
Durante años, pasar una foto o un vÃdeo entre un Galaxy y un iPhone ha sido, hablando claro, un pequeño suplicio. Lo que entre dos móviles del mismo ecosistema se resolvÃa con un par de toques, obligaba a muchos usuarios a tirar de WhatsApp, correo o nubes varias cuando se mezclaban Android y Apple sobre la mesa, complicando el proceso de compartir archivos entre Android y Apple.
Ese muro empieza a resquebrajarse de verdad. Samsung ha comenzado a activar en sus nuevos gama alta Galaxy S26 la compatibilidad entre Quick Share y AirDrop, de forma que ahora es posible enviar archivos directamente entre un móvil Galaxy y dispositivos Apple como iPhone, iPad o Mac sin cables ni aplicaciones de terceros.
Qué ha cambiado en Quick Share y por qué importa
La novedad no llega como una revolución de cero, sino como una evolución del propio Quick Share, la función de intercambio inalámbrico que Google y Samsung utilizan como base dentro del ecosistema Android. Hasta hace poco, Quick Share servÃa para moverse con comodidad entre dispositivos Android, pero la frontera con iOS seguÃa ahÃ.
Con la nueva actualización, Quick Share da un salto clave: se vuelve interoperable con AirDrop. Esto permite que un Galaxy pueda detectar un iPhone cercano —u otro dispositivo Apple— cuando este tenga AirDrop activado en el modo adecuado, y enviarle fotos, vÃdeos, documentos o enlaces casi igual que si se tratara de otro Android.
No es una función que llegue por sorpresa absoluta. Google fue la primera en abrir la puerta a finales de 2025, cuando los Pixel 10 estrenaron la compatibilidad con AirDrop usando Quick Share. Más tarde, la compañÃa amplió esta opción a los Pixel 9, dejando claro que la idea era extenderla a otros fabricantes Android a lo largo de 2026.
Samsung se convierte ahora en uno de los primeros grandes socios de Google en llevar esta interoperabilidad a sus propios móviles, empezando por la serie Galaxy S26, que acaba de recibir una actualización centrada precisamente en esta capacidad de compartir archivos con el ecosistema de Apple.
Modelos compatibles y despliegue en España y Europa
Por ahora, la lista oficial de Samsung es clara: Galaxy S26, Galaxy S26+ y Galaxy S26 Ultra son los primeros móviles de la casa que pueden hablar de tú a tú con AirDrop a través de Quick Share. La compañÃa ha confirmado que esta compatibilidad ya está activa para toda la familia S26, sin distinciones por modelo.
La función ha empezado a desplegarse mediante una actualización de software especÃfica. En algunos mercados, como Corea del Sur, la opción ya aparece en los ajustes de los usuarios, mientras que en otros se irá activando de forma progresiva durante las próximas semanas.
Samsung ha adelantado que la expansión será global: tras el arranque en Corea del Sur, la compatibilidad con AirDrop se extenderá a Europa, Estados Unidos, Japón, Hong Kong, Latinoamérica, el Sudeste Asiático y Taiwán. En el caso de España y el resto de la Unión Europea, la compañÃa sitúa la llegada dentro de ese despliegue internacional escalonado, aunque sin detallar una fecha dÃa a dÃa.
Más allá de los S26, la marca ha dejado caer que otros dispositivos Galaxy también recibirán esta función más adelante mediante actualizaciones. No hay calendario concreto ni lista cerrada de modelos, pero el mensaje es que no será una exclusiva perpetua de los últimos buques insignia.
Cómo activar la compatibilidad con AirDrop en un Galaxy S26
Un detalle importante: la función no viene activada por defecto. Quien quiera usar Quick Share para enviar archivos a dispositivos Apple tendrá que tomarse un minuto para revisar los ajustes del móvil.
En los Galaxy S26, el camino pasa por entrar en el menú de «Ajustes» y luego en «Servicios conectados». Desde ahÃ, hay que acceder a Quick Share y buscar la nueva opción de «Compartir con dispositivos de Apple», que es la que habilita especÃficamente esta interoperabilidad con AirDrop.
Una vez se activa ese conmutador, el Galaxy queda listo para detectar iPhone, iPad o Mac cercanos que tengan AirDrop operativo en el modo adecuado. Para completar el proceso, Samsung exige que el terminal cuente con una versión reciente del software relacionado: Quick Share 13.8.51.30 o superior, disponible en la Galaxy Store, y Google Play Services en la versión 26.11 o posterior.
Si el usuario no tiene estas versiones instaladas, la integración con AirDrop no funcionará aunque el ajuste aparezca en pantalla. En la práctica, esto implica que, tras actualizar el sistema, conviene revisar también las actualizaciones pendientes de la Galaxy Store y de Google Play.
Qué necesita el iPhone, iPad o Mac para aparecer en Quick Share
En el lado de Apple también hay letra pequeña. La conexión entre Quick Share y AirDrop funciona actualmente usando el modo «Todos durante 10 minutos» de AirDrop. Es decir, el iPhone, iPad o Mac tiene que estar configurado para aceptar archivos de cualquier dispositivo, no solo de contactos, y hacerlo dentro de esa ventana temporal.
Si el usuario de Apple mantiene AirDrop en modo «Solo contactos» o directamente lo tiene desactivado, el Galaxy no verá el dispositivo en la lista de destinos de Quick Share. Lo mismo ocurre si pasados esos diez minutos el modo general caduca y el sistema vuelve automáticamente a una configuración más restrictiva.
