Apple se prepara para una de las mayores transformaciones de su asistente en años: una nueva Siri en iOS 27 con borrado automático de chats y una app independiente con interfaz de chatbot. La compañía quiere situarse al nivel de rivales como ChatGPT o Gemini, pero sin renunciar a su discurso de privacidad, clave en Europa y especialmente relevante para los usuarios españoles.
Esta nueva etapa de Siri llegará ligada a Apple Intelligence y a los modelos Gemini de Google, aunque bajo el paraguas de la infraestructura privada de Apple. Además, el asistente se estrenará con una etiqueta de beta y controles avanzados para decidir cuánto tiempo se guardan las conversaciones, algo que no es habitual en otros servicios de IA conversacional.
Una app independiente de Siri al estilo chatbot

Con iOS 27, Siri dejará de ser solo un asistente de voz incrustado en el sistema para convertirse también en una aplicación propia en iPhone, iPad e incluso Mac. Esta app funcionará como un repositorio de conversaciones, muy similar a los chats que hoy se tienen con plataformas como ChatGPT, Claude o Gemini.
La interfaz permitirá iniciar nuevos chats de texto, mantener conversaciones por voz y subir archivos para que la IA los procese. El usuario podrá preguntar dudas, hacer peticiones complejas o simplemente mantener diálogos continuados con el asistente, que ahora será mucho más conversacional que la Siri clásica.
Apple trabaja además en un gesto universal para lanzar rápidamente un nuevo chat con Siri desde cualquier lugar del sistema. Esta especie de atajo global facilitará que la IA esté siempre a mano, sin depender únicamente del clásico «Oye Siri» o del botón lateral del iPhone.
Otro aspecto llamativo es que la app ofrecerá dos modos de visualización del chat: una vista conversacional muy parecida a la de los chatbots actuales —con los mensajes encadenados en burbujas— y otra más cercana al diseño de Mensajes, para quienes prefieran un aspecto similar al de un hilo de SMS o iMessage.
Eliminación automática de chats: la privacidad manda

La novedad que más titulares está generando es la función de eliminación automática del historial de conversaciones con Siri. Al igual que ocurre en la app Mensajes, los usuarios podrán elegir cuánto tiempo se conservan los chats antes de ser borrados sin necesidad de hacerlo a mano.
Algunos reportes mencionan también la posibilidad de vaciar un chat de forma inmediata o hacer que la app se abra siempre con una conversación en blanco, para quienes prefieran no ver nunca el historial anterior. En cualquier caso, la idea es imponer límites claros a la memoria de la IA y evitar que las interacciones se acumulen sin control.
Apple quiere utilizar esta estrategia como elemento diferenciador frente a otros chatbots, muchos de los cuales dependen del historial para personalizar respuestas y mejorar sus modelos entrenando con datos reales de los usuarios. En el caso de Siri, la compañía de Cupertino pretende demostrar que se puede ofrecer una IA potente sin basar el sistema en conservarlo todo.
Apple Intelligence, Gemini y servidores privados

La nueva Siri estará construida sobre los Modelos Fundacionales de Apple y se apoyará en la tecnología de Gemini, el sistema de IA de Google que actuará como proveedor en determinadas tareas. Sin embargo, la compañía insiste en que el procesamiento se hará en sus propios servidores privados y no en la nube genérica de Google.
Esto significa que, aunque Gemini participe en el funcionamiento interno del asistente, los datos pasarán por la infraestructura de Apple, alineándose así con requisitos regulatorios europeos y con la preocupación general por la privacidad. Los informes apuntan a que Google no debería poder usar las conversaciones de Siri para entrenar sus modelos, al menos según el enfoque que Apple quiere comunicar.
Este sistema se conectará con Private Cloud Compute, la base en la nube que Apple ya emplea junto a Apple Intelligence para tareas que superan la capacidad del procesamiento en el propio dispositivo. El objetivo es mantener la filosofía de «mínimos datos posibles» incluso cuando haya que recurrir a servidores remotos.
En paralelo, iOS 27 traerá mejoras en funciones de IA ya conocidas, como los Genmojis —emojis generados mediante inteligencia artificial—, que pasarán a ser más proactivos y podrán sugerirse automáticamente según lo que escribes o según tus fotos. Aunque no está directamente ligado a la eliminación de chats, forma parte de la misma oleada de novedades de IA que acompaña a la nueva Siri.
Lanzamiento en beta, plazos y disponibilidad
La presentación oficial de esta nueva etapa de Siri se espera para la WWDC 2026, la conferencia mundial de desarrolladores que Apple celebrará a partir del 8 de junio. Allí se mostrarán las principales novedades de iOS 27, macOS 27 y el resto de plataformas, con la app de Siri como una de las protagonistas.
Según los informes, la experiencia renovada del asistente llegará marcada con una etiqueta de «beta» incluso cuando iOS 27 se lance públicamente en otoño. Apple ya utilizó esta estrategia con Apple Intelligence en iOS 18, que debutó como beta pública mientras el sistema seguía madurando.
Esta misma aproximación permitirá a la compañía modular las expectativas y dejar claro que la nueva Siri aún está en fase de pulido, pese a los retrasos acumulados. De hecho, el rediseño del asistente llevaba tiempo en la hoja de ruta de Apple y, según diversas fuentes, estaba previsto inicialmente para 2024.
En las versiones de prueba de iOS 27 se incluirá un interruptor específico para salir de la Siri beta. No está totalmente claro si este ajuste será independiente del interruptor general de Apple Intelligence o si formará parte del mismo grupo de opciones, pero todo apunta a que el usuario podrá elegir si quiere probar ya el nuevo asistente o seguir con una experiencia más clásica.
Un cambio de rumbo en la carrera de la IA
La jugada de Apple llega en un momento en el que los grandes actores de la IA —OpenAI, Google, Microsoft o Anthropic— han apostado fuerte por chatbots muy avanzados pero basados en un fuerte uso del historial y los datos. Frente a eso, la compañía de Cupertino plantea una vía algo distinta, en la que la memoria de la IA está más acotada y el usuario puede decidir cuándo se borra.
Para Europa y España, donde la regulación sobre protección de datos es especialmente estricta y la sensibilidad del público hacia estos temas es alta, esta aproximación puede ser un argumento importante a la hora de adoptar o no la nueva Siri. No deja de ser una forma de competir no tanto en «lo grande» del modelo, sino en lo controlado que está el uso de la información personal.
Si el plan sale bien, Siri en iOS 27 puede convertirse en la mayor actualización del asistente desde su lanzamiento original, transformándolo en un sistema de IA conversacional moderno, con capacidad para recordar contexto, gestionar archivos y funcionar como una app de chat al uso. Todo ello, intentando mantener bajo control el tiempo que se conservan las conversaciones gracias a la eliminación automática de chats y a los límites impuestos a la memoria.
Con todo este rediseño, la próxima generación de Siri apunta a un equilibrio delicado entre potencia y protección de datos: una aplicación de IA que quiere competir con los grandes chatbots del mercado, pero que al mismo tiempo se apoya en el borrado automático de historiales, los servidores privados y la etiqueta beta para marcar distancias con los modelos de negocio basados en recolectar información del usuario.