
Samsung ha presentado su nuevo visor Galaxy XR, un dispositivo de realidad mixta que apunta directamente a la propuesta de Apple. La compañÃa combina hardware propio con la plataforma de Google para ofrecer un enfoque de Android XR con IA integrada que quiere democratizar la computación espacial más allá del nicho profesional.
Con un precio de partida de 1.799 dólares y una hoja técnica ambiciosa, Galaxy XR se posiciona como alternativa clara a Vision Pro. El visor emplea pantallas micro‑OLED de alta densidad, seguimiento ocular y de manos, y el procesador Snapdragon XR2+ Gen 2, además de compatibilidad inmediata con aplicaciones Android y estándares OpenXR para acelerar el ecosistema.
Qué es Galaxy XR y cómo funciona
Galaxy XR es el primer visor basado en la nueva plataforma Android XR, desarrollada por Samsung, Google y Qualcomm. Su propuesta gira en torno a una IA multimodal que entiende voz, gestos manuales y mirada, con respuestas contextuales en tiempo real.
En la práctica, esto permite desde explorar Google Maps en 3D de forma inmersiva hasta pedir a Gemini que busque y abra vÃdeos en YouTube sin tocar nada. También es posible señalar objetos del mundo real rodeándolos con la mano para obtener información, o transformar recuerdos 2D en fotos y vÃdeos 3D con un solo gesto.
La compatibilidad con OpenXR, WebXR y motores como Unity busca facilitar que más estudios y empresas creen experiencias nativas. En palabras simples, la base es un sistema abierto que pretende reunir productividad, entretenimiento y formación bajo una misma interfaz.

Precio, packs y disponibilidad
Samsung sitúa Galaxy XR en los 1.799 dólares, sensiblemente por debajo del Apple Vision Pro, que arranca en 3.499 dólares. La firma ofrece mandos opcionales para quien busque más precisión en juegos o diseño; su precio de lanzamiento fue de 249 dólares, y tuvieron una alta demanda inicial en el mercado estadounidense.
Además del visor estándar, la compañÃa ha anunciado un paquete promocional con suscripciones a servicios de Google (como AI Pro o YouTube Premium), cuya disponibilidad podrÃa variar según mercado. En España y el resto de Europa, la conversión a euros y fechas comerciales quedan pendientes de confirmación oficial.
Pantallas, óptica y rendimiento
La parte visual combina dos paneles micro‑OLED de 3.552 x 3.840 pÃxeles por ojo, para un total aproximado de 27 millones de pÃxeles. El campo de visión declarado es amplio, con 109 grados en horizontal y 100 en vertical, una cifra que busca aportar inmersión sin sacrificar nitidez en texto y gráficos.
El corazón del equipo es el Snapdragon XR2+ Gen 2, una iteración especÃfica para XR que prioriza latencias bajas y procesos de visión artificial. A ello se suman 16 GB de memoria, almacenamiento de hasta 256 GB en esta primera hornada y un sistema de seguimiento ocular y de manos que reduce la dependencia de accesorios.
En tasa de refresco, Galaxy XR apunta a 90 Hz, mientras que el visor de Apple soporta hasta 120 Hz. En la experiencia real, la diferencia se aprecia sobre todo en desplazamientos rápidos y lectura fina, aunque ambos priorizan calidad de imagen y passthrough de la escena real.
Diseño y comodidad
Uno de los puntos destacados es el peso: el conjunto se queda en torno a 545 gramos, con reparto del equilibrio entre la zona frontal y una correa trasera con ajuste por rueda. El resultado es un visor más ligero que su rival directo y, según las primeras pruebas, más cómodo para sesiones prolongadas.
Samsung opta por un diseño que deja una pequeña abertura por debajo de la lÃnea de los ojos, lo que reduce la sensación de encierro y ayuda a mantener cierta conciencia del entorno. Para quienes prefieran aislamiento total, se incluyen bloqueadores de luz de quita y pon.
La baterÃa es externa y se conecta por cable, ofreciendo en torno a 2 horas de uso general o aproximadamente 2,5 horas de vÃdeo. Apple mantiene una ventaja estimada de unos 30 minutos en autonomÃa, pero ambos apuestan por un módulo separado para no cargar todo el peso sobre el rostro.
Controles, apps y casos de uso
El visor reconoce gestos de la mano (pinzar, arrastrar, mantener), además de la mirada y la voz, para navegar por ventanas flotantes y organizar escritorios virtuales. Para tareas que exigen precisión o sesiones de juego, los mandos opcionales ofrecen una experiencia más clásica.
De serie, Galaxy XR es compatible con apps Android, de modo que servicios como YouTube, Google Maps XR y Google Fotos tienen versión espacial desde el primer dÃa. También se han confirmado tÃtulos de entretenimiento y productividad, junto a herramientas de edición y composición 3D pensadas para creadores.
En el terreno profesional, destaca la posibilidad de trabajar con escritorios remotos, reuniones con traducción asistida por IA y ventanas múltiples para documentos, navegación y vÃdeo. La integración con el ecosistema Galaxy (móviles y relojes) añade funciones de continuidad útiles en movilidad.
Cara a cara con Apple Vision Pro
Ambos dispositivos comparten enfoque: computación espacial con interfaces naturales y un fuerte componente de asistencia por IA. Las diferencias clave están en la estrategia y el precio: Samsung propone un visor más abierto, apoyado en Android XR y con un coste sensiblemente inferior.
En especificaciones, Galaxy XR presume de mayor resolución total por ojo y un campo de visión amplio, mientras que Apple prioriza una frecuencia de refresco superior y un ecosistema cerrado muy pulido. La autonomÃa es limitada en los dos casos, con módulos de baterÃa externos y tiempos cercanos.
Para Europa, el factor decisivo puede estar en la disponibilidad efectiva de apps y servicios, asà como en ofertas empresariales y de educación. Si el soporte de Android XR y OpenXR logra atraer a más desarrolladores, el visor de Samsung podrÃa acelerar la adopción en sectores que necesitan despliegues a escala.
Con un precio más accesible, diseño ligero y compatibilidad amplia, Galaxy XR irrumpe como competidor serio de Vision Pro. Falta ver la madurez del software en el dÃa a dÃa y cómo evolucionan las herramientas de IA, pero la propuesta de Samsung abre la puerta a que más usuarios prueben la realidad mixta sin pagar el peaje de la gama más alta.