De momento, esta es una de las limitaciones más claras de la interoperabilidad actual. Obliga a los usuarios del ecosistema Apple a ir al Centro de Control o a los ajustes de AirDrop para abrir temporalmente la puerta a cualquier dispositivo cercano, algo que desincentiva el uso continuado si se hacen muchas transferencias a lo largo del dÃa.
Google se ha mostrado dispuesta a colaborar con Apple para que en el futuro sea posible una conexión más completa, por ejemplo cuando AirDrop está en modo «Solo contactos». Sin embargo, por ahora no hay movimientos públicos por parte de Apple que indiquen una apertura mayor en este sentido.
Cómo funciona la transferencia entre Quick Share y AirDrop
El proceso de envÃo es bastante sencillo desde el punto de vista del usuario. En un Galaxy S26, basta con seleccionar un archivo —puede ser una foto, un vÃdeo, un PDF o prácticamente cualquier documento—, tocar en compartir y elegir Quick Share como método de envÃo.
Si hay un dispositivo Apple cercano con AirDrop en el modo «Todos durante 10 minutos», aparecerá en la lista de destinatarios igual que lo harÃa otro móvil Android. El usuario de Apple verá saltar la clásica ventana de AirDrop para aceptar o rechazar el archivo, y, en caso afirmativo, la transferencia se realiza de forma directa, punto a punto, sin pasar por servidores externos.
Esta arquitectura ya fue auditada por la firma de seguridad NetSPI durante el despliegue en los Pixel 10, con una conclusión positiva: no se detectaron filtraciones de datos ni vulnerabilidades evidentes asociadas a este puente entre Quick Share y AirDrop.
Por ahora, la compatibilidad está más enfocada al envÃo desde Android hacia dispositivos Apple que al camino inverso. La posibilidad de que un iPhone elija directamente un móvil Android como destino de AirDrop sigue siendo un escenario pendiente, que dependerá en gran medida de cómo evolucione la postura de Apple y de los requisitos regulatorios, especialmente en la Unión Europea.
El papel de la Unión Europea y los estándares inalámbricos
Esta apertura no se entiende del todo sin mirar hacia Bruselas. Con la Ley de Mercados Digitales (DMA) y otras normas comunitarias, la Comisión Europea lleva tiempo presionando a los grandes actores tecnológicos para que sus plataformas sean más interoperables y menos cerradas.
En el caso concreto de AirDrop, los cambios en iOS han sido decisivos. Apple se ha visto obligada a adoptar estándares inalámbricos interoperables, como Wi‑Fi Aware de la Wi‑Fi Alliance, en lugar de basarse únicamente en AWDL (Apple Wireless Direct Link), su anterior protocolo propietario para este tipo de conexiones de proximidad.
Este giro técnico ha abierto una ventana que Google ha aprovechado para hacer que Quick Share y AirDrop puedan comunicarse sin que medie un acuerdo explÃcito de colaboración con Apple. El resultado es una especie de «puente» construido sobre estándares comunes, que terceros como Samsung ahora pueden utilizar en sus dispositivos.
La sensación general en la industria es que Apple está optando por una estrategia de silencio y resignación controlada ante esta tendencia. Reaccionar bloqueando activamente estas funciones podrÃa generar fricciones legales con la Unión Europea y otros reguladores, algo que a la compañÃa no le resultarÃa especialmente rentable a estas alturas.
Un paso más en la ruptura de las barreras entre ecosistemas
La compatibilidad entre Quick Share y AirDrop encaja en una tendencia más amplia del sector: reducir las fricciones entre plataformas en un contexto donde mucha gente convive con varios dispositivos de marcas distintas. Es habitual encontrar usuarios que trabajan con un portátil Mac, llevan un móvil Android y tienen una tablet iPad en casa.
Hasta ahora, compartir archivos entre esos mundos hÃbridos obligaba a recurrir a nubes, mensajes o correos que, aunque funcionales, añadÃan pasos innecesarios y rompÃan la sensación de continuidad que sà se disfruta dentro de cada ecosistema por separado.
Con la llegada de la serie Galaxy S26, Samsung no solo mejora la utilidad de Quick Share, sino que responde a una demanda muy concreta: poder pasar contenido de manera rápida, directa y sin complicaciones, se tenga delante el dispositivo que se tenga, ya sea un iPhone, un iPad o un Mac.
Además, la interoperabilidad no se limitará a los Galaxy ni a los Pixel. CompañÃas como Oppo ya han anunciado planes para sumarse a esta integración con AirDrop en sus gamas altas —por ejemplo, con la familia Find X9—, y es previsible que otros fabricantes sigan el mismo camino en los próximos meses, especialmente en el segmento de gama alta.
En este escenario, la gran incógnita es cuánto tardará en normalizarse por completo esta posibilidad. Si más marcas Android adoptan Quick Share interoperable y Apple mantiene la puerta técnica abierta, compartir archivos entre iOS y Android podrÃa dejar de ser la excepción rara para convertirse en un gesto tan cotidiano como enviar algo por Bluetooth hace años.
En conjunto, la actualización que lleva AirDrop a los Galaxy S26 a través de Quick Share supone un cambio práctico y bastante tangible: se acaban muchos rodeos, se alinean mejor las expectativas de los usuarios que viven a caballo entre ambos ecosistemas y se refuerza la sensación de que, poco a poco, los muros entre plataformas móviles empiezan a bajar, empezando por algo tan simple —y tan usado— como compartir un archivo.




