Todo lo que se sabe del próximo gran rediseño del MacBook Pro

  • Pantalla OLED táctil en los modelos Pro de gama alta y posible fin de la muesca.
  • Nuevo diseño más delgado y ligero, con enfoque en portabilidad y nuevo chasis.
  • Chip M6 de 2 nm de TSMC como base del salto de rendimiento y eficiencia.
  • Opcional con conectividad móvil gracias a módem propio de Apple integrado.

Portátil MacBook Pro con nueva pantalla OLED

Apple prepara uno de los cambios más profundos en la historia reciente de su gama de portátiles profesionales. Diversas filtraciones y análisis de la cadena de suministro apuntan a que el futuro MacBook Pro de próxima generación llegará con un rediseño total, nuevas tecnologías de pantalla y un importante salto de potencia para finales de 2026 o, como muy tarde, principios de 2027.

La compañía habría aprovechado la llegada de su nueva familia de sistemas operativos —iOS 26, iPadOS 26, macOS 26 y compañía— y la celebración de su 50 aniversario como excusa perfecta para replantear por completo su portátil estrella. El modelo actual cumplirá entonces unos cinco años desde su último gran rediseño, un intervalo que encaja con los ciclos históricos de renovación profunda de hardware de Apple.

OLED como protagonista del nuevo MacBook Pro

Uno de los pilares del proyecto es la sustitución de los paneles LCD actuales por pantallas OLED de nueva generación. Tras dar el salto a esta tecnología en productos como el iPhone, el Apple Watch y, más recientemente, el iPad Pro, todo indica que el siguiente paso lógico será llevarla a los portátiles profesionales de la marca.

Medios especializados de Corea del Sur, citando a fuentes de la industria de pantallas, señalan que LG Display y Samsung Display serán los encargados de suministrar estos paneles. En el caso de los modelos Pro, se habla de un sistema OLED en tándem con doble pila RGB, similar al del iPad Pro, que permitiría un nivel de brillo más alto y una mayor duración de la pantalla frente al desgaste habitual de los paneles orgánicos.

Este cambio no solo mejoraría el contraste, los negros y la fidelidad de color, sino que también tendría impacto directo en el consumo. Una gestión más eficiente de la energía, unida a la nueva plataforma de chips M6, podría traducirse en una autonomía notablemente superior, algo especialmente relevante para quienes usan el MacBook Pro como herramienta principal de trabajo en movilidad por Europa.

Otra consecuencia directa de esta transición sería la desaparición de la actual muesca en la parte superior de la pantalla. Informes de analistas de paneles apuntan a un diseño con esquinas redondeadas y un recorte reducido para la cámara, más cercano a una pequeña perforación que a la notch actual, lo que permitiría aprovechar mejor el área útil del panel. Las filtraciones y rumores de un rediseño apuntan en esa dirección.

Detalle de pantalla OLED en portátil

Nuevo diseño más delgado y ligero

En paralelo a la renovación de la pantalla, Apple estaría trabajando en un nuevo chasis más delgado para el MacBook Pro. La línea de diseño reciente de la compañía —con el iPad Pro convertido en una de las tablets más finas del mercado y el iPhone Air marcando tendencia en grosor— encaja con la idea de trasladar esa filosofía también a sus portátiles.

Fuentes habituales como Bloomberg sitúan este rediseño importante en 2026, tras varios retrasos vinculados precisamente al desarrollo y fabricación de las nuevas pantallas. La idea sería mantener el espíritu de la generación actual, pero con un perfil más estilizado y menos peso, algo que resultaría especialmente interesante en el modelo de 16 pulgadas, que hoy sigue siendo un equipo voluminoso para transportarlo a diario.

Para lograr ese adelgazamiento, se espera una importante reorganización interna de los componentes. La llegada del panel OLED en tándem permitiría rediseñar la estructura de la tapa, mientras que la reducción de proceso litográfico en los chips M6 contribuiría a dispositivos más compactos y con menos necesidad de disipación térmica. No se descarta que Apple aproveche la ocasión para pulir detalles del teclado, trackpad o puertos, aunque por ahora no han trascendido cambios concretos en ese sentido.

En el entorno europeo, donde el teletrabajo y la movilidad entre oficina, casa y espacios compartidos se han normalizado, un MacBook Pro más fino y ligero podría ser un punto clave para profesionales creativos, desarrolladores o perfiles técnicos que necesitan potencia pero también valoran portabilidad real en el día a día.

MacBook Pro de diseño fino

Llegan por fin las pantallas táctiles al MacBook Pro

Otro de los grandes cambios que se barajan es la incorporación de funciones táctiles directamente en la pantalla, algo que Apple ha evitado durante años en el Mac pese a las insistencias de parte de sus usuarios y la competencia directa con portátiles convertibles en el ecosistema Windows.

El analista Ming-Chi Kuo y otras voces de la cadena de suministro coinciden en que, si Apple decide dar el paso, será precisamente con este rediseño del MacBook Pro. La idea no sería transformar el portátil en un dos en uno al estilo tablet, sino añadir interacción táctil como complemento al teclado y al trackpad, especialmente útil en gestos rápidos, navegación por interfaces y trabajo con aplicaciones creativas.

