitido de búsqueda se oye desde una distancia aproximadamente el doble de larga, según los datos facilitados por la propia Apple.
En situaciones cotidianas, esto significa que localizar unas llaves que han caído detrás del sofá o una cartera perdida en una mochila llena resulta más sencillo, incluso si hay ruido ambiente o si el AirTag está ligeramente oculto, al igual que localizar tus AirPods lejos de tu iPhone. El sonido tiene ahora más presencia y ayuda a identificar rápidamente desde qué dirección proviene.
Junto al incremento de volumen, el dispositivo incorpora un nuevo tono sonoro más fácil de distinguir de otras alertas del ecosistema Apple. De esta forma, cuando se activa la reproducción del sonido desde la app Buscar, el usuario puede identificar con mayor claridad que se trata del AirTag y no de una notificación cualquiera del iPhone, el iPad o el Apple Watch.
Este cambio responde a una demanda bastante habitual de los usuarios, que en muchos casos consideraban que el sonido del AirTag original se quedaba corto en espacios amplios o en ambientes muy ruidosos, como estaciones, aeropuertos o centros comerciales. El nuevo altavoz intenta cubrir precisamente esos escenarios.
Red Buscar y compartición de ubicación con terceros
El funcionamiento del AirTag sigue dependiendo en gran medida de la red Buscar de Apple, una red colaborativa de millones de dispositivos que se usan para localizar tanto equipos propios como accesorios de terceros. Cuando un AirTag está fuera del alcance directo del iPhone o iPad del propietario, otros dispositivos Apple cercanos pueden ayudar a actualizar su posición aproximada sin que sus dueños tengan que hacer nada.
Esta red se combina con la función Compartir Ubicación del Objeto, pensada para casos concretos en los que se necesita que otra persona o entidad pueda colaborar en la recuperación de un objeto. El usuario puede compartir temporalmente la localización de su AirTag con terceros de confianza, y esa información se presenta mediante un enlace controlado y seguro.
En el ámbito de los viajes, Apple ha trabajado directamente con más de 50 aerolíneas que operan a nivel internacional para integrar esta solución en sus procesos de gestión de equipaje. Según datos aportados por SITA, proveedor de tecnología para el sector aéreo, el uso de esta herramienta ha ayudado a reducir las demoras en la devolución de equipaje en torno a un 26 % y los casos de maletas irrecuperables en aproximadamente un 90 %.
De cara al usuario, esta integración se traduce en que, si una maleta equipada con un AirTag se extravía durante un vuelo, es posible compartir su ubicación con el servicio de atención al cliente de la compañía aérea. Solo personal autorizado tiene acceso al enlace y el sistema está vinculado a una Cuenta de Apple segura o a la autenticación del socio, lo que refuerza el control sobre quién ve la información.
La compartición no es indefinida: deja de estar activa en cuanto el propietario recupera el objeto o cuando este decide revocar el acceso. Además, si no se desactiva manualmente, el sistema corta la compartición de manera automática pasados siete días, lo que evita que la información siga disponible más tiempo del necesario.
Privacidad y seguridad: foco en evitar usos indebidos
Apple mantiene un mensaje claro alrededor del AirTag: se ha diseñado únicamente para localizar objetos, no personas ni mascotas. El dispositivo no almacena localmente historiales de ubicación y toda la información que viaja a través de la red Buscar se protege mediante cifrado de extremo a extremo, de manera que solo el propietario del AirTag puede consultar sus datos de posición.
La compañía asegura que ningún otro usuario ni la propia Apple pueden acceder a la identidad o ubicación concreta de los dispositivos que participan en la localización dentro de la red Buscar. Los iPhone, iPad y Mac que ayudan a encontrar un AirTag lo hacen de forma anónima y transparente para su dueño, sin compartir datos personales.
Para hacer frente a posibles usos indebidos, como intentos de seguimiento no deseado, el nuevo modelo mantiene y refuerza medidas de seguridad avanzadas. Entre ellas se incluyen los identificadores Bluetooth que cambian con frecuencia, diseñados para que no se pueda rastrear fácilmente el mismo dispositivo a lo largo del tiempo, y alertas multiplataforma que avisan si se detecta un AirTag desconocido que podría estar viajando junto a una persona.
