
Para millones de personas, escuchar música en streaming es sinónimo de Spotify, y el plan gratuito acaba de dar un paso importante: desde ahora, puedes elegir y reproducir la canción que prefieras sin necesidad de suscripción. Este acceso a la carta llega con anuncios y ciertas condiciones, pero supone un cambio relevante para el uso cotidiano.
La compañía confirma que la actualización se está desplegando de forma global, también en España. Con 678 millones de usuarios activos y 268 millones de suscriptores, el movimiento impacta a unos 410 millones de cuentas gratuitas, que ganan control sobre lo que escuchan sin pasar por caja.
Qué cambia exactamente en Spotify gratis
Después de la canción que elijas, la reproducción continúa en modo aleatorio. Además, en el nivel gratuito se mantiene un tope de salto de canciones: seis por hora, por lo que la gestión de la cola sigue siendo más limitada que en el plan de pago.
Spotify también introduce un cupo de tiempo diario de escucha a demanda en la versión gratis. La cifra exacta no se ha detallado por ahora: se renueva cada día, no se acumula y, cuando se agota, la app regresa a la reproducción aleatoria.
Este nuevo control permite comenzar un álbum o una playlist por la pista que quieras y escucharla de inmediato. La idea es facilitar el acceso a canciones concretas sin necesidad de Premium, especialmente cuando las descubres o te las recomiendan en ese instante.
El plan gratuito suma, además, pequeñas mejoras de uso: crear playlists personalizadas con recomendaciones automáticas para completarlas, diseñar portadas de listas con colores, imágenes y efectos de texto, y ver letras sincronizadas en tiempo real durante la reproducción.
También siguen disponibles las utilidades de descubrimiento musical como Discover Weekly, Radar de Novedades y la dinámica daylist, que cambia a lo largo del día según tu escucha y que, si te encaja, puedes guardarla para tener siempre a mano.
Límites que se mantienen y funciones que siguen en Premium
La experiencia sin pago continúa financiándose con anuncios; escucharás pausas publicitarias de forma periódica y no hay control total de la cola, por lo que la reproducción a la carta convive con límites de saltos y de tiempo.
En calidad de sonido, la modalidad gratuita ofrece un máximo de hasta 160 kbps, mientras que Premium alcanza 320 kbps y añadirá audio HiFi (sin pérdidas) dentro de esa misma suscripción cuando se despliegue. Es uno de los incentivos para quienes buscan una escucha más exigente.
Otras ventajas que siguen reservadas a la suscripción son la ausencia de anuncios, los saltos ilimitados, la descarga de música para escuchar sin conexión y funciones avanzadas como el DJ con IA, las playlists generadas por inteligencia artificial, la mezcla de listas o iniciar Jam de forma colaborativa.
Hasta ahora, el escritorio ofrecía más margen para escoger pistas concretas, mientras que en el móvil reinaba el aleatorio. Con este cambio, Spotify alinea la experiencia y refuerza su plan con anuncios en un mercado muy competido, tras varias novedades y ajustes recientes en su oferta de pago.
La plataforma entrega más control a quienes no pagan al permitir elegir qué suena y sumar mejoras de creación y descubrimiento, a cambio de mantener anuncios y límites de tiempo y saltos; si lo que se busca es calidad superior, reproducción sin conexión y funciones con IA, el paso lógico continúa siendo Premium.