Queda por ver cómo se integrará esta novedad a nivel de software. macOS ya comparte muchas bases con iPadOS, pero hasta ahora la interfaz del Mac ha estado claramente pensada para ratón y teclado. Es previsible que, de confirmarse la pantalla táctil, Apple introduzca ajustes en macOS 26 y futuras versiones para adaptar botones, gestos y elementos interactivos a esta nueva forma de uso, manteniendo a la vez la experiencia tradicional para quien prefiera el método clásico.

En España y en el resto de Europa, donde la adopción de portátiles táctiles no ha sido tan masiva como en otros mercados, habrá cierto debate sobre si esta novedad es realmente necesaria o se queda en algo más bien anecdótico. En cualquier caso, supondría un giro relevante en la filosofía histórica de Apple con el Mac.

MacBook Pro con pantalla táctil

Nueva generación de potencia: el chip M6 de 2 nm

El corazón de este futuro MacBook Pro sería la familia de procesadores M6, que marcaría la primera generación de Apple Silicon fabricada con el proceso de 2 nanómetros de TSMC, la misma tecnología prevista para los chips A20 de la serie iPhone 18.

Actualmente, los modelos de 2025 ya han migrado al chip M5, con un rendimiento que compite sin problemas con equipos de sobremesa de alta gama. El salto al M6 iría un paso más allá, con una combinación de mayor eficiencia energética y más núcleos de CPU y GPU, así como motores de IA y codificación de vídeo más avanzados, algo especialmente relevante para flujos de trabajo exigentes como edición de vídeo 4K/8K, desarrollo con máquinas virtuales o proyectos de inteligencia artificial.

Todo apunta a que los primeros en estrenar este chip serán los MacBook Pro con M6 Pro y M6 Max, centrados en el segmento profesional, mientras que el modelo base de 14 pulgadas podría mantener un diseño más continuista o llegar algo más tarde al nuevo chasis. Algunos informes indican que el rediseño inicial se reservaría precisamente para las configuraciones de gama alta, dejando las más asequibles para una fase posterior.

Para el usuario europeo, esto implicará tener en el mercado varias capas de rendimiento a la vez —M5 en equipos actuales y M6 en los nuevos Pro—, por lo que la decisión de compra probablemente girará en torno a si compensa esperar al salto a 2 nm o aprovechar descuentos en la generación anterior, algo habitual cuando Apple lanza nuevas familias de procesadores.

Detalle lateral de MacBook Pro fino

Conectividad móvil integrada y menos dependencia de terceros

Más allá de la pantalla, el diseño y el procesador, uno de los puntos que más interés despierta es la posible llegada de conectividad de datos móviles directamente al MacBook Pro. Sería la primera vez que Apple lanza un portátil con soporte de red celular nativo, sin depender de compartir conexión desde el iPhone o de routers portátiles.

Informes de la prensa estadounidense apuntan a que la compañía lleva tiempo desarrollando sus propios módems móviles, que ya habrían comenzado a integrarse en algunos iPhone recientes y que, a partir de 2026, podrían saltar también a la gama Mac. La idea encaja con la estrategia de Apple de reducir su dependencia de proveedores externos y controlar un mayor número de componentes clave de su hardware.

En Europa, donde las tarifas de datos móviles han ido bajando y las redes 5G están bastante extendidas, un MacBook Pro con conexión celular podría tener bastante sentido para profesionales que se mueven entre países de la UE o trabajan habitualmente fuera de la oficina. Quedaría por ver, eso sí, cómo encaja esta función con las normativas locales, las obligaciones en materia de eSIM y el impacto en el precio final del equipo.

Por ahora, las filtraciones se limitan a mencionar la integración del módem y el calendario aproximado, sin detallar si todos los modelos contarán con esta opción o si se reservará a determinadas configuraciones, como ya ocurre con los iPad con LTE/5G.

Calendario previsto y contexto en la hoja de ruta de Apple

Si se cruzan los diferentes informes publicados en los últimos meses, el escenario más repetido sitúa el lanzamiento de este nuevo MacBook Pro con OLED, pantalla táctil y chip M6 entre finales de 2026 y los primeros meses de 2027. Una presentación en otoño, posiblemente en octubre, encajaría con la tradición de Apple de reservar esa época del año para anuncios de Mac y iPad.

Además, la compañía tendría una hoja de ruta muy cargada para 2026, con hasta dos docenas de productos en el aire: nuevos iPhone con chips A20, iPad mini con OLED, pantallas externas renovadas e incluso dispositivos para el hogar con pantalla. Dentro de ese calendario, el MacBook Pro rediseñado sería uno de los lanzamientos estratégicos para reforzar la gama Mac y acompañar la adopción de macOS 26 en el segmento profesional.

Los retrasos previos en la producción de paneles OLED habrían obligado a mover la fecha objetivo —al principio se barajaba 2025—, pero la nueva ventana temporal coincide mejor con la maduración del proceso de 2 nm de TSMC y con la consolidación de la cadena de suministro de pantallas en tándem para equipos de mayor tamaño.

Con todo lo que se ha filtrado hasta ahora, el próximo MacBook Pro apunta a ser algo más que una simple iteración de hardware: nuevo diseño, nueva tecnología de pantalla, nueva generación de chips y nuevas opciones de conectividad dibujan un salto generacional claro. Falta por conocer el factor que más preocupa a muchos usuarios en España y Europa, el precio, y hasta qué punto Apple será capaz de mantenerlo a raya en un contexto de costes al alza y tecnologías más complejas.

MacBook Pro OLED exclusivo en M6 Pro y M6 Max
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