Estas funciones complementan mecanismos ya presentes en versiones anteriores, como las notificaciones en el iPhone cuando se sospecha de la presencia de un AirTag ajeno cerca del usuario durante un periodo prolongado. El objetivo es que la localización de objetos siga siendo práctica sin abrir la puerta a comportamientos abusivos.
Diseño continuista y apuesta por la sostenibilidad
Visualmente, el nuevo AirTag mantiene el mismo tamaño y formato que el modelo lanzado en 2021, algo que no es casual: de este modo se garantiza la compatibilidad con la amplia variedad de accesorios que ya existen en el mercado, desde llaveros hasta soportes adhesivos y fundas para equipaje.
La renovación llega sobre todo a nivel de materiales y producción. Apple enmarca el dispositivo dentro de su estrategia Apple 2030, con la que persigue reducir al máximo su huella de carbono. El nuevo AirTag incorpora aproximadamente un 85 % de plástico reciclado en la carcasa, tierras raras recicladas al 100 % en todos los imanes y oro reciclado también al 100 % en las placas de los circuitos diseñados por la propia compañía.
El embalaje también se ha replanteado para ser más respetuoso con el entorno: está compuesto íntegramente por fibras de papel fáciles de reciclar, prescindiendo de plásticos habituales en presentaciones anteriores. Esta línea es similar a la que se está viendo en otros productos del catálogo de la marca.
En cuanto a accesorios, se mantiene la compatibilidad con los modelos existentes y se suma el llavero de trenzado fino, fabricado con un porcentaje elevado de materiales reciclados (en torno al 68 %). Está disponible en varios colores, entre ellos naranja zorro, púrpura noche, azul marino, verde musgo y negro, orientado a combinar con diferentes estilos de funda y dispositivos.
Precios, compatibilidad y disponibilidad en Europa
En el mercado europeo, el nuevo AirTag llega con un precio de 35 € para la unidad individual y un paquete de cuatro unidades por 119 €. Se puede adquirir tanto a través de la web oficial de Apple y la app Apple Store como en distribuidores autorizados repartidos por España y el resto de la Unión Europea.
Quienes compren el dispositivo desde la tienda online de Apple o su aplicación móvil pueden solicitar un grabado personalizado sin coste adicional, algo útil para distinguir rápidamente entre varios AirTag o para identificar a qué objeto va destinado cada uno.
En lo técnico, el nuevo modelo exige un iPhone con iOS 26 o posterior, o un iPad con iPadOS 26 o versiones superiores. Para aprovechar la Búsqueda de Precisión en la muñeca se necesita, además, un Apple Watch Series 9 o posterior, o un Apple Watch Ultra 2 o posterior, con la versión correspondiente de watchOS instalada.
Es imprescindible disponer de una Cuenta de Apple activa e iniciar sesión en iCloud, además de tener activada la función Buscar en los ajustes del sistema. Sin estos pasos, el localizador no podría vincularse correctamente ni aparecer en la app junto al resto de dispositivos.
En otros mercados, como México, Apple ha anunciado precios locales y la disponibilidad se irá confirmando progresivamente. Aun así, el perfil del producto se mantiene: se trata de la segunda generación de un localizador que se actualiza casi cinco años después del primer modelo, con un enfoque continuista pero con mejoras de fondo en conectividad, sonido y experiencia de uso.
Con esta renovación, el AirTag se consolida como una herramienta más madura para localizar objetos en el ecosistema de Apple, combinando un mayor alcance, un guiado más preciso, un sonido más audible y medidas de privacidad reforzadas. Sin grandes cambios externos, la evolución se centra en que el usuario tenga más opciones para encontrar sus pertenencias con rapidez, tanto en el día a día en casa como en situaciones más delicadas, por ejemplo al seguir la pista de una maleta extraviada durante un viaje.